Vinoble 2026 (el XIII Salón Internacional de los Vinos Nobles, Generosos, Licorosos y Dulces Especiales) vuelve a erigirse en el escaparate promocional de referencia de los vinos generosos, licorosos y dulces especiales que convierten a este evento en Jerez en una cita ineludible para profesionales del sector de los cinco continentes.
Este año más si cabe, con una vinculación directa entre los mejores caldos y la gastronomía merced al marco en el que se celebra coincidiendo con que esta localidad gaditana presume de ser Capital Española de la Gastronomía.
En su última edición de 2024 recibió 10.000 visitas. Muchos de sus asistentes fueron compradores e importadores nacionales e internacionales que acudieron utilizando la feria como punto de encuentro para operaciones de compra-venta de los productos expuestos.
En esta ocasión, el salón se desarrollará igualmente en el conjunto monumental del Alcázar, los días 30 (por la tarde) y 31 de mayo (por la mañana), y el 1 de junio (por la tarde), por primera vez de sábado a lunes para facilitar la participación a los expositores.
Contará con 66 espacios expositivos de ocho países mostrando sus mejores vinos y visitantes acreditados (más de 3.500) de casi 40 nacionalidades diferentes pertenecientes a países como Canadá, Kazajistán, o India.
Vinoble nació en su momento como una necesidad de desmarcar a esos grandes vinos de meditación de las ferias vinícolas internacionales que pasaban desapercibidos ante la fuerte presencia de vinos más jóvenes y comerciales: “estos vinos complejos, especiales y hechos siempre con mucho mimo y cuidado no tenían ningún marco mundial ni un referente donde aparecer pese a estar considerados como los mejores vinos del mundo”, subrayan los organizadores de la que hoy es “cita ineludible para profesionales del sector de los cinco continentes”.
“UN GRAN ESCAPARATE DE LO QUE REPRESENTA JEREZ”
Para la cita de 2026 (toda la programación y detalles, AQUÍ), el Ayuntamiento y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry (que cuenta con la colaboración de la Junta de Andalucía y de la Diputación gaditana) han tenido en cuenta todo los detalles para mejorar año tras año: más accesibilidad, mejores infraestructuras y una experiencia más cómoda y mejor organizada para expositores, profesionales y visitantes convirtiendo durante tres días El Alcázar “en un gran escaparate de lo que representa Jerez: patrimonio, hospitalidad, excelencia y capacidad de organización”.
Así, incorpora mejoras en accesibilidad e infraestructura, con carpas exteriores dotadas de tarimas y ventilación y la presencia -por primera vez- de los ganadores de la edición de 2025 del prestigioso certamen ‘Concurso Mundial de Bruselas’ (regiones de SAMOS en Grecia; Vinos Dulces Naturales de Francia y Marsala, Italia).
A todo ello se suma el impulso de su dimensión enogastronómica, en plena sintonía con la Capital Española de la Gastronomía. En este sentido sobresale la promoción institucional de la Junta a través del programa de experiencias ‘Gusto del Sur’. El programa incorpora eventos de maridaje con tres grandes chefs locales: Javier Muñoz (La Carboná), Juanlu Fernández (Lu Cocina y Alma) e Israel Ramos (Mantúa).
Por su parte, el programa de Catas elaborado por el Consejo Regulador que tan buen resultado dio en la edición anterior se consolida con un mayor y más variado número de eventos, hasta 18, con nombres propios como Juancho Asenjo hablando de ‘Commandaria, el vino más antiguo del mundo’ o Sara Jane Evans con su ponencia titulada ‘Oro Noble: de la podredumbre a la dulzura pura’ entre otros grandes expertos.
Y otro aspecto importante a destacar en esta edición son las misiones inversas, acciones de promoción comercial donde, en lugar de llevar a empresas al exterior, se atraen compradores, importadores, distribuidores o prescriptores extranjeros al país anfitrión para conocer directamente la oferta local.
Por su lado, la Diputación participa en la convocatoria a través de distintas vías como el cóctel de bienvenida, con muestras y degustaciones de algunos de los productos gaditanos más representativos, una cata-maridaje en los Claustros de Santo Domingo, y con respaldo económico para su logística y organización.












