El rescate insospechado del nombre de Teatro Pemán para el nuevo teatro de verano levantando, a trompicones, sobre las ruinas del antiguo derruido en 2011, en el Parque Genovés de Cádiz, va a traer cola.
Un eternizado proyecto que el anterior gobierno local izquierdista (que retomó la obra paralizada desde años atrás) y el actual del PP (que está acabando los trabajos y confía en estrenar el equipamiento a lo largo del mes de agosto) han ido llamando tanto públicamente como en expedientes (de contratación, adjudicación…) como Teatro del Parque, sin referencia alguna a la denominación franquista.
Sin embargo, coincidiendo con el reciente anuncio en el que se le ha puesto fecha al estreno del flamante teatro de verano, el Consistorio gaditano ha desempolvado el nombre de Teatro Pemán, y el alcalde Bruno García ha empezado a defender que “no hay ningún nombre recuperado porque nunca se cambió”, al tiempo que paradójicamente presume de “gobernar para todos” y se muestra “aburrido de tanta polarización, frentismo y sectarismo”.
Todo ello precedido de la ultraderecha, Vox, sin representación en el Ayuntamiento, exigiendo el nombre de Pemán para el nuevo espacio cultural. Dicho y hecho, han comprobado atónitos PSOE y Adelante Izquierda Gaditana desde la oposición.
“DEBE AVERGONZAR A TODO GADITANO”
Y en este punto, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Cádiz ya ha advertido que va a emprender diversas acciones para revertir una decisión “que debe avergonzar a todo gaditano que piense que no debe haber ningún reconocimiento público a personas tan tóxicas como Pemán”.
“La contumacia de los grupos franquistas de la ciudad en imponer una visión edulcorada de uno de los máximos dirigentes golpistas en la provincia, no cesa. Lo lamentable es que el Gobierno municipal se pliegue a esa presión y desprecie a los centenares de gaditanos asesinados desde el 18 de julio de 1936 e ignore la legislación vigente”, se expone.
Y es que más allá de su faceta artística, no se puede esconder ni blanquear su relación con la dictadura fascista, y su papel como promotor e ideólogo del golpe de Estado de 1936, y en la represión posterior.
Así, esta entidad tiene claro que la capacidad de presión de la figura de José María Pemán sobre ciertos sectores de Cádiz “es notoria”. Reforzada además por la sentencia que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) dictó últimamente en la que le devolvía los honores municipales ateniéndose a una supuesta insuficiencia motivadora de la revocación.
Eso sí, el TSJA “no entraba en la significación histórica de quien había sido alférez provisional, jefe de la propaganda franquista, miembro del consejo nacional de la Falange Española Tradicionalista, presidente del organismo ejecutor de la depuración de los docentes españoles, locutor de incendiarias soflamas radiofónicas y autor de no menos apasionados textos como el antisemita poema ‘La bestia y el ángel’”.
De este modo, en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, el colectivo memorialista avanza que pedirá la intervención a organismos como el propio Ayuntamiento (cuenta con una concejalía de Memoria Democrática con José Manuel Cossi a la cabeza, aunque ya asistió sin inmutarse a la comparecencia en la que el alcalde presumía de Teatro Pemán), la Dirección General de Memoria Democrática del Gobierno de España, la Fiscalía Provincial de Memoria Democrática, la Comisión de Concordia de la Junta de Andalucía, y el Defensor del Pueblo.
Y en paralelo, se iniciará una campaña de adhesión de entidades memorialistas en pro de la retirada del nombre de Pemán, “y comunicaremos al mundo académico, espacialmente a las cátedras de memoria andaluzas, su intervención para evitar tal disparate cultural”.
“NO ES SOLO UNA CUESTIÓN LEGAL, ES SOBRE TODO UN DEBER MORAL”
En este punto, la Asociación de Memoria Histórica de Cádiz repasa la Ley 20/2022 de Memoria Democrática, que considera elementos contrarios a la memoria democrática los que se realicen menciones conmemorativas en exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar y de la dictadura, de sus dirigentes, participantes en el sistema represivo o de las organizaciones que sustentaron la dictadura. Además de las referencias realizadas en topónimos, en el callejero o en las denominaciones de centros públicos, de la sublevación militar y de la dictadura, de sus dirigentes, participantes en el sistema represivo o de las organizaciones que sustentaron la dictadura.
