Número 5.618 – Año XXIII 6 de octubre de 2026

Cádiz

Viviendo entre ratas, cucarachas y el miedo al derrumbe en pleno centro histórico de Cádiz

La Apdha se ha hecho eco las condiciones insalubres y peligrosas en las que malvive una familia con hijos en una finca de la calle Javier de Burgos, propiedad de la Sareb. La entidad ignora los requerimientos de Urbanismo para acometer obras de seguridad, por lo que se insta al Ayuntamiento a intervenir de forma subsidiaria.

Bahía Flash |
  • Caída de un falso techo en la vivienda, en una de las fotos distribuidas por la Apdha
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Una familia con cuatro menores a su cargo, residente en el casco antiguo de Cádiz, en la calle Javier de Burgos, ha trasladado a la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (Apdha) su increíble situación “en pleno siglo XXI”: desde 2010 vive en un edificio en ruinas con peligro de desprendimientos, entre ratas y cucarachas, “con el consiguiente estado de miedo y ansiedad permanentes”.

Para esta entidad, es urgente que el Ayuntamiento intervenga para poner fin a esta situación de inseguridad e insalubridad que está afectados especialmente a unos niños que han sufrido sarna en los últimos meses, “y que viven a día de hoy aterrorizados por la presencia de las ratas y el miedo al derrumbe, todo ello sin amparo institucional alguno”.

La Apdha ha podido comprobar, a través de informes recientes de la concejalía de Urbanismo, el riesgo de derrumbe e insalubridad de la finca, propiedad de la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria, o más conocido como banco malo). El último informe de mediados de mayo señala graves daños en la estructura, pudrición en las vigas, fisuras en los muros y falta de capacidad portante.

“Pese a que han sido varias las ocasiones en las que el Ayuntamiento de Cádiz ha requerido a la Sareb, como propietaria de la finca, a que acometa obras de mantenimiento para garantizar la seguridad de sus actuales moradores, la sociedad está desatendiendo una y otra vez dichos requerimientos lo que está provocando un empeoramiento en el estado de la edificación y el aumento de los riesgos”, se denuncia en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.

El último plazo que dio Urbanismo a la sociedad para realizar las obras de emergencia ha expirado hace unos días, sin que hayan actuado ni se hayan comunicado con los vecinos.

SE INSTA AL AYUNTAMIENTO A ACTUAR DE FORMA SUBSIDIARIA
En este punto, la Apdha interpreta que esta entidad con capital público está haciendo de manera deliberada una dejación de sus obligaciones de mantenimiento “para forzar a sus habitantes al desalojo, aun a riesgo de poner en serio peligro la integridad de los mismos”.

Por todo ello, tras la llamada de auxilio de dicha familia, la Asociación Pro Derechos Humanos se ha dirigido a la administración municipal para pedir información sobre el procedimiento a seguir a partir de este momento; y le insta, dentro de su responsabilidad subsidiaria, a acometer las obras que garanticen la seguridad del edificio o, en todo caso, a decretar de inmediato el desalojo y buscar una alternativa habitacional a los afectados.

Igualmente, se solicita que se valore si esta familia puede acogerse a la excepcionalidad que contempla el Registro municipal de la vivienda para las actuaciones que tienen como objeto el realojo permanente o transitorio motivado por actuaciones urbanísticas o bien por riesgo de exclusión social con carácter de urgencia.

Una familia con cuatro menores a su cargo, residente en el casco antiguo de Cádiz, en la calle Javier de Burgos, ha trasladado a la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (Apdha) su increíble situación “en pleno siglo XXI”: desde 2010 vive en un edificio en ruinas con peligro de desprendimientos, entre ratas y cucarachas, “con el consiguiente estado de miedo y ansiedad permanentes”.

Para esta entidad, es urgente que el Ayuntamiento intervenga para poner fin a esta situación de inseguridad e insalubridad que está afectados especialmente a unos niños que han sufrido sarna en los últimos meses, “y que viven a día de hoy aterrorizados por la presencia de las ratas y el miedo al derrumbe, todo ello sin amparo institucional alguno”.

La Apdha ha podido comprobar, a través de informes recientes de la concejalía de Urbanismo, el riesgo de derrumbe e insalubridad de la finca, propiedad de la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria, o más conocido como banco malo). El último informe de mediados de mayo señala graves daños en la estructura, pudrición en las vigas, fisuras en los muros y falta de capacidad portante.

“Pese a que han sido varias las ocasiones en las que el Ayuntamiento de Cádiz ha requerido a la Sareb, como propietaria de la finca, a que acometa obras de mantenimiento para garantizar la seguridad de sus actuales moradores, la sociedad está desatendiendo una y otra vez dichos requerimientos lo que está provocando un empeoramiento en el estado de la edificación y el aumento de los riesgos”, se denuncia en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.

El último plazo que dio Urbanismo a la sociedad para realizar las obras de emergencia ha expirado hace unos días, sin que hayan actuado ni se hayan comunicado con los vecinos.

SE INSTA AL AYUNTAMIENTO A ACTUAR DE FORMA SUBSIDIARIA
En este punto, la Apdha interpreta que esta entidad con capital público está haciendo de manera deliberada una dejación de sus obligaciones de mantenimiento “para forzar a sus habitantes al desalojo, aun a riesgo de poner en serio peligro la integridad de los mismos”.

Por todo ello, tras la llamada de auxilio de dicha familia, la Asociación Pro Derechos Humanos se ha dirigido a la administración municipal para pedir información sobre el procedimiento a seguir a partir de este momento; y le insta, dentro de su responsabilidad subsidiaria, a acometer las obras que garanticen la seguridad del edificio o, en todo caso, a decretar de inmediato el desalojo y buscar una alternativa habitacional a los afectados.

Igualmente, se solicita que se valore si esta familia puede acogerse a la excepcionalidad que contempla el Registro municipal de la vivienda para las actuaciones que tienen como objeto el realojo permanente o transitorio motivado por actuaciones urbanísticas o bien por riesgo de exclusión social con carácter de urgencia.

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