El desbordamiento del alcantarillado ante las lluvias caídas a primera hora de la mañana del pasado lunes día 24 es el posible origen de la calidad insuficiente de las aguas de diferentes playas gaditanas, en las que la Junta de Andalucía ha decretado la prohibición temporal del baño por contaminación fecal.
Es la sospecha de Apemsa, empresa mixta de aguas de El Puerto de Santa María, localidad en la que hay dos playas cerradas, Fuentebravía y Aculadero-Puerto Sherry.
Además, los últimos análisis rutinarios de la delegación territorial de Sanidad han detectado E.coli y enterococos en niveles que suponen un riesgo para la salud de los bañistas en La Cachucha, en Puerto Real; Punta Candor, en Rota; y ya más allá de la Bahía, en la pequeña cala Micaela, en Chipiona.
La Junta no revocará esta prohibición preventiva hasta que los valores de los parámetros indiquen que ya no existe riesgo sanitario para los bañistas y se hayan subsanado las causas que han motivado estos indicadores de contaminación fecal en las aguas de dichas playas que pudieran provocar episodios de gastroenteritis.
GARANTIZADO EL “NORMAL FUNCIONAMIENTO” DE LA EDAR DE EL PUERTO
Frente a las comunicaciones de la administración autonómica, la empresa de aguas portuense subraya en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz que, tras analizar los registros operativos de la estación depuradora Las Galeras, “no existe ninguna relación entre el funcionamiento de la EDAR y la alteración de los parámetros microbiológicos detectados”.
“Las inversiones realizadas en los últimos años permiten que el rendimiento de la EDAR se mantenga en los meses de verano, a pesar del aumento en los caudales de agua tratada por el incremento de población propio de la temporada turística”, se añade.
De este modo, se buscan otras causas, y se recuerda que el 24 de agosto, día en que la Junta tomó las últimas muestras de agua, “se produjeron fuertes lluvias que activaron los aliviaderos del sistema de saneamiento a primera hora de la mañana”.
Estos sistemas de alivio son elementos de protección de la red de alcantarillado que evitan posibles inundaciones en la ciudad y daños graves a las infraestructuras. Su entrada automática en funcionamiento en episodios de fuerte lluvia “está prevista y autorizada por la normativa ambiental, y de forma específica en la autorización de vertido otorgada al Ayuntamiento por parte de la Junta de Andalucía”.
A colación, el gerente de Apemsa, Juan Ángel Poyatos, anota que “esta misma incidencia en la calidad del agua de baño se ha dado en otros municipios vecinos, Chipiona, Rota y Puerto Real, por lo que es muy probable que se deba a la coincidencia de la toma de muestras durante un episodio de lluvias muy intensas en el que seguro que también se han activado durante unas horas los puntos de desbordamiento del alcantarillado”.
En cualquier caso, desde la empresa de aguas inciden en que van a realizar analíticas estos días para controlar la calidad del agua de baño, en su caso en Fuentebravía y Aculadero.
De la misma manera, la Junta también ha tomado nuevas muestras de todas las zonas de baño afectadas y se han enviado a laboratorio para su análisis. “El resultado de estas muestras, conjuntamente con la inspección e informe y valoración de nuestros agentes de salud pública sobre el terreno coordinado con los respectivos ayuntamientos, permitirán realizar una nueva valoración sobre la calidad sanitaria de las playas afectadas”, se agrega.
ECOLOGISTAS APUNTA AL “MAL FUNCIONAMIENTO” DE LAS DEPURADORAS
Mientras, Ecologistas en Acción, aprovecha para reflexionar que que varias playas de la costa gaditana estén o hayan estado cerradas al baño por contaminación por coliformes fecales este verano “evidencia un grave problema en el saneamiento de nuestros municipios litorales y una responsabilidad evidente por parte de las administraciones encargadas de los equipamientos de saneamiento y depuración”.
“La responsabilidad legal de depurar los vertidos es de los municipios, pero estos carecen en muchas ocasiones de los recursos técnicos y financieros para asegurar una conveniente limpieza de los vertidos”, afirma esa asociación, que pasa a señalar a la Junta de Andalucía y el Gobierno central: “son las administraciones que deben proveer de las estaciones depuradoras de aguas residuales, en la financiación, el diseño y la ejecución. Y no lo están haciendo”.
Y a su vez, Facua Cádiz ha pedido que el levantamiento de las restricciones en las últimas playas afectadas debe producirse “únicamente cuando existan resultados analíticos suficientemente recientes y concluyentes que acrediten la desaparición del riesgo y cuando se hayan adoptado las medidas necesarias para corregir la causa que originó la contaminación”.













