CARTA AL DIRECTOR enviada por: un trabajador del metal de Cádiz
Como persona trabajadora de esta factoría (Navantia San Fernando), no puedo quedarme callad ante lo que estamos viviendo estos días, porque la situación ha cruzado todas las líneas rojas,
Dos personas completamente ajenas a la plantilla, que no pertenecen ni a Navantia ni a ninguna empresa auxiliar, han accedido a las instalaciones mediante una intrusión ilegal y se han atrincherado en la plataforma de una grúa a gran altura. Todo apunta a un plan claramente estructurado y premeditado. con posible apoyo interno de compañer@s que, como en otras ocasiones, han actuado como notas discordantes dentro de las plantillas, no voy a descubrir América
Desde mi punto de vista, esto no es una reivindicación laboral legitima, es una acción de presión fuera de la ley que nos está perjudicando a todos y todas.
Desde esa posición están intentando imponer su contratación, ya sea por la empresa matriz o a través de ETT, mientras mantienen paralizada la producción. Esto no es un hecho menor está generando pérdidas económicas importantes que nos afectan directamente a tod@s los que sí cumplimos con nuestro trabajo y dependemos de que la actividad siga adelante.
También estoy viendo con preocupación cómo se están tergiversando los posibles acercamientos o posibles propuestas de Navantia para ellos intentar sacar rédito sindical, construyendo un relato que no se ajusta a la realidad. A esto se le añade el punto principal de sus acusaciones sobre supuestas “listas negras sin pruebas ni nombres encima de la mesa ni en prensa, solo el de ellos dos, creando un ambiente de tensión, desconfianza y enfrentamiento entre compañer@s que no beneficia a nadie.
Y me pregunto: si realmente quieren formar parte de Navantia o entrar a través de una ETT, ¿por qué no se presentan a las vacantes que van saliendo en los distintos centros de la Bahía dentro de su profesión?, Porque da la sensación de que no hayan “cliqueado” en ninguna de ellas. Eso sí, para manejar redes sociales y hacerse visibles en plataformas como TikTok parece que sí hay habilidad.
Y lo más grave, en mi opinión, es comprobar cómo algunos responsables políticos, especialmente desde la oposición, se están posicionando del lado de estas dos personas por puro interés, a sabiendas de las circunstancias reales. Utilizar una situación así para sacar beneficio político me parece irresponsable y una falta de respeto hacia todos los trabajadores que estamos sufriendo las consecuencias.
Quiero dejar algo claro: hacer sindicalismo no es delito, es un derecho que todos debemos respetar. Pero lo que no se puede aceptar es el radicalismo ni las formas que se están utilizando aquí: intrusión, coacción, mentir y bloqueo de la actividad. Eso no es defender a los trabajadores, eso es perjudicarlos.
No es de recibo que dos personas externas tengan “secuestrada” la actividad de una empresa y estén condicionando el trabajo y el futuro de tantas familias.
Por todo ello, considero necesario que si este papel en forma de opinión llegara a las manos de estas dos personas atrincheradas tuvieran empatía por las 1.500 familias de empresas auxiliares que se están viendo señaladas y actuasen con cordura para poner fin a esta situación, exigir responsabilidades y negociar algo coherente en una mesa y no a 30 metros de altura, con el fin de seguir trabajando y la de recuperar la normalidad cuanto antes.
Porque la defensa del empleo no puede hacerse coaccionando o pisando al resto.
Atentamente, un@ de l@s que entra legalmente a trabajar por la puerta. DIARIO Bahía de Cádiz













