El Ayuntamiento de Puerto Real ha iniciado nuevas obras que permitirán culminar la reforma integral de la Casa de las Columnas, con un plazo estimado de ejecución de seis meses. Se trata de un edificio del siglo XVIII declarado Bien de Interés Cultural (BIC) que ya se ha sometido en los últimos años a trabajos de rehabilitación costeados con ayudas de la Diputación (unos 380.000 euros entre dos subvenciones), tras más de dos décadas de abandono.
La intención del Gobierno local izquierdista es destinar el día de mañana el edificio a fines administrativos y/o culturales, asegurando su conservación como patrimonio público.
Los últimos trabajos se financian también con fondos de la institución provincial, en el marco del Plan Cádiz Marcha. El objetivo del proyecto es mejorar las condiciones funcionales y de accesibilidad del histórico inmueble, con el propósito de poner en uso sus dos plantas y el patio trasero, preservando su valor patrimonial.
Esta nueva fase presupuestada en 300.000 euros incluirá la instalación del ascensor, el sistema de climatización de la planta baja, la ejecución de la instalación eléctrica de la segunda planta y la resolución de varios trabajos pendientes por humedad.
Con ello se completará la intervención que el edificio necesitaba para ser plenamente operativo. Quedará fuera de este proyecto el soterramiento del cableado de la fachada, actuación que se tramitará de forma independiente debido a los plazos y permisos técnicos requeridos, se precisa en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
LA INTERVENCIÓN COMENZÓ EN 2021
La Casa de las Columnas destaca por su patio central con columnas de mármol, arquerías de medio punto y un aljibe. A pesar de las sucesivas intervenciones realizadas, hasta ahora no había sido posible finalizar completamente su restauración para darle uso y abrirla a la ciudadanía.
Este inmueble en la calle San Francisco, que consta de 704 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, se levanta sobre una finca que cuenta con casi 800 m2. Es de titularidad municipal después de que se expropiase en un expediente iniciado en 2001 y que se prolongó hasta 2005. Y se llevó años apuntalado hasta que en octubre de 2021 al fin se comenzó a frenar su degradación con una obra de consolidación y rehabilitación.













