Los trabajadores de Transportes Generales Comes han iniciado este lunes día 4 “con normalidad” los paros programados durante mayo y junio (los lunes y viernes), con amenaza de convertirse en huelga indefinida a partir del 22 de junio, ante la falta de acuerdo en la negociación colectiva con la empresa.
Desde bien temprano, los trabajadores que han secundado los paros junto a representantes del comité han estado presentes en los centros de trabajo de Cádiz y Algeciras, supervisando que todos los servicios mínimos se desarrollaran sin incidencias destacables.
Comes, que cuenta con alrededor de 200 trabajadores, es una empresa de transporte de viajeros en autobús con sede en Cádiz, que ofrece servicios entre la capital y muchos municipios gaditanos, así como con otros puntos de Andalucía. Además, tiene las concesiones sobre un gran número de rutas de bus metropolitanas en la Bahía de Cádiz y el Campo de Gibraltar, y la concesión del servicio urbano de Puerto Real. Por lo que sus paros trastocan de forma notable la movilidad de muchos ciudadanos.
Sin embargo, el comité intercentros continúa denunciando los servicios mínimos establecidos por la Junta de Andalucía, del 50% en los servicios regulares de viajeros y un 100% en servicios a fábricas y colegios. Y en concreto, se lamentan los criterios aplicados por la empresa para la designación de esos servicios mínimos.
Ante esta convocatoria, la dirección publicó unos cuadros de servicios mínimos que el comité de empresa considera “manifiestamente ilegales”. Tras analizar los de las bases de Cádiz, Jerez-Rota, Algeciras-La Línea, Barbate, y Sevilla, se han constatado tres irregularidades.
Se duplican expediciones que se cubren mutuamente, “inflando artificialmente el número de servicios obligatorios”; se incluye a taquilleros, personal administrativo y de talleres, “expresamente excluidos de los servicios mínimos fijados por la consejería de Empleo”; y se designan servicios de retén “pese a que la Inspección de Trabajo ya notificó a la empresa la improcedencia de esta práctica en resoluciones anteriores”, se sostiene.
Además, en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz se apunta que no se ha tenido en cuenta la realidad de comarcas como La Janda, la Sierra de Cádiz y el Campo de Gibraltar, “donde no existen alternativas de transporte”. En contraste, en la Bahía sí existen más opciones de movilidad como el Trambahía, el Cercanías o la línea de bus entre la capital y San Fernando que se comparte con la empresa Tranvía.
LAS REIVINDICACIONES DE FONDO
A colación, los trabajadores piden disculpas a la opinión pública y a los usuarios por los perjuicios que estas movilizaciones ocasionan: “somos conscientes de las molestias y lamentamos profundamente que sean los ciudadanos quienes sufran las consecuencias de una situación que no han provocado. La responsabilidad recae enteramente en la actitud inmovilista de la dirección. Confiamos en que la empresa tome las medidas necesarias para alcanzar un acuerdo cuanto antes”.
De este modo, una vez en marcha las movilizaciones, el comité reitera su disposición al diálogo y exige a la dirección de Transportes Comes que “retome las conversaciones de manera inmediata”: sobre las condiciones que originaron la convocatoria de huelga, sobre el plan de igualdad, y sobre la discriminación que el artículo 36 del convenio impone al 43% de la plantilla. “Dos conductores, el mismo autobús, la misma ruta, el mismo horario -se ilustra-, y uno cobrará menos de la mitad que el otro cuando termine su relación laboral, únicamente por haber entrado en la empresa después de 2017”.
“No se puede registrar un plan de igualdad sin negociarlo, mantener a casi la mitad de la plantilla pagándoles más de un 66% menos que a sus compañeros por el mismo trabajo (solo por haber entrado después de 2017) y encima pretender que el derecho a huelga no existe. Todo esto es ilegal y lo vamos a combatir en todos los frentes”, se apostilla.
La parte social insiste en que sus principales reivindicaciones siguen siendo: la reducción de la temporalidad, actualmente por encima del 43%, con contratos precarios y parciales; y la eliminación del plus de vinculación discriminatorio por años trabajados, significativamente inferior para los empleados incorporados a partir de 2017.














