El Ayuntamiento de Chiclana confía en poder iniciar a finales de 2026 o principios de 2027, antes de las elecciones municipales, la “transformación” de la carretera del Pago del Humo, proyecto en el que prevé invertir casi 2,2 millones de euros para crear (en un plazo de un año de obras) una vía urbana más, permitiendo el tránsito seguro de peatones y ciclistas; como ya se ha ejecutado en otras carreteras del extrarradio.
La actuación prevista se desarrollará en el tramo comprendido entre la entrada del núcleo residencial de Pago del Humo y la Venta Blas, lo que supone un total de 2,2 kilómetros, mientras que el plazo de ejecución de la misma es de 12 meses.
Para ello, la sección transversal pasará a tener siete metros de calzada para vehículos motorizados; jardinería longitudinal de un metro en cada margen, que servirá para delimitar y proteger el espacio de peatones y bicicletas; un carril bici de 1,25 metros; y un acerado de 1,5 metros.
Además, está prevista la construcción de una glorieta a la altura del camino del Pozo del Juncal y otra en la intersección con el Caño Juan Cebada junto a la Venta Blas, así como el reasfaltado de toda la superficie. Y la inclusión de arbolado y alumbrado público, se detalla en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
A decir de alcalde José María Román, “con este proyecto, vamos a lograr una auténtica transformación del Pago del Humo, puesto que la actuación llegará hasta la Dehesa La Boyal, es decir, el tramo que es competencia del Ayuntamiento, ya que su continuación es de Diputación”.
“Entrar en esta zona será hacerlo en un espacio muy bien tratado ambientalmente y con mayor seguridad para conductores, ciclistas y peatones, con las cunetas pegadas a las viviendas o bien con tubería de pluviales en las zonas más estrechas”, ha añadido el primer edil del PSOE, que ha avanzado que, una vez que ya se tiene el proyecto listo, la obra saldrá a licitación “en breve”.
“LUCHANDO CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO”
Por su parte, el Jefe de Servicio de la concejalía de Mantenimiento Urbano, Pablo Blanco, ha recordado que esta carretera fue cedida por la Diputación al Ayuntamiento en 2016, “y, a partir de ahí, empezamos a trabajar en posibles actuaciones. Así, tras barajarse distintas alternativas, se ha aprobado un proyecto en el que se intenta plasmar los objetivos del Plan de Movilidad, con barrera ajardinada entre la calzada y el carril bici y acerado”.
“Además, es un proyecto pensado en luchar contra el cambio climático, utilizándose caucho reciclado en el asfaltado de la carretera, nueva iluminación modelo Chiclana con tecnología led y una parte de drenaje sostenible”, ha apostillado.
A su vez, el alcalde ha añadido que se suma a las mejoras en las carreteras de El Marquesado hasta la autovía, la gran glorieta de la carretera de Los Barrancos, Pinar de los Franceses, Molino Nuevo y Carabineros, “todo ello para mejorar la seguridad vial y la calidad de vida de vecinos y visitantes”.
Y a otras actuaciones que se esperan llevar a cabo en numerosos caminos del diseminado, “una vez el Gobierno de España nos apruebe las ayudas solicitadas como consecuencia del tren de borrascas del pasado invierno y que podrían alcanzar los 14 millones de euros”.

















