El Ayuntamiento de Jerez y el Grupo Inmobiliario Delta, nueva propietaria de los terrenos de la antigua fábrica de botellas (Saint Gobain cerró la planta a finales de 2009 tras 114 años de actividad), están trabajando conjuntamente al objeto de definir el futuro de la parcela, así como de las chimeneas industriales ubicadas en la misma.
Como es esperable, los nuevos dueños de los suelos tienen en mente un proyecto residencial todavía por concretar en esta amplia zona de la ciudad hoy desaprovechada.
Este trabajo coordinado entre la iniciativa privada y la pública se refleja, a decir de la concejala de Urbanismo, Belén de la Cuadra, en una serie de puntos: “en primer lugar, acordamos la conveniencia de encargar formalmente un estudio técnico al Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Andalucía Occidental con el objetivo de valorar con precisión el estado actual de la estructura de las chimeneas y determinar las opciones viables para su futuro”.
En paralelo, la empresa está redactando ya un proyecto de demolición de una primera fase de la intervención prevista, “en la que no se contempla el derribo de las chimeneas”, asumiendo el compromiso de limpiar y descontaminar estos suelos.
Por otro lado, estos contactos están sirviendo también para todas las cuestiones relacionadas con su tramitación administrativa y demás aspectos necesarios para la puesta en marcha de “esta importante inversión para la ciudad”, se reitera en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
“TOCA ESPERAR LAS CONCLUSIONES DE LOS EXPERTOS”
El estudio que se encargará al Colegio Oficial de Ingenieros será clave para determinar los siguientes pasos, ya que su informe técnico dictaminará cuestiones tan relevantes como el estado actual de conservación y la estabilidad de las chimeneas de hormigón de la antigua fábrica; el grado de cumplimiento de la normativa; las obras que serían necesarias; el coste para su mantenimiento y qué implicaciones tendría; y cómo podría integrarse en un futuro desarrollo urbanístico moderno.
El informe a contratar también analizará, entre otras cuestiones, el valor industrial e histórico de las chimeneas, que datan de los años 60 del siglo pasado, y que fueron reforzadas estructuralmente en 1970, fecha desde la cual no se tiene constancia de que hayan vuelto a ser sometidas a ninguna acción de mantenimiento.
Al respecto, De la Cuadra recalca “la importancia de este análisis técnico y la conveniencia de esperar a las conclusiones de los profesionales expertos antes de definir una postura final sobre el futuro de este elemento industrial”.
En este sentido, existe un acuerdo plenario del año 2021 en el que se solicitaba la protección de estas estructuras, si bien hasta 2023 no llevó a cabo ninguna actuación para hacerlo efectivo.














