Como en veranos pasados, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha lanzado esta semana, del 13 al 19 de julio, una campaña especial (bajo el lema ‘Control con conciencia’) sobre el control de la tasa de alcohol y presencia de drogas en conductores, también en la provincia de Cádiz.
Durante estos siete días se intensificarán los puntos de control en todo tipo de carreteras y a cualquier hora del día. Estos controles policiales tienen como objetivo prevenir que personas que han bebido o consumido drogas sigan al volante.
El objetivo es contribuir a reducir las actitudes de los usuarios que implican comportamientos que ponen en riesgo la seguridad de la circulación, ponen en riesgo su propia vida, y la vida del resto de usuarios de las vías.
Y con ocasión de la campaña, la subdelegada del Gobierno de España en Cádiz, Blanca Flores, ha comprobado en la mañana de este martes el funcionamiento de uno de los controles de Tráfico, montado a la entrada de la capital gaditana, en la rotonda de Elcano.
“LA SEGURIDAD VIAL ES UNA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA”
Acompañada de la jefa provincial de Tráfico, Ana Cobos, y del comandante Vélez, responsable del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil, la subdelegada ha destacado que “la precaución sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar tragedias en la carretera”.
Esta política del PSOE ha incidido en que “estos controles tienen un carácter fundamentalmente preventivo y buscan que ningún conductor ponga en peligro su vida ni la de los demás por una decisión tan evitable como consumir alcohol o drogas antes de conducir”.
Finalmente, Flores ha apelado a la “prudencia y sensatez” de toda la ciudadanía, recordando que “la seguridad vial es una responsabilidad compartida y cada conductor puede contribuir a que este verano no tengamos que lamentar nuevas víctimas”.
En este control han participado voluntarios de la asociación de personas con lesión medular y otras discapacidades físicas (Aspaym), entidad que desde 2007 colabora con la DGT concienciando a los conductores sobre el grave riesgo que supone circular bajo los efectos de las drogas legales e ilegales.
En la acción en Cádiz, Malu del Río, presidenta de la entidad, y Marta Vergara, ambas como voluntarias, se han acercado a los vehículos retenidos, trasladándoles el mensaje común de la campaña y demostrando al mismo tiempo, con su presencia, las consecuencias y secuelas irreversibles de los actos imprudentes.
“LA ÚNICA TASA SEGURA DE ALCOHOL AL VOLANTE ES 0,0%”
En una campaña similar desarrollada por la DGT en la provincia gaditana en julio del pasado año, 278 conductores dieron positivo en alcohol y/o drogas en las 8.928 pruebas realizadas por la Guardia Civil y agentes de las policías locales. Estadísticamente, unos 40 conductores fueron detectados cada día al volante bebidos y/o drogados. Datos que “ponen de relieve que todavía existen conductores que asumen un riesgo completamente evitable”.
Los datos consolidados correspondientes a 2024, en todo el Estado español, muestran que el alcohol estuvo presente en el 12% de los siniestros de tráfico y fue un factor concurrente en el 28% de los siniestros mortales, con 273 personas fallecidas, se remarca en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
Incluso pequeñas cantidades alteran el tiempo de reacción, la coordinación, la percepción de distancias y la capacidad de juicio. A medida que aumenta la tasa de alcoholemia también lo hace exponencialmente el riesgo de sufrir un siniestro.
Desde la entrada en vigor de la Ley del Permiso por Puntos, hace dos décadas, aproximadamente el 12% de los conductores sancionados y el 14% de los puntos detraídos han estado relacionados con la conducción bajo los efectos del alcohol, al superar la tasa máxima permitida.
Conducir superando las tasas permitidas constituye una infracción muy grave que puede suponer multas de hasta 1.000 euros y la pérdida de seis puntos. Y cuando se superan las tasas penales de alcohol o drogas, los hechos pueden constituir delito y conllevar penas de prisión.
En resumen, el alcohol actúa sobre el organismo de forma progresiva pero constante, y a partir del primer consumo ya se produce un deterioro de las capacidades necesarias para conducir. La evidencia científica y los datos estadísticos muestran que “la única tasa segura de alcohol al volante es 0,0%”.
La Dirección General de Tráfico apostilla que el objetivo de esta nueva campaña “no es sancionar, sino prevenir siniestros y salvar vidas mediante la concienciación y el cumplimiento de las normas de seguridad vial”.

