“Pocas dudas caben que la denominación de Teatro Pemán entra de lleno en el contenido de esta Ley. Pero no es solo una cuestión legal, es sobre todo un deber moral de una sociedad que no puede recompensar con reconocimientos públicos a una figura como la de José María Pemán Pemartín”, entiende esta entidad.
Pero por si quedan dudas, recuerda algunos de los “méritos golpistas” de este insigne gaditano: “bastaría con leer sus escritos, de antes y después del 18 de julio de 1936, para situarle en el núcleo duro y ultra reaccionario de quienes la República estorbaba desde su proclamación. Aquellos que justificaron el golpe y la represión como la ‘guerra necesaria y conveniente’”.

“EL QUE APOYA UN GOLPE DE ESTADO ES RESPONSABLE DE SUS CONSECUENCIAS”
Al respecto, este colectivo memorialista recalca que Pemán “fue un fascista y su influencia desborda ampliamente la provincia de Cádiz”. Sus descendientes, familiares y políticos “pueden pensar y decir que se trataba de un patriota, una bella persona y un magnífico escritor merecedor de los máximos honores”. Mientras “nosotros podemos afirmar que el que apoya un golpe de Estado tan brutal como aquel fue responsable de sus consecuencias”.
“Entre estas, los miles de crímenes alentados por ideólogos como él. ¿O es que hay quien piense que con sus terribles arengas y discursos el articulista y ‘speaker’ gaditano no contribuyó a la gran matanza fundacional del fascismo español que causó más de 3.000 asesinados en Cádiz, más de 6.000 de Huelva ó 12.000 de Sevilla”, se apostilla.
“El propio Pemán -se recuerda-, en un acto en julio de 1969, dijo que no se merecía el homenaje por su labor de guerra, que sólo había cumplido con su deber peleando por dios y la patria. Pronto se había dado cuenta de que la lucha era entre el bien y el mal, el ángel y la bestia. No había nada neutro: había que elegir entre lo divino o lo satánico”.
Además, “la concordia y justicia” de la que tanto hablan quienes defienden a este gaditano “no parece ser sino un embudo que se aplica con toda celeridad a un maltratador como el autor de carnaval Juan Carlos Aragón, pero deja en un agujero negro la conducta y actuaciones en julio de 1936 de Pemán para ensalzar supuestas acciones posteriores. Algo de lo que historiográficamente no hay duda”.
“FUE UNO DE LOS MÁS EFICACES INCITADORES DEL ODIO EN LA GUERRA CIVIL”
Pero hay más: historiadores como Paul Preston y Ángel Viñas ya escribieron hace cinco años sobre Pemán, con ocasión de la polémica generada por la retirada de honores por parte del Ayuntamiento gaditano (con José María González ‘Kichi’ todavía en la Alcaldía).
El primero, que se pretendía ocultar el hecho de que durante veinticinco años fue una de las figuras “más tóxicas y divisivas” de la extrema derecha española. Desde mediados de los años 20 hasta finales de los 40, fue sucesivamente un incondicional de la dictadura de Primo de Rivera, un enemigo acérrimo de la Segunda República, un defensor del exterminio de la izquierda durante la Guerra Civil y, a continuación, un firme partidario de la causa franquista.
De hecho, sus escritos y discursos “contribuyeron enormemente a la ruptura de la convivencia política que fue el preludio de la contienda bélica”. “En vez de recordarle como una benévola figura de la derecha democrática se le debe reconocer como uno de los más eficaces incitadores del odio en la Guerra Civil”, apunta el británico.
Por su lado, el español Viñas añadía que cualquier actuación a la reivindicación pública de su figura sería una actuación “históricamente monstruosa” que ignoran quién fue Pemán.
Finalmente, desde la entidad memorialista local se reflexiona que bautizando como Teatro Pemán el equipamiento que se inaugurará este verano, “a la humillación de los centenares de asesinados en la ciudad y a los otros tantos centenares de represaliados se añade el agravio de dedicarle un espacio cultural a quien fue un acérrimo enemigo de cualquier expresión que no fuera la suya y encabezó el desmoche del sistema educativo español”.













