A raíz de episodios desagradables en Puerto Real en los últimos días, en los que un concejal del Gobierno local de la Confluencia de Izquierdas y Adelante Andalucía ha sido increpado en un espacio público, “además de haberse visto envuelto en otras circunstancias no deseables que en nada contribuyen a la convivencia democrática”, la alcaldesa Aurora Salvador ha comparecido para llamar al “respeto y la convivencia” ya que “antes que cargos o siglas, somos personas”.
Arropada por su concejal y exalcalde Antonio Romero, y el resto de compañeros del equipo de Gobierno (salvo Iván Canca), la primera edil ha considerado que, sin señalar al afectado, lo sucedido “trasciende el ámbito político” y ha insistido en apelar a “valores esenciales como el respeto, la convivencia y la humanidad”.
Al respecto, ha lamentado que las últimas semanas, se han difundido informaciones falsas, bulos y mensajes que “no solo cuestionan decisiones políticas, algo legítimo en democracia, sino que buscan dañar personalmente a quienes ejercen responsabilidades públicas”. Además, parte de estas dinámicas “están siendo alentadas desde algún grupo político”, lo que está contribuyendo a generar en la Villa “un clima de rechazo y odio que traspasa los límites del debate democrático”.
En este punto, la alcaldesa izquierdista ha manifestado que la crítica política “es necesaria”, que la discrepancia “forma parte de la democracia” y que la ciudadanía “tiene derecho a fiscalizar, debatir y exigir”. Sin embargo, “existe una línea que nunca debe cruzarse: una cosa es cuestionar proyectos o decisiones y otra muy distinta es atacar a la persona, difamarla o señalarla fuera del ámbito institucional”.
Y es que detrás de cada cargo público “hay una persona y una familia que merece el mismo respeto que cualquier otra”, y “ningún representante público debe ser increpado, perseguido o insultado en su vida privada, especialmente cuando está acompañado de menores”, ha subrayado.
En su intervención, según recoge DIARIO Bahía de Cádiz, Aurora Salvador ha lanzado un mensaje de reconciliación y serenidad: “podemos discrepar con firmeza, pero siempre desde el respeto a la dignidad personal. La política no puede ser un espacio de odio, sino de servicio, diálogo y convivencia. Antes que cargos o siglas, somos personas”.
“NO ES LA POLÍTICA EN LA QUE QUEREMOS PARTICIPAR”
Por su parte, el exalcalde Antonio Romero ‘Rori’, ahora concejal de Personal, ha reafirmado estos mensajes y lamentado el clima de crispación que se está extendiendo también Puerto Real. De hecho, ha señalado que muchos miembros del Gobierno local “siempre han sentido cierta distancia con la etiqueta de ‘políticos’ debido al rechazo que algunas conductas ajenas han generado hacia la actividad pública”.
Romero ha repetido que la crítica “es imprescindible”, pero “no así los ataques personales ni las situaciones de acoso ante familiares que no pertenecen al ámbito público”. Y muchas de estas conductas, se queja, “se están produciendo a partir de mentiras, bulos o datos distorsionados”, conformando un discurso de odio que “está sobrepasando la institución y permeando a la sociedad”. “No es la política en la que queremos participar ni la sociedad que queremos construir”, ha reflexionado.
Finalmente, este concejal del bipartito ha reivindicado la identidad de Puerto Real como una ciudad “generosa, solidaria, empática y acogedora”, y ha apelado a ese espíritu para dejar atrás esta dinámica de enfrentamiento.
Al respecto, ha pedido que entre todos se contribuya a rebajar el tono y “a encontrarnos incluso en nuestras diferencias” y recuperar “el modelo de convivencia que siempre ha caracterizado a Puerto Real”.












