Coincidiendo con el ecuador del presente mandato, el Gobierno local del PSOE en el Ayuntamiento de San Fernando empezó a vender lo que llama plan Salto, “una hoja de ruta estratégica para seguir avanzando en la transformación de la ciudad mediante la movilización de más de 72 millones de euros y el desarrollo de más de medio centenar de proyectos”.
Más allá de florituras y barroquismos, ese plan Salto no era más que una recopilación de variopintas promesas electorales de los socialistas y proyectos en diferentes fases, los mismos que se vienen machacando regularmente, con la mente puesta en las elecciones municipales de 2027.
Y pasado un año, el Ejecutivo liderado por Patricia Cavada ha hecho balance de su triunfalista plan Salto: asegura que el Consistorio isleño tiene 39 proyectos activos, incluyendo actuaciones ya finalizadas, obras actualmente en ejecución, proyectos adjudicados con obras próximas y actuaciones que se encuentran en proceso de adjudicación.
En paralelo, y como contraste, el PP ha realizado su particular análisis de proyectos y medidas anunciados por Cavada desde 2015 y en las sucesivas campañas electorales que continúan pendientes en la ciudad, confirmándose una forma de gobernar “basada en el anuncio permanente”.
CAVADA: “BUSCAMOS UNA CIUDAD COMPETITIVA Y SOSTENIBLE, DINÁMICA Y ATRACTIVA”
Entre las actuaciones en marcha por parte del Ayuntamiento destaca la eternizada obra de La Magdalena (que acumula importante sobrecoste sobre el coste inicial y de nuevo retrasos en su ejecución); el estadio de Atletismo en Camposoto; la piscina de verano de Ronda del Estero; la segunda fase del desdoble de la avenida de Pery Junquera; la remodelación de la avenida Duque de Arcos; la zona verde en el Callejón del Pino junto al puente de La Casería; o la renovación de las marquesinas de los autobuses (el PP ya las ridiculizaba semanas atrás por su pequeño tamaño).
A su vez, se tienen adjudicadas varias actuaciones “cuyo comienzo está previsto de forma inminente”: la prometida remodelación del estadio de Bahía Sur (tras varias licitaciones fallidas); el cerramiento del Parque del Oeste; el aparcamiento junto al centro de salud de Camposoto; el parque infantil de la plaza de las Alegrías; la remodelación de la calle Bonifaz; o la renovación del alumbrado público de la ciudad.
Y “en fase de licitación” se anotan: del auditorio en el antiguo cine Alameda (la redacción del proyecto, la obra queda lejos); las promociones de vivienda pública previstas en las parcelas de la Ronda del Estero; la futura piscina cubierta de Constitución; el adecentamiento del aparcamiento de San Juan Bosco; o la remodelación del parque de la Almadraba.
Finalmente, con la previsión de que estén licitados o ejecutándose antes las elecciones de mayo de 2027, el PSOE señala proyectos como la renovación de la señalética urbana, los Polvorines de Fadricas, pérgolas en los patios de los colegios, una nueva oficina de turismo en la plaza de la Iglesia, o el “parque inundable” del Cerro.
A decir de la alcaldesa, “con cada una de estas actuaciones seguimos avanzando hacia el modelo de ciudad que tenemos para San Fernando: una ciudad competitiva y sostenible, capaz de ofrecer servicios públicos de calidad, generar oportunidades y ser capaz de atraer inversión y actividad económica, y consolidarse como una ciudad dinámica y atractiva a través de su programación cultural, deportiva y de eventos”.
PP: “LO QUE SE PROMETIÓ Y LO QUE REALMENTE SE HA HECHO”
Frente a esa suficiencia del PSOE, el principal partido de la oposición, el PP, trata de ponerle los pies en la tierra profundizando en los compromisos electorales de Cavada “sin ejecutar tras once años de gobierno”.
De este modo, desde la derecha se ha hecho su particular balance de los programas con los que el PSOE concurrió a las elecciones municipales de 2015, 2019 y 2023: “más de medio centenar de compromisos continúan sin ejecutarse”.
Entre ellos figuran el Parque Natural de la Sal, el complejo turístico de La Leocadia, el edificio náutico de Gallineras, el Edificio Telefónica para el emprendimiento y la innovación, el impulso a Fadricas II, el Campus del Emprendimiento, la Oficina de Captación de Oportunidades, Inversión y Talento; el parque tecnológico de La Carraca, el Planetario del Barrero, o el Zoco Cultural.
A esta larga relación se suman la Escuela Municipal de Flamenco, la nueva sede de la Escuela Oficial de Idiomas y el Conservatorio de Música; la nueva Casa de la Juventud, la Casa de las Mujeres, el Centro de Investigación y Formación en Dependencia, la nueva biblioteca de la calle Real, la gran sala de estudios del Parque Almirante Laulhé o la urbanización de los Polvorines de Fadricas. Pero también, la transformación integral de la calle San Marcos, o los bulevares de Reyes Católicos, León Herrero y Luis Milena.
O en materia de participación y modernización administrativa, además de confirmarse el “fiasco” que supusieron los presupuestos participativos, continúan pendientes iniciativas como la tarjeta ciudadana, posteriormente rebautizada como tarjeta digital ciudadana, el escritorio de la ciudadanía en el portal municipal, los consejos de distrito, la figura del concejal de distrito, o los mecanismos de rendición de cuentas comprometidos por el PSOE. Y básicamente, un nuevo Reglamento de Participación Ciudadana que nunca llega, pese a venderse de tanto en tanto.
Los populares consideran en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz que este listado evidencia una forma de gobernar “basada en el anuncio permanente, la reiteración de proyectos y la acumulación de compromisos que posteriormente no llegan a convertirse en realidades tangibles para los isleños”.
“Después de once años, los ciudadanos tienen derecho a comparar lo que se prometió con lo que realmente se ha hecho. No hablamos de propuestas de otros partidos ni de interpretaciones políticas; hablamos de compromisos incluidos por el propio PSOE en sus programas y presentados a los isleños como objetivos de gobierno”, apostillan desde el PP.












