Adelante Izquierda Gaditana elevará al pleno ordinario de septiembre una moción en apoyo a la plataforma ciudadana que persigue salvar el Medussa Music Bar, uno de los enclaves de la cultura alternativa y la música independiente en el centro histórico con cerca de 25 años de trayectoria.
Este movimiento (promovido por clientes, músicos, artistas y personas vinculadas a este establecimiento en la confluencia entre las calles Manuel Rancés y Beato Diego de Cádiz) surgía meses atrás después de conocerse que el local, abierto desde 2002, deberá cesar su actividad el próximo 1 de noviembre, fecha en la que tendrá que entregar las llaves tras la venta de la finca donde se encuentra y la finalización del contrato con los anteriores arrendatarios. Un grupo promotor de Sevilla ha adquirido el edificio para construir viviendas de lujo.
Desde la plataforma piden que el Ayuntamiento reconozca el valor cultural del Medussa y su aportación a la ciudad, como espacio de memoria colectiva y de promoción de una cultura diversa; que se preserve el uso cultural de la planta baja, evitando que quede destinada exclusivamente a uso residencial; y que Cádiz avance hacia un modelo de “ciudad habitable, diversa y creativa, en el que tengan cabida los usos y actividades vinculados a la vida cotidiana y residencial y no únicamente aquellos espacios concebidos como un escaparate rentable para el turismo”.
La portavoz municipal de AIG, Lorena Garrón, y la portavoz adjunta, Helena Fernández, han mantenido una reunión con los promotores de esta iniciativa ‘Somos Medussa’, con el objetivo de conocer de primera mano la situación que atraviesa actualmente este espacio y las demandas que están planteando para evitar su desaparición.
“EL MEDUSSA NO ES SOLAMENTE UN BAR”
Así, la coalición izquierdista considera fundamental que la administración local explore todas las vías a su alcance para facilitar una solución transitoria que permita al Medussa continuar con su actividad mientras se concreta el futuro del inmueble y se desarrollan, en su caso, las actuaciones previstas.
Para Garrón y Fernández, el Consistorio gaditano debe ejercer una labor de mediación con la nueva propiedad para intentar que el espacio pueda mantenerse abierto al menos durante el periodo previo al inicio de las obras, dando margen para buscar alternativas y, al mismo tiempo, trabajar en una solución que garantice la continuidad de un uso cultural en este enclave.
“No podemos asistir de brazos cruzados a la desaparición de un espacio que forma parte de la memoria cultural y sentimental de varias generaciones de gaditanos. El Medussa no es solamente un bar. Durante 24 años ha sido un espacio para la música, para la creación, para exposiciones, para el encuentro y para una forma de entender la cultura que también forma parte de la identidad de Cádiz”, anota Garrón.
Por su parte, Fernández añade que “defender el Medussa es también defender qué modelo de ciudad queremos”. “Si cada espacio cultural, cada pequeño comercio o cada lugar de encuentro acaba siendo sustituido por un uso exclusivamente residencial o vinculado a la rentabilidad turística, Cádiz perderá progresivamente los espacios que hacen que sea una ciudad viva y no simplemente un escenario para quienes nos visitan”, evidencia.
“HAY QUE CUIDAR LOS LUGARES DONDE LA CULTURA SUCEDE, NO SOLO PROGRAMARLA”
La situación del Medussa se enmarca, además, en la progresiva desaparición de otros espacios que durante décadas fueron fundamentales para la escena musical alternativa gaditana: Cambalache, Sala Comix, Supersonic o El Pelícano, una sucesión de pérdidas que ha ido reduciendo los lugares donde podía desarrollarse y encontrarse la música independiente.
“Cádiz tiene que cuidar los lugares donde la cultura sucede, no solo programar cultura desde las instituciones”, coinciden desde AIG, recalcando que “tenemos escuelas, artistas, músicos y una enorme capacidad creativa, pero necesitamos espacios donde esa creatividad pueda desarrollarse, encontrarse con el público y formar parte de la vida de la ciudad”.
De este modo, en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz se concreta que la moción de AIG a pleno demanda al Ayuntamiento que se implique en la defensa del Medussa, facilite el diálogo entre las partes y estudie todas las alternativas posibles para preservar tanto la continuidad del establecimiento como, en caso de que finalmente no pueda mantenerse su actividad en el inmueble actual, el uso cultural de este espacio en otro emplazamiento.
Y asimismo, se instará a la Junta de Andalucía a reconocer al Medussa Music Bar como un referente de patrimonio inmaterial de la ciudad, tal y como se hizo con el emblemático espacio cultural y de ocio La Carbonería de Sevilla para su protección (declarándolo en 2017 como Lugar de Interés Etnológico).
Fernández y Garrón sentencian que “queremos una ciudad donde haya sitio para vivir, pero también para crear, tocar música, encontrarse y desarrollar proyectos culturales. Y el Medussa es un ejemplo de todo ello”.













