El colectivo de terapeutas ocupacionales de la provincia de Cádiz lleva sufriendo ya dos años el “abandono sistemático” por parte del Servicio Andaluz de Salud (SAS), según denuncian desde CSIF.
Tras la firma del pacto de Atención Primaria, suscrito por sindicatos y la Junta, todavía hoy no se ha desarrollado el acuerdo, no existe un organigrama estable y eficiente para el desarrollo de sus funciones, y no se han establecido los mecanismos para que este servicio cuente con el personal suficiente, los recursos materiales apropiados para el desarrollo de su labor asistencial o espacios dignos y dotados en los centros de salud.
Dicho pacto suponía un paso adelante en la dignificación de esta profesión, desconocida en general, pero esencial a la hora de atender a personas que, tras sufrir una enfermedad, un accidente o un problema mental, tienen que adaptarse a su nueva situación.
“A parte del perjuicio a la ciudadanía, la situación está generando un gran malestar entre los profesionales, que sienten discriminación, tanto en condiciones laborales como retributivas respecto a otras categorías y otras provincias”, expone este sindicato en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
FALTA PERSONAL Y MEDIOS
El acuerdo incorporaba la figura del terapeuta ocupacional en los centros de salud (antes estaba solo en los hospitales y en varias localidades grandes de Cádiz) y el traslado a domicilios para una atención personalizada y eficiente.
Sin embargo, todos los distritos de Atención Primaria en la provincia gaditana “tienen déficit de este personal”. Es decir, no se han contratado todos los que el Gobierno de Moreno Bonilla había prometido.
Así, por ejemplo, en la capital o San Fernando solo hay uno para cada localidad. Además, en la provincia, casi todos se están ubicando en los hospitales, ya que no se les ha facilitado un espacio adecuado en los ambulatorios.
Tampoco se les abona complementos salariales que cubran sus desplazamientos a los domicilios de los usuarios u otras instalaciones (como colegios) para programas de promoción de la salud comunitaria. O peor; directamente no pueden desplazarse porque falta personal de celadores-conductores, necesarios para la movilización de los pacientes y garantizar su seguridad.
A todo ello se suma, según señalan desde CSIF, que muchos terapeutas incluso están poniendo de su bolsillo para adquirir materiales (férulas, productos de apoyo para la autonomía personal como adaptadores, herramientas para mejorar las habilidades cognitivas y físicas): “y es que el SAS no ha comprado nada para este fin. Ni siquiera ha facilitado las herramientas de valoración, esenciales para evaluar a los pacientes, tanto niños como personas adultas”.
Y ARBITRARIEDAD
Asimismo, este sindicato exige también que las medidas que se adopten para incorporar este servicio de manera efectiva en los centros de salud “sean homogéneas”. Es decir, “ahora mismo hay arbitrariedad y diferencias según el distrito sanitario al que estén adscritos: no puede ser que haya profesionales con unas condiciones, con espacio adecuado, o cobrando los complementos que les corresponde, y otros no”.
CSIF ya ha denunciado esta situación y, a nivel autonómico, está exigiendo al SAS que desarrolle el acuerdo y ponga fin a esta discriminación, que afecta a los de terapeutas ocupacionales, “pero también a la ciudadanía que requiere sus servicios”.













