“No podemos normalizar que un camión volcado deje atrapados durante horas a trabajadores, transportistas, autónomos, empresas de servicios, industrias y ciudadanos”.
Es el lamento del presidente de la Confederación de Empresas de la provincia de Cádiz (CEC), José Andrés Santos, a raíz del último accidente registrado en carreteras gaditanas, en concreto en la A-7, junto a San Roque: “vuelve a poner de manifiesto una situación insostenible en las principales vías de comunicación de la provincia y, de manera muy especial, en el Campo de Gibraltar”.
Para la CEC, el accidente de este lunes (cuando un camión de grandes dimensiones quedó atravesado en plena autovía, obligó al corte total de los carriles en dirección Málaga) “no puede interpretarse como un hecho aislado”, sino como una nueva evidencia de la “fragilidad” de una red viaria sometida a una presión creciente y sin alternativas suficientes cuando se produce una incidencia grave.
“Lo ocurrido en la A-7 es exactamente lo que venimos denunciando desde hace tiempo. Un solo accidente, un camión atravesado o una incidencia puntual pueden paralizar durante horas la actividad de una comarca entera. Eso no es asumible para los trabajadores, no es asumible para los transportistas y no es asumible para las empresas”, repite Santos en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Este accidente coincidió en la misma jornada con otro siniestro entre camiones en la A-381, la autovía que une Jerez y Los Barrios, que también provocó retenciones y problemas de circulación. Y se suma a los recientes episodios vividos en la AP-4 (la antigua autopista que une Cádiz con Sevilla), donde incendios, accidentes y cortes han provocado en las últimas semanas importantes retenciones, desvíos por la antigua Nacional IV y graves problemas de movilidad.
“DEPENDEMOS DE AUTÉNTICAS RATONERAS”
Así, para la patronal gaditana, la AP-4, la A-381 y la A-7 “forman parte de un mismo problema”: la provincia “depende de corredores estratégicos que, ante cualquier incidencia grave, se convierten en auténticas ratoneras”.
“Cádiz no puede seguir funcionando con vías que no ofrecen alternativas reales cuando se produce un accidente -sostiene José Andrés Santos-. No estamos hablando de molestias puntuales, sino de pérdidas económicas, incumplimientos de horarios, sobrecostes logísticos, riesgos para la seguridad y deterioro de la competitividad”.
Ante este panorama, la CEC reclama a las administraciones competentes una “estrategia urgente, coordinada e integral” de infraestructuras para la provincia, con actuaciones específicas en la A-7 del Campo de Gibraltar, la A-381 Jerez-Los Barrios, la AP-4, la antigua Nacional IV, los accesos a la Bahía de Cádiz, los accesos a las áreas industriales y portuarias y las conexiones ferroviarias de mercancías y pasajeros.
“NO PODEMOS SEGUIR ACTUANDO SOLO CUANDO SE PRODUCE EL COLAPSO”
Entre las medidas prioritarias, la patronal plantea la revisión de los planes de emergencia y desvío, la mejora de la señalización y de la información en tiempo real, el refuerzo del mantenimiento preventivo, la identificación de puntos críticos para vehículos pesados, la creación de salidas y pasos de emergencia donde sean necesarios, la mejora de los accesos a polígonos y zonas industriales, y una “planificación ambiciosa” que tenga en cuenta el crecimiento del tráfico logístico y portuario.
Santos sentencia que “no podemos seguir actuando solo cuando se produce el colapso. La carretera se despeja, el camión se retira, la circulación vuelve a la normalidad y el problema de fondo queda intacto hasta el siguiente incidente”.
“Esa dinámica tiene que terminar. Cádiz necesita planificación, inversión y coordinación antes de que el próximo accidente vuelva a paralizar una comarca entera”, apostilla.













