Número 5.621 – Año XXIII 11 de octubre de 2026

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El día que Drake atacó Cádiz: todo lo que cuentan los restos del pecio Delta II

El IAPH reconstruye la historia del pecio Delta II, localizado durante la ampliación del Puerto de Cádiz, en un cuadernillo que desvela los secretos de este naufragio, reivindica aquella ciudad “abierta al mundo” y muestra cómo la ciencia puede recuperar una memoria durante siglos bajo las aguas gaditanas.

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  • Detalle del cuadernillo editado por el IAPH -
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El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) ha lanzado un cuadernillo didáctico que invita a sumergirse en uno de los episodios más intensos de la historia marítima de Cádiz: el ataque del corsario inglés Francis Drake en 1587, que llevó al hundimiento del navío genovés ‘San Giorgio e Sant’Elmo Buonaventura’, barco actualmente identificado con los restos del yacimiento arqueológico Delta II, localizado en 2012 en el entorno del Puerto de Cádiz, durante obras de ampliación. 

Este cuadernillo editado por la consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía reconstruye con textos y nuevas ilustraciones originales la trayectoria de esta embarcación que formó parte de las redes comerciales, políticas y militares del siglo XVI.

La publicación, titulada ‘El día que Drake atacó Cádiz. La historia a través de un naufragio’, ya a la venta en Tiendas Culturales de Andalucía (AQUÍ), ha sido coordinada editorial y científicamente por el IAPH dentro de su colección ‘e-ph divulga’. 

El nuevo cuaderno no solo relata una historia de barcos, mercancías y enfrentamientos, sino que muestra cómo la ciencia y el trabajo interdisciplinar pueden recuperar una memoria que permaneció durante siglos bajo las aguas de la Bahía gaditana. “Conocer el patrimonio es el primer paso para valorarlo y protegerlo”, resaltan a colación desde el IAPH.

“SE HA PODIDO RECONSTRUIR UN EPISODIO CLAVE DE LA HISTORIA MARÍTIMA EUROPEA”

Cádiz es una ciudad que no puede entenderse sin el mar, porque fue una puerta abierta al mundo, fuente de riqueza y lugar de encuentro, pero también escenario de peligro, de conflictos y de incertidumbre. Precisamente, en esa relación entre la ciudad y el mar se sitúa la historia del barco genovés que hoy conocemos como Delta II. 

En concreto, esta publicación detalla la historia de dicho pecio, localizado hace más de una década durante los trabajos arqueológicos vinculados a la eternizada construcción de la nueva terminal de contenedores del Puerto de Cádiz. 

A partir de entonces, el Centro de Arqueología Subacuática del IAPH (con sede en el Balnerario de la Palma de Cádiz, en la playa de La Caleta) desarrolló labores de investigación e intervención en el yacimiento, hasta que pudo identificarlo como la nave ‘San Giorgio e Sant’Elmo Buonaventura’, también llamada ‘Vassalla Piccola’, hundido durante el ataque de Francis Drake a la ciudad gaditana de 1587.

Así, se subraya en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, este pecio Delta II constituye uno de los testimonios más singulares del patrimonio cultural subacuático andaluz. El yacimiento ha permitido reconstruir un episodio clave de la historia marítima europea: los preparativos de la Gran Armada de Felipe II, el papel estratégico del puerto gaditano y la intensa red comercial que unía el Mediterráneo, el Atlántico y América.

PROFUNDIZANDO EN DELTA II

Las investigaciones que se llevaron a cabo determinaron que Delta II corresponde a una embarcación genovesa de construcción mediterránea, propiedad de Pietro Paolo Vassallo y capitaneada por Clemente Vassallo. 

La nave había llegado a Cádiz en el contexto de una misión de Estado ordenada por Felipe II: transportar pertrechos y cañones destinados a los preparativos de la Gran Armada que se estaba proveyendo en Lisboa. Mientras se encontraba fondeada frente a la ciudad, fue alcanzada y hundida por la flota inglesa comandada por Francis Drake.

Entre los hallazgos más destacados se encuentra un conjunto de cañones de bronce estibados en la bodega, así como barriles y contenedores con productos orgánicos. Especial relevancia tiene la identificación de grana cochinilla, un valioso colorante rojo procedente de América (se convirtió en el tercer producto más caro procedente del Nuevo Mundo tras el oro y la plata).

Junto a la cochinilla se documentaron también recipientes cerámicos (botijas) con aceitunas en salmuera, restos de madera (guayacán), cajas con jengibre y otros materiales que permiten conocer no solo la historia del naufragio, sino también la vida económica, comercial y marítima de la Cádiz del siglo XVI.

Y entre los restos humanos destaca el cráneo de una mujer joven, de entre 25 y 35 años, cuyo estudio antropológico ha permitido identificar una lesión perimortem en la parte derecha de la frente, compatible con el impacto de un proyectil o de un elemento de sección triangular. Este hallazgo constituye una evidencia directa de la violencia del episodio bélico que provocó el hundimiento de la nave.

