Por enésima vez, un pleno del Ayuntamiento de Cádiz abordará la necesidad de implantar una tasa turística para que los miles de visitantes que pasan cada año por la capital aporten también en el funcionamiento rutinario de la ciudad.
En esencia, se trata de herramienta (a partir de la recaudación de apenas unos euros por cada pernoctación) que permite aliviar en ciudades turistificadas el sobrecoste que soportan diferentes servicios públicos (limpieza, transporte, mantenimiento urbano…), asumido en solitario por los vecinos a través de sus impuestos. Pero de momento, la administración que debe permitir a los ayuntamientos cobrar esta tasa si lo consideran conveniente, la rechaza.
Con todo, el PSOE insistirá en el pleno de julio con otra moción para instar formalmente a la Junta de Andalucía a aprobar, con carácter de urgencia, un marco normativo autonómico que habilite a los municipios andaluces a implantar de forma voluntaria dicha tasa turística. Ambos partidos de la oposición, también Adelante Izquierda Gaditana, vienen elevando de forma recurrente propuestas muy parecidas desde hace meses.
En una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, el portavoz municipal socialista, Óscar Torres, sostiene que el crecimiento del sector en la ciudad debe ir acompañado de una “financiación justa” para los servicios públicos locales, cuyos costes de mantenimiento, limpieza y seguridad se ven incrementados por la afluencia de visitantes.
“Llevamos años defendiendo que la tasa turística es una herramienta necesaria. Quienes nos visitan y disfrutan de Cádiz deben contribuir directamente al sostenimiento de los servicios de los que hacen uso, como se hace en otras ciudades de España. Sin embargo, nos encontramos con un alcalde, Bruno García, instalado en la ambigüedad e incapaz de plantar cara a la Junta para defender los intereses de los gaditanos”, interpreta Torres.
Aunque sí es verdad que el primer edil popular, desde hace tiempo, ya se posiciona públicamente a favor de dicha tasa. Otra cosa es que se la esté exigiendo a su jefe en Sevilla, a Juan Manuel Moreno Bonilla.
Y AHORA VOX CONTROLANDO TURISMO…
Para más inri, el principal partido de la oposición pone el acento en una nueva piedra en el camino, con la entrada de la ultraderecha en el Gobierno andaluz. Es más, el PP ha cedido a Vox el control directo de la consejería de Turismo, con el gaditano Manuel Gavira al frente.
Interpretan los socialistas que “puede suponer el carpetazo definitivo a la implantación de la tasa turística”. De hecho, en el texto del acuerdo de gobierno firmado por derecha y extrema derecha no aparece mención alguna a la tasa; “algo que, sumado a la conocida postura pública que ha mantenido siempre el anterior consejero Arturo Bernal, supone en la práctica enterrar y bloquear la tramitación de cualquier marco fiscal autonómico que dé cobertura a este tributo local”.
A colación, Torres insiste en que este traspaso de las competencias de turismo a Vox “es un nuevo obstáculo a las reivindicaciones municipalistas”.
“Mientras alcaldes de diversas capitales andaluzas han manifestado abiertamente la necesidad de esta tasa, en Cádiz tenemos un alcalde que es incapaz de exigir absolutamente nada a la Junta y ahora, menos aún, con la ultraderecha al frente de la consejería de Turismo”, se queja el portavoz municipal del PSOE.

















