Con el Cádiz CF de Gaizka Garitano tocando fondo, tras un inicio de segunda vuelta liguera infausto (un punto de 18 posibles, y una última derrota vergonzosa en casa ante el filial de la Real Sociedad), y el propio (y discutido) entrenador vasco admitiendo resignado que “la realidad del equipo es la que veis”, la plataforma de aficionados Alma Cadista ha visto oportuno salir a la palestra para volver a expresar su “profunda preocupación por la deriva que atraviesa el club”.
“Son ya tres temporadas en las que el equipo ofrece un rendimiento muy por debajo de los mínimos exigibles para competir con garantías, tanto en Primera como en Segunda. La afición está cansada de todo este calvario de decepciones, ante la imagen que se proyecta jornada tras jornada”, se evidencia, a raíz también de la bronca que se vivió en el último encuentro en el Nuevo Mirandilla, con apenas 10.000 espectadores: “es la segunda vez en siete meses que la grada explota y opta por tomarse a pitorreo el lamentable espectáculo que presencia”.
En este punto, este colectivo dice no comprender cómo la dirección de este Cádiz (con Manuel Vizcaíno, Rafael Contreras y Juan Cala, como máximos responsables), “insiste en un modelo de gestión deportiva que ha demostrado ser ineficaz y que conduce a la entidad a la mediocridad, cuando no al ridículo”.
Y “mientras el equipo se hunde, el club continúa embarcado en extrañas aventuras bursátiles en el extranjero (en el Nasdaq) o en quiméricos proyectos como la nueva ciudad deportiva en El Puerto de Santa María (Sportech)”, que Alma Cadista insiste en temerse que esconda la intención de construir un nuevo estadio fuera de la ciudad, “una decisión que nadie entendería”, y más teniendo en cuenta que la trayectoria reciente “amenaza con dejar grande (el Nuevo Mirandilla) para los abonados que aún resisten con paciencia este ciclo tan negativo”.
“LA SENSACIÓN ES DE PERMANENTE INFERIORIDAD”
En el comunicado recogido por DIARIO Bahía de Cádiz, esta plataforma de cadistas insiste en que “mientras las acciones se devalúan cada sesión del Nasdaq, el malestar de la afición se revaloriza cada semana. Si Vizcaíno, Contreras y Cala no entienden que lo urgente es atender ese descontento, el Cádiz CF puede verse abocado a una quiebra deportiva, económica y social muy grave”.
Al respecto, se exponen datos: “de los últimos 107 partidos de liga, el Cádiz solo ha ganado 29, y ha sufrido además cuatro eliminaciones bochornosas en la Copa del Rey”. “¿Cómo es posible que, tras cuatro años en Primera división, lleve año y medio instalado en la mediocridad de Segunda? ¿Por qué no es uno de los equipos fuertes de la categoría? Aunque el fútbol no sea una ciencia exacta, desde que los ingresos dependen del rendimiento deportivo, existe una relación directa entre méritos y recursos. Y el club ha despilfarrado esa ventaja”, se considera.
A colación, Alma Cadista reflexiona que los ingresos obtenidos en las cuatro temporadas en la élite “no se han traducido en plantillas competitivas. Año tras año, el club apuesta por equipos muy por debajo del nivel de sus rivales, algo que se refleja en el campo. El Cádiz ha ingresado mucho más que la mayoría de los equipos a los que se enfrenta esta temporada, pero la sensación es de permanente inferioridad”.
“Aunque el equipo sumó puntos hasta diciembre -se repasa-, nunca transmitió buenas sensaciones. En la mayoría de los partidos se mostró ampliamente superado por el rival y únicamente las actuaciones de jóvenes como Víctor Aznar o Moussa Diakité evitaron resultados peores”.
Incluso se remarca que “el brazalete de capitán debe portarlo un jugador implicado e identificado con los valores del club; futbolistas que muestran desinterés o que se enfrentan reiteradamente a la grada nos pueden ostentar un símbolo tan importante”. En el último encuentro, de salida el capitán fue el uruguayo Brian Ocampo.
“GARITANO ES OTRA VÍCTIMA MÁS DE ESTE MODELO”
Así, se critica con contundencia también la última plantilla confeccionada por Juan Cala, que “deja mucho que desear”, junto a un mercado de invierno en el que se ha optado “por simples retoques con incorporaciones que no han aportado nada e incluso alguna que ni siquiera ha debutado”.
Por ello mismo, este colectivo desiste de juzgar la labor del entrenador: “Gaizka Garitano es otra víctima más de este modelo como ya lo fueron Álvaro Cervera, Sergio González, Mauricio Pellegrino o Paco López; entrenadores que con sus aciertos y errores siempre se vieron obligados a sacar el 200% de plantillas muy lejos del nivel mínimo para cumplir los objetivos marcados”.
A todo ello, se suma la “incomprensible decisión de desmantelar al filial cuando era un aspirante claro al ascenso, cediendo en masa a sus jugadores al Atlético Sanluqueño, un equipo hundido que difícilmente favorece su progresión. El Mirandilla parece haberse convertido en una empresa de trabajo temporal, con entradas y salidas constantes, mientras el Sanluqueño actúa como ciudad dormitorio de la cantera, sin que se expliquen los intereses cruzados de Cala en ambos clubes”.
“LA DIRECTIVA DEBE HACER UNA REFLEXIÓN SERIA Y PROFESIONAL”
Y más allá de la situación institucional y deportiva, estos aficionados señalan otros detalles más mundanos: “el Nuevo Mirandilla presenta un aspecto descuidado y un grado de limpieza impropios de un estadio profesional. Tampoco se entiende el silencio del club, al menos públicamente, ante los continuos horarios nocturnos como local en viernes o lunes, que dificultan la asistencia de aficionados. Los prolegómenos de los partidos también han empeorado: la megafonía no coordina la salida con el himno e incluso el nombre del entrenador aparece mal escrito en las pantallas”.
Alma Cadista termina invitando a la directiva cadista a “hacer una reflexión seria y profesional sobre la deriva que ha tomado el club en las últimas tres temporadas y a tomar de una vez por todas medidas para corregir los despropósitos que han llevado a la afición al hartazgo y a sentir vergüenza de su equipo”.