Junto a este testimonio humano, los estudios paleobiológicos han identificado restos óseos de animales (vacas, cerdos, caprinos y gallinas), relacionados con el abastecimiento alimentario de la embarcación. Estos restos permiten aproximarse a la dieta de la tripulación y a las formas de aprovisionamiento de un navío del siglo XVI, aportando datos sobre la presencia de carne y aves como parte de la comida disponible a bordo.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) ha lanzado un cuadernillo didáctico que invita a sumergirse en uno de los episodios más intensos de la historia marítima de Cádiz: el ataque del corsario inglés Francis Drake en 1587, que llevó al hundimiento del navío genovés ‘San Giorgio e Sant’Elmo Buonaventura’, barco actualmente identificado con los restos del yacimiento arqueológico Delta II, localizado en 2012 en el entorno del Puerto de Cádiz, durante obras de ampliación. 

Este cuadernillo editado por la consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía reconstruye con textos y nuevas ilustraciones originales la trayectoria de esta embarcación que formó parte de las redes comerciales, políticas y militares del siglo XVI.

La publicación, titulada ‘El día que Drake atacó Cádiz. La historia a través de un naufragio’, ya a la venta en Tiendas Culturales de Andalucía (AQUÍ), ha sido coordinada editorial y científicamente por el IAPH dentro de su colección ‘e-ph divulga’. 

El nuevo cuaderno no solo relata una historia de barcos, mercancías y enfrentamientos, sino que muestra cómo la ciencia y el trabajo interdisciplinar pueden recuperar una memoria que permaneció durante siglos bajo las aguas de la Bahía gaditana. “Conocer el patrimonio es el primer paso para valorarlo y protegerlo”, resaltan a colación desde el IAPH.

“SE HA PODIDO RECONSTRUIR UN EPISODIO CLAVE DE LA HISTORIA MARÍTIMA EUROPEA”

Cádiz es una ciudad que no puede entenderse sin el mar, porque fue una puerta abierta al mundo, fuente de riqueza y lugar de encuentro, pero también escenario de peligro, de conflictos y de incertidumbre. Precisamente, en esa relación entre la ciudad y el mar se sitúa la historia del barco genovés que hoy conocemos como Delta II. 

En concreto, esta publicación detalla la historia de dicho pecio, localizado hace más de una década durante los trabajos arqueológicos vinculados a la eternizada construcción de la nueva terminal de contenedores del Puerto de Cádiz. 

A partir de entonces, el Centro de Arqueología Subacuática del IAPH (con sede en el Balnerario de la Palma de Cádiz, en la playa de La Caleta) desarrolló labores de investigación e intervención en el yacimiento, hasta que pudo identificarlo como la nave ‘San Giorgio e Sant’Elmo Buonaventura’, también llamada ‘Vassalla Piccola’, hundido durante el ataque de Francis Drake a la ciudad gaditana de 1587.

Así, se subraya en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, este pecio Delta II constituye uno de los testimonios más singulares del patrimonio cultural subacuático andaluz. El yacimiento ha permitido reconstruir un episodio clave de la historia marítima europea: los preparativos de la Gran Armada de Felipe II, el papel estratégico del puerto gaditano y la intensa red comercial que unía el Mediterráneo, el Atlántico y América.

PROFUNDIZANDO EN DELTA II

Las investigaciones que se llevaron a cabo determinaron que Delta II corresponde a una embarcación genovesa de construcción mediterránea, propiedad de Pietro Paolo Vassallo y capitaneada por Clemente Vassallo. 

La nave había llegado a Cádiz en el contexto de una misión de Estado ordenada por Felipe II: transportar pertrechos y cañones destinados a los preparativos de la Gran Armada que se estaba proveyendo en Lisboa. Mientras se encontraba fondeada frente a la ciudad, fue alcanzada y hundida por la flota inglesa comandada por Francis Drake.

Entre los hallazgos más destacados se encuentra un conjunto de cañones de bronce estibados en la bodega, así como barriles y contenedores con productos orgánicos. Especial relevancia tiene la identificación de grana cochinilla, un valioso colorante rojo procedente de América (se convirtió en el tercer producto más caro procedente del Nuevo Mundo tras el oro y la plata).

Junto a la cochinilla se documentaron también recipientes cerámicos (botijas) con aceitunas en salmuera, restos de madera (guayacán), cajas con jengibre y otros materiales que permiten conocer no solo la historia del naufragio, sino también la vida económica, comercial y marítima de la Cádiz del siglo XVI.

Y entre los restos humanos destaca el cráneo de una mujer joven, de entre 25 y 35 años, cuyo estudio antropológico ha permitido identificar una lesión perimortem en la parte derecha de la frente, compatible con el impacto de un proyectil o de un elemento de sección triangular. Este hallazgo constituye una evidencia directa de la violencia del episodio bélico que provocó el hundimiento de la nave.

Junto a este testimonio humano, los estudios paleobiológicos han identificado restos óseos de animales (vacas, cerdos, caprinos y gallinas), relacionados con el abastecimiento alimentario de la embarcación. Estos restos permiten aproximarse a la dieta de la tripulación y a las formas de aprovisionamiento de un navío del siglo XVI, aportando datos sobre la presencia de carne y aves como parte de la comida disponible a bordo.

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