Número 5.635 – Año XXIII 30 de octubre de 2026

Cartas al director

España, república bananera

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CARTA AL DIRECTOR enviada por: José Ruiz Tirado, de Cádiz
 

Estimado señor, le escribo por darle salida a mi impotencia. Soy un trabajador de la extinta empresa de transportes Buytrago, empresa que cesó la actividad de manera drástica y sin aviso ni negociación de ningún tipo, el pasado mes de febrero, empresa de ámbito nacional y que ha dejado en la calle prácticamente a mil personas.

El motivo de mi queja no es el cierre de dicha empresa, si no la impunidad con la que han llevado a cabo dicho cierre. Desde que la empresa decidió NO TRABAJAR MÁS y empezó a negarse a recoger mercancías a los clientes hasta el día de hoy, los trabajadores no hemos percibido ni un euro y después de dos meses de inactividad, por fin pudimos gestionar los papeles del paro el pasado día 12 de mayo.

No me quejo porque haya cerrado, no me quejo porque nos haya dejado a todos en la calle, no me quejo porque nos haya tenido dos meses sin opción de cobro por ninguna parte, no me quejo porque no me hayan indemnizado (ni con veinte días por año, ni con diez, ni con nada). Mi queja, es porque en todo este tiempo, de manera malévola y deleznable, han ido agotando los plazos que otorga la ley para negociar, con la oscura intención de descapitalizar la empresa, todo esto pese a activar todos los mecanismos legales que estaban a nuestro alcance.

Pues bien, han tenido la friolera de tres meses para cobrar a los clientes y ocultar el dinero donde les ha dado la gana. Y todo esto ocurre, porque en el juzgado de lo mercantil no existe la figura del fiscal, fiscal que actuando de oficio hubiese embargado de manera preventiva los bienes de la empresa hasta que la justicia hubiese dictaminado que hacer con ellos.

El remate de la cuestión, es que el pasado viernes día 16 de agosto, recibo por correo ordinario una carta de la empresa, la cual contenía el finiquito y las ultimas nominas que nos adeudaban y en un epígrafe decía lo siguiente: “El suscrito trabajador cesa en la prestación de sus servicios por cuenta de la empresa, quedando extinguida la relación laboral, reconociendo quedar saldado en todos los conceptos”. Al verla y ver que no me habían ingresado nada en mi cuenta corriente, llame a la empresa para preguntarle que significado tenia dicha carta. ¿Cuál fue la respuesta de la empresa? Pues me dijeron que con la carta me fuese al Fogasa que ellos me pagarían. Esto es algo inaudito pues la empresa no está siquiera en concurso de acreedores, con lo cual no tiene ningún derecho de mandarnos a ninguna parte.

La cuestión es muy sencilla, están tan a gusto con la ilegalidad que existe en este país en estas cuestiones, que llegan a creerse que el Fogasa es de su propiedad. Obviamente no fui al Fogasa con la puñetera carta porque seguramente me hubiesen tachado de imbécil. Pues esto es lo que ocurre en estos momentos y en este país. DIARIO Bahía de Cádiz

CARTA AL DIRECTOR enviada por: José Ruiz Tirado, de Cádiz
 

Estimado señor, le escribo por darle salida a mi impotencia. Soy un trabajador de la extinta empresa de transportes Buytrago, empresa que cesó la actividad de manera drástica y sin aviso ni negociación de ningún tipo, el pasado mes de febrero, empresa de ámbito nacional y que ha dejado en la calle prácticamente a mil personas.

El motivo de mi queja no es el cierre de dicha empresa, si no la impunidad con la que han llevado a cabo dicho cierre. Desde que la empresa decidió NO TRABAJAR MÁS y empezó a negarse a recoger mercancías a los clientes hasta el día de hoy, los trabajadores no hemos percibido ni un euro y después de dos meses de inactividad, por fin pudimos gestionar los papeles del paro el pasado día 12 de mayo.

No me quejo porque haya cerrado, no me quejo porque nos haya dejado a todos en la calle, no me quejo porque nos haya tenido dos meses sin opción de cobro por ninguna parte, no me quejo porque no me hayan indemnizado (ni con veinte días por año, ni con diez, ni con nada). Mi queja, es porque en todo este tiempo, de manera malévola y deleznable, han ido agotando los plazos que otorga la ley para negociar, con la oscura intención de descapitalizar la empresa, todo esto pese a activar todos los mecanismos legales que estaban a nuestro alcance.

Pues bien, han tenido la friolera de tres meses para cobrar a los clientes y ocultar el dinero donde les ha dado la gana. Y todo esto ocurre, porque en el juzgado de lo mercantil no existe la figura del fiscal, fiscal que actuando de oficio hubiese embargado de manera preventiva los bienes de la empresa hasta que la justicia hubiese dictaminado que hacer con ellos.

El remate de la cuestión, es que el pasado viernes día 16 de agosto, recibo por correo ordinario una carta de la empresa, la cual contenía el finiquito y las ultimas nominas que nos adeudaban y en un epígrafe decía lo siguiente: “El suscrito trabajador cesa en la prestación de sus servicios por cuenta de la empresa, quedando extinguida la relación laboral, reconociendo quedar saldado en todos los conceptos”. Al verla y ver que no me habían ingresado nada en mi cuenta corriente, llame a la empresa para preguntarle que significado tenia dicha carta. ¿Cuál fue la respuesta de la empresa? Pues me dijeron que con la carta me fuese al Fogasa que ellos me pagarían. Esto es algo inaudito pues la empresa no está siquiera en concurso de acreedores, con lo cual no tiene ningún derecho de mandarnos a ninguna parte.

La cuestión es muy sencilla, están tan a gusto con la ilegalidad que existe en este país en estas cuestiones, que llegan a creerse que el Fogasa es de su propiedad. Obviamente no fui al Fogasa con la puñetera carta porque seguramente me hubiesen tachado de imbécil. Pues esto es lo que ocurre en estos momentos y en este país. DIARIO Bahía de Cádiz

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