Antes de nada, lo confieso: estoy relativamente contento con el ascenso del andalucismo, máxime si le añadimos el apellido “de izquierdas”. Ha sido la consecuencia del esfuerzo de mucha gente desde hace mucho tiempo, no de la campaña, de los últimos seis meses, ni tampoco de los dos años de trabajo de tres parlamentarias y un parlamentario de Adelante Andalucía, sino de personas que han puesto su cara, su ilusión, sus recursos, sus saberes y sus opiniones al servicio de Andalucía desde hace años, estén militando en ese partido o no, sean visibles ahora o no, tengan reconocimiento o no, aunque probablemente nunca lo buscaron.
Los escaños se distribuyen según una ley electoral que sabemos que distorsiona muchísimo la soberanía y voluntad popular, y las comparativas con elecciones de otro ámbito son, cuanto menos, peregrinas, por lo que, para mí, el cuadro comparativo del número de votantes por partidos en 2022 y en 2026, por más que la coyuntura sea diferente, es imprescindible y clave, por lo que saco algunas conclusiones, discutibles pero mirando números, objetivos e imparciales:
– ni listas de espera, ni privatización de la educación, ni turistificación, ni Bidafarma ni nada de nada que nos hagan: el PP ha perdido la mayoría absoluta, ha bajado en porcentaje de votos pero ha aumentado el número de votantes, ¿qué más tienen que hacernos? Pueden y van a formar gobierno con toda impunidad de acción neoliberal y de derechas.
– el PSOE no ha frenado la mayoría del PP ni ha frenado su caída, dicen que ha caído estrepitosamente (sorpresivamente lo decían en RTVE antes de cerrar los colegios electorales desde una dudosa legalidad) pero en realidad lo ha votado más gente y ha disminuido en porcentaje de votos en un 1,38% (el PP en un 1,51%).
– Vox ha subido un escaño pero en número de votos ha aumentado un preocupante 13,87%, que es menos de lo esperado por ellos pero que no deja de ser mucho y significativo, máxime cuando le abre la puerta a empujar aún más al gobierno de Moreno Bonilla hacia las políticas de derechas, privatizadoras, xenófobas, clasistas e individualistas.
– Adelante, como única opción visible del andalucismo (invisibilizadas las otras) y con el descarado apoyo mediático pepero, ha aumentado mucho el número de votantes (algo más del doble) aunque el de sillones en el Parlamento se ha multiplicado por cuatro, una barbaridad (ahora tendremos ocho chillando en vez de dos), la dotación presupuestaria, el número de liberados y liberadas y el gasto en publicidad… hay que ver cómo lo tratan los medios ahora que puede verse no como una oportunidad de dividir a la izquierda y desgastar al PSOE y Por Andalucía, sino como una amenaza. Sea como sea, gran alegría para el andalucismo de izquierda, al menos una ilusión y alegría al 9,62% (no puedo olvidar el 90,38% de preocupación y tristeza).
– Por Andalucía ha bajado 20.412 votos, un 7%, aunque mantiene los escaños, ni fu ni fa. El único cabeza de lista andalucista (Iniciativa del Pueblo Andaluz, por Huelva) se ha quedado fuera. Mala noticia para el andalucismo, ese que pacta y se integra en formaciones estatales, denostado, vendido y posibilista o admirado, superviviente y proactivo según quien opine.
– 12.319 votos de Andalucistas no refleja su poder municipal (más de 120 concejalías y algunas alcaldías) y es un fracaso para el andalucismo progresista o de gestión o como cada cual lo llame, también refleja el ninguneo mediático… ¿juntarse a AA? lo han propuesto y ni le han respondido oficialmente.
– dato curioso y último: si Adelante ha aumentado (por lo que sea) sus votos en más del doble, la FE de las JONS los ha aumentado en tres veces y media, deben estar felices. Perdonen la ironía.
ni listas de espera, ni privatización de la educación, ni turistificación, ni Bidafarma ni nada de nada que nos hagan: el PP ha perdido la mayoría absoluta, ha bajado en porcentaje de votos pero ha aumentado el número de votantes, ¿qué más tienen que hacernos?
Como aprendizajes para el andalucismo, podríamos concluir que se abre una oportunidad para una opción soberanista y de izquierdas, siempre que sea integradora, aglutinadora, autocrítica, horizontal, que trabaje las bases, que se baje a los barrios, a los pueblos y los grupos de militancia.
Que abandone el sectarismo y deje de mirar por encima del hombro a quien no comulga con ruedas de molino. Que no se le suban los humos creyendo que todo el mérito es de una camarilla y que estaban en lo cierto completamente, sin mella, a la vista de los resultados. Que sepan gestionar la futura crisis de crecimiento que les viene, con transparencia y apertura, sin cuchillos, codazos y reproches. Que esquiven los golpes mediáticos, judiciales y parlamentarios que puedan enviarles, ahora que son un poco más fuertes y competitivos electoralmente. Que no se crean eso de que el andalucismo copa la izquierda, porque hay mucha izquierda fuera de Adelante y fuera del andalucismo en Andalucía, y nos queda mucho trabajo de concienciación y autoformación.
Que no insistan en el eslogan de que Adelante ha evitado la mayoría absoluta del PP, porque no ha habido trasvase de votos en esa dirección, según los números, o que han parado a las derechas, porque siguen fuertes, muy fuertes, demasiado.
Enhorabuena. Aún queda muchísimo por hacer y conseguir que ese 9,62% se convierta en una mayoría suficiente para transformar Andalucía estructuralmente, desde su identidad propia, desde una mirada específica, desde el andalucismo. DIARIO Bahía de Cádiz
*ARTÍCULO DE: Vicente Álvarez Orozco (Bicente er de Adela)
(Maestro, historiador americanista y pedagogo. Ha trabajado como técnico en educación social, género, empleo, servicios sociales y, sobre todo, cooperación internacional al desarrollo en América del Sur, especialmente en Bolivia. Actualmente es activista del Colectivo Quejío Andalú, miembro de la ONG Equipo Tinku y técnico de planificación de derechos sociales, además de andalucista, de izquierdas, padre, idealista, soñador y optimista).












