Si las circunstancias técnicas lo permiten, en la tarde del venidero jueves 17 de septiembre sonarán en la ciudad de Cádiz las sirenas advirtiendo de la llegada de un tsunami. Aunque no hay que preocuparse ni salir corriendo, se trata simplemente de las primeras pruebas de este sistema, “y no de una alerta real ni de un simulacro”, ha recalcado el alcalde Bruno García al anunciar este ensayo.
La capital cuenta hoy día con tres sirenas acústicas (que darán aviso a la población en caso de un posible maremoto) aportadas por la Unesco montadas en la torre adosada al antiguo Hospital Real, con la colaboración de la Universidad de Cádiz; en el edificio Asdrúbal de la Junta de Andalucía; y en la cubierta del estadio Nuevo Mirandilla.
Se trata de sirenas inteligentes de largo alcance para alertar rápidamente a la población que forman parte del sistema de prevención y respuesta ante tsunamis y del plan de acción local específico. Su ubicación responde a criterios técnicos, buscando la mayor cobertura posible, se subraya en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
La pretensión del Ayuntamiento es adquirir más sirenas con el objetivo de “crear un sistema cremallera, que otorgue una cobertura eficiente”. Se cursarán en función de los estudios de eficacia que resulten de las pruebas que se realicen con estas tres primeras sirenas. Así, con las pruebas de este día 17 a partir de las 19 horas se hará una evaluación real con datos de medición y propagación del sonido.
Complementan a la señalización de las rutas de evacuación y los puntos de encuentro que en una primera fase se ha ido instalado en los últimos meses en distintas zonas de la ciudad; y todavía queda más señalética para una segunda fase.
CON AVAL INTERNACIONAL
La ciudad recibió antes del verano el reconocimiento internacional ‘Tsunami Ready’, otorgado por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Unesco (Unesco-IOC). Esta distinción avala el trabajo realizado para reforzar su capacidad de respuesta ante un eventual tsunami y consolidar una cultura de prevención y autoprotección entre la ciudadanía.
El título ‘Tsunami Ready’ certifica que Cádiz dispone de sistemas de alerta operativos, cuenta con rutas de evacuación señalizadas, ha desarrollado acciones de formación y concienciación y ha integrado el riesgo de maremoto en su planificación urbana y de emergencias.
Más allá de las señales y de las sirenas, desde hace ya unos años se están promoviendo ejercicios y simulacros para que la población sepa reaccionar ante un maremoto como el que azotó la costa gaditana tras el terremoto de Lisboa de 1755. Además, el Ayuntamiento tiene aprobado un Plan Local de Acción ante el Riesgo de Maremotos, pionero en Andalucía.
Ante una alarma real de tsunami (hay un margen de 45-60 minutos para ponerse a salvo), existen una serie de recomendaciones básicas: buscar la altura máxima cercana (mínimo una tercera/cuarta planta), y en el caso de Cádiz, no tratar de huir de la ciudad (rodeada de mar); no usar el coche ni el ascensor bajo ninguna circunstancia; o ayudar a otras personas si necesitan acceder a tu piso para estar a salvo.














