Gracias a la mayor preocupación por la privacidad, y sobre todo por la de proteger la cuenta de ahorros a la hora de tramitar un pago online o pagar en los viajes, estamos viviendo un auge de la tarjeta prepago sin cuenta bancaria. Esta también sirve a la hora de separar los gastos diarios.
Qué es una tarjeta prepago y cómo funciona
Se trata de una tarjeta que se suele tener con saldo cero o con unos pocos euros. No está asociada a la cuenta bancaria, de modo que se recarga justo antes de usarla. Una de sus ventajas es que solo permite gastar el dinero que tiene disponible en ese momento.
Puede ser tanto una tarjeta física como una virtual. En este último caso no tenemos una tarjeta que podemos tocar, sino solo la numeración necesaria a la hora de pagar.
Es muy útil a la hora de llevar a cabo compras online, sobre todo si no deseamos dar la tarjeta principal o para gastos concretos, como cuando vamos a hacer un regalo a nuestra pareja y no queremos que se entere al ver la transacción en la cuenta conjunta.
Por qué algunos usuarios buscan una tarjeta prepago sin cuenta bancaria
Son muchas las razones por las que los usuarios buscan tener una tarjeta prepago cripto u otra más tradicional:
1. Separar gastos. Facilita la tarea de dividir el dinero por partidas. Por ejemplo, en esta tarjeta se puede meter el dinero que se destina al ocio mensual o las compras de videojuegos.
2. Evitar usar la cuenta principal. Hay comercios online que no nos dan demasiada confianza. En ellos podemos emplear esta tarjeta, ya que, en caso de problemas, no podrán sacar el dinero de la cuenta corriente que usamos para los gastos diarios.
3. Controlar el presupuesto. Es muy sencillo fijar un presupuesto y evitar las compras compulsivas. Recargamos la tarjeta y, cuando se gaste el saldo, ya no metemos más.
4. Uso en viajes, ocio y compras digitales. Para los viajes, la tarjeta prepago es la reina. Evitamos los riesgos asociados a los robos, a que nos intenten cobrar más de la cuenta en un restaurante, etc.
5. Lo mismo pasa con el ocio y las compras digitales. Esta clase de tarjetas es un escudo tanto contra los robos como en el caso de las estafas. También ayuda a evitar las compras compulsivas.
Dónde encaja la tarjeta prepago cripto
La tarjeta criptomoneda era la evolución natural de estas tarjetas prepago, puesto que en España son millones las personas que tienen inversiones en estos criptoactivos.
Mediante estas soluciones se puede convertir el saldo de las criptos a dinero fiduciario, es decir, a los euros que usamos todos los días.
Una de las razones por las que las tarjetas de criptomonedas se han popularizado es que su funcionamiento es igual que el de una tarjeta prepago normal. Se cargan con las criptomonedas y se paga en comercios físicos, gasolineras, tiendas online, etc.
Esto se hace de manera fluida y el proceso es el mismo que con las tarjetas de toda la vida. De hecho, el comercio no sabe que se le está abonando la cuenta con criptoactivos, pues recibe euros.
Así, se resuelve la diferencia entre tener criptomonedas y pagar en comercios que había antes, convirtiendo a los activos digitales en una forma de pago más.
Más control del gasto, menos dependencia de una sola cuenta
Los consumidores no quieren depender de una sola cuenta. De ese modo, controlan sus gastos, mejoran la privacidad y evitan los fraudes, puesto que en una tarjeta prepago solo está disponible el saldo que haya en ese momento, que puede ser de cero euros.












