Desde principios de marzo, el estadio municipal Nuevo Mirandilla se denomina comercialmente como JP Financial Estadio para el Cádiz CF, tras el convenio firmado por el club presidido por Manuel Vizcaíno y JP Financial, empresa con sede en Madrid.
Pese a que el alcalde Bruno García ya ha apuntado públicamente que este recinto del Ayuntamiento “se sigue llamando Nuevo Mirandilla como concepto de estadio municipal”, y que no se “mete” en la relación de la entidad deportiva con su patrocinador, Adelante Izquierda Gaditana cree oportuno que este asunto se aborde en el pleno.
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, la coalición izquierdista considera que este paso dado de forma unilateral por el Cádiz CF “evidencia un proceso de mercantilización de un equipamiento que es propiedad del Ayuntamiento y que ha sido construido, reformado y mantenido con dinero público procedente de los impuestos de la ciudadanía gaditana”. En este sentido, se afirma que se trata de “un patrimonio colectivo cuya gestión debe responder siempre a criterios de transparencia, interés general y rendición de cuentas”.
En este punto, “nos encontramos ante un nuevo episodio de falta de transparencia en torno a un bien público. La ciudadanía tiene derecho a saber en qué consiste exactamente este contrato, qué cantidades económicas implica y, sobre todo, si los ingresos derivados de esta explotación comercial del nombre del estadio van a revertir de alguna manera en la ciudad y, en tal caso, conocer esas iniciativas al detalle”, apunta la concejala Vanessa Sibón.
Y es que AIG interpreta que cuando un equipamiento público se utiliza con fines comerciales, resulta imprescindible que los beneficios generados tengan una repercusión clara en el interés general: “si el nombre de un estadio municipal se convierte en un activo económico, lo lógico y lo justo es que ese dinero pueda contribuir a mejorar los servicios públicos, a reforzar el deporte base o a realizar inversiones en el propio estadio”. De lo contrario, “estaríamos ante una forma de privatización encubierta de un patrimonio que pertenece a toda la ciudad”.
“INCERTIDUMBRE INSTITUCIONAL CON EL NOMBRE OFICIAL”
Por otro lado, Sibón también critica la posición que mantiene el equipo de Gobierno del PP respecto al nombre oficial del estadio. Y recuerda que hace aproximadamente dos años el propio alcalde anunció la apertura de un expediente para devolver al estadio el nombre franquista de Carranza, argumentando que era una petición del club.
Pese a que el cambió de denominación promovido durante el anterior gobierno izquierdista respondió al cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática: “no se trataba de una decisión ideológica ni partidista, sino de cumplir una obligación legal. Sin embargo, el PP parece sentirse incómodo con esta normativa”.
En este contexto, Adelante considera que la falta de decisión del Gobierno derechista para cerrar definitivamente ese expediente pese a que rescatar el nombre de Carranza es imposible de encajar en el actual Estado de derecho genera “incertidumbre institucional” y proyecta “una imagen de falta de compromiso con la legalidad democrática”.
“MÁXIMA TRANSPARENCIA”
Por todo ello, este partido lleva a pleno una moción al pleno de marzo en la que reclama que el Ayuntamiento actúe con “responsabilidad” y garantice la “máxima transparencia” en relación con el acuerdo comercial que afecta al estadio municipal.
“Pedimos que se haga público el contenido del contrato de patrocinio firmado con JP Financial, que el Gobierno municipal aclare si la ciudad recibirá algún tipo de retorno económico y que se cierre de una vez por todas el expediente abierto para recuperar una denominación contraria a la Ley de Memoria Democrática”, detalla Sibón.
“QUE SE COLOQUE EL NOMBRE OFICIAL DE UNA VEZ”
Asimismo, se insiste en la necesidad de que el Ayuntamiento proceda a la rotulación “inmediata” del estadio con su denominación oficial: “se llama Nuevo Mirandilla y debe quedar claro institucionalmente. No puede seguir existiendo ambigüedad sobre el nombre de un equipamiento público tan importante para Cádiz”.
Una reiterada demanda de la plataforma Carranza Incumple, que en los últimos días ha remitido una nueva carta a Bruno García pidiéndole entre otras cosas que se instale de una vez el nombre oficial en los exteriores del estadio: “no tiene sentido que desde hace años el rótulo permanezca en dependencias municipales esperando una orden para que se coloque”.
Al tiempo, le ha demandado, otra vez, que se le remita “de forma completa y sin filtros” la documentación que ha ido generando ese expediente sobre el rescate del nombre franquista. Expediente que, para el alcalde del PP “no es una prioridad” pero que ni cierra, ni nadie sabe en qué punto está.













