Dicen que lo que no se nombra no existe. Y así parece actuar el Ayuntamiento de San Fernando, con Gobierno local del PSOE, al vender su “apuesta decidida por la sostenibilidad, la seguridad ciudadana y la modernización de los servicios públicos”, en el momento de anunciar la renovación de parte del parque móvil de la Policía Local.
Y es que desde hace meses persiste un enconado conflicto con la Policía Local. De hecho, aprovechando los últimos plenos, los sindicatos policiales SIP-AN y SPLI-UPLB-A están celebrando concentraciones para visibilizar que la plantilla “se encuentra cada vez más mermada, más envejecida y más castigada, sin medios, sin reconocimiento y sin respaldo institucional; es el resultado de decisiones políticas sostenidas en el tiempo que han llevado al cuerpo a una situación caótica”.
A ello se ha unido la reciente denuncia de que varios agentes en prácticas iniciaron su formación sin alta previa en la Seguridad Social, permaneciendo durante días sin cobertura legal ni protección laboral. “Una muestra más del descontrol y la falta de gestión que sufre este cuerpo”, ha apuntado por su lado AxSí, que ha vuelto a pedir estos días la dimisión de la concejala de Seguridad Ciudadana, María José Foncubierta.
Obviando estas reiteradas denuncias, y como si viviera en una realidad paralela, desde el Consistorio se defiende que este refuerzo material “se suma al crecimiento que la Policía Local ha experimentado en los últimos años en materia de personal y estructura organizativa”.
Es más, se habla de una “mejora de las condiciones laborales y organizativas de la plantilla a través de la negociación colectiva. En los últimos 15 meses se han celebrado 24 mesas de negociación y rondas de contactos con los sindicatos policiales”.
NUEVOS VEHÍCULOS Y NUEVA IMAGEN
Volviendo a la flota, en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz se detalla la incorporación de cinco coches patrulla, cuatro motocicletas y dos furgonetas (estas todavía por llegar), ampliando así una flota policial que “alcanza ya los 26 vehículos”. Tanto las nuevas motocicletas como las furgonetas son cien por cien eléctricas, “lo que también contribuye a reducir emisiones”.
Este contrato de cuatro años en la modalidad de renting (que se eleva a 580.000 euros), contempla igualmente el mantenimiento integral de todos los vehículos (que como es lógico está equipados para el servicio policial, incluyendo kits de cardioprotección con desfibrilador). A ello hay que sumar casi 35.000 euros para la compra de dos nuevos quads destinados principalmente a la vigilancia en la playa de Camposoto.
Y en paralelo, los vehículos estrenan una imagen renovada para la Policía Local isleña: “no solo mejora la estética de la flota, proyectando una imagen más actual, cercana y profesional, sino que también aumenta la visibilidad en la vía pública”, se defiende.
“La incorporación de vehículos modernos y especializados permite además disponer siempre del equipamiento necesario para actuaciones policiales, controles de tráfico, atención a accidentes y dispositivos preventivos”, se insiste desde el Ayuntamiento.













