Ampliar las plazas de aparcamiento en una ciudad con espacio limitado, blindarlas para los residentes y abaratar los precios: ese es el objetivo de las nuevas medidas que acaba de desvelar el Ayuntamiento para que aparcar el coche (e incluso la moto) no sea una odisea para los vecinos. Otra cosa es para el visitante de más allá de Cortadura.
“Las vamos a aplicar en un contexto de una necesidad de mejora del sistema actual por la limitación de espacio con el que cuenta Cádiz, con una visión global en la ciudad, atendiendo a las peticiones de los barrios y de los vecinos, ante la puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y el impulso de los nuevos autobuses”, ha remarcado el alcalde Bruno García, que ha comparecido junto a cuatro de sus concejales, los de Movilidad, Urbanismo, Hacienda y Participación, José Manuel Verdulla, José Manuel Cossi, Maite González y Loli Pavón.
El primer edil del PP ha incidido en que tras “varias” reuniones con vecinos y realizando un diagnóstico global, “vamos a poner en marcha este sistema que aplicaremos en dos fases y que busca blindar y favorecer el aparcamiento para residentes”. Y sin obviar que dentro de un año, en mayo de 2027, se celebran elecciones municipales.
La primera de ellas comenzará este verano, el 1 de julio, aplicándose las tarifas actuales. Y la segunda a partir del 1 de enero, una vez que se lleve a cabo la modificación de la ordenanza fiscal que establece las tasas del estacionamiento regulado.
TRES ZONAS DIFERENCIADAS
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz se detalla que la capital quedará dividida en tres ámbitos diferenciados: casco histórico, extramuros y la zona interdistritos.
En el sistema vigente (el de los colorines, muy cuestionado por la derecha cuando lo implantó en pasados mandatos la izquierda) la zona verde para residentes se ciñe al barrio o zona en la que reside el titular de la tarjeta.
Sin embargo, ahora cambia y todos los vecinos del casco histórico y extramuros poseedores de la tarjeta podrán estacionar en cualquier zona verde y naranja del mismo aunque no podrán utilizarla en la otra.
Por su parte, la zona interdistritos es para las dos zonas que dividen el centro y Puertatierra, como son el barrio de Santa María y Bahía Blanca. Sus vecinos podrán aparcar indistintamente en Bahía Blanca y en los aparcamientos regulados en zona naranja de la avenida de Astilleros y junto a la muralla de la Cuesta de las Calesas. A su vez, a los residentes de Santa María se les permite también el uso de todo el casco histórico, aunque no extramuros. Y a los de Bahía Blanca todo extramuros pero no el resto de intramuros.
Entre las novedades de este sistema está que los poseedores de la tarjeta verde tendrán derecho a aparcar también en zona naranja sin aumento del coste de su zona de influencia, pero si aparca en la otra tendrían que abonar según la tarifa correspondiente. La zona naranja comparte así el objetivo de zona para residentes y aparcamiento en rotación. Y al mismo tiempo se mantienen las zonas azules en rotación y las zonas libres (y gratis) sin regulación.
Por otro lado, este nuevo sistema descarta la zona azul y naranja de verano extraordinarias que se venía imponiendo hasta ahora.
CRECEN LAS PLAZAS REGULADAS Y BAJAN LAS TARIFAS
“En definitiva, para blindar el aparcamiento de los residentes, crece el número de aparcamientos verdes y naranjas en la ciudad y llega a todos los barrios”, ha recalcado el alcalde.
En cifras, la zona verde pasará desde el próximo julio de las 2.748 plazas actuales a 4.869; la zona naranja, de 2.128 a 3.428 plazas; la zona azul, de 1.025 plazas a 902; y las zonas libres, de las 7.317 actuales a 4.019.
Mientras, el recorte de tarifas se empezará a aplicar a partir del 1 de enero de 2027: la tarjeta verde costará 50 euros anuales (ahora sale por 70,40 euros), y para obtenerla es obligatorio estar empadronado; la hora de estacionamiento en la zona naranja bajará a 1 euro (ahora cuesta 1,20 euros); la zona azul sí mantiene la tarifa de 1 euro la hora; y la tarjeta de autónomos se reduce a 60 euros al mes (ahora sale por 90 euros).
En paralelo, para favorecer el “buen uso” de las ampliadas zonas verdes, desde principios de año las multas por aparcamiento indebido pasarán de los 40 a los 80 euros. Y de la misma manera se prevé un aumento de la plantilla de la empresa municipal de aparcamientos (Emasa) para que se pueda llevar un control eficiente de estas plazas.
BARAJANDO MÁS APARCAMIENTOS
Por otro lado, entre otras medidas para “generar” más plazas en Cádiz, el Ayuntamiento va a incrementar los espacios para motos en la circunvalación del casco histórico; va a abrir ya mismo el aparcamiento del Campo del Cura, con 78 plazas para coches y dos zonas de motos; y se trabaja para que en “próximas fechas” entre en funcionamiento el aparcamiento táctico de la antiguo Navalips, con un total de 200 plazas. Ambos en extramuros serán zona libre y sin coste alguno para residentes o visitantes.
E igualmente, la idea del Gobierno local del PP es que el número de aparcamientos aumente a medio-largo plazo “aún más”. Y se alude al futuro nuevo pabellón Portillo, donde se prevén 389 plazas; el del Real Hospital de la Segunda Aguada, con 120 plazas; otro nuevo en el entorno de la plaza de Sevilla, para 900 vehículos, y hasta la posibilidad “prometida en la última campaña” de hacer un aparcamiento en altura en la parcela de la avenida de Astilleros.














