El nuevo contenedor marrón destinado a la recogida de la fracción orgánica de residuos, obligatorio en toda España desde 2024, también llega a Puerto Real. Aunque como en la gran mayoría de ayuntamientos de la Bahía, se va tarde: se momento, este proceso solo lo han iniciado en la práctica Jerez y Chiclana.
De este modo, través de su empresa pública GEN, el Ayuntamiento puertorrealeño avanza en el cumplimiento de los objetivos europeos en materia de reciclaje con la implantación “inminente” del también llamado quinto contenedor, destinado a los residuos orgánicos.
“Se trata de un paso decisivo para mejorar la eficiencia del servicio municipal de recogida y para implicar a la ciudadanía en la protección ambiental del municipio”, se remarca en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
Al contenedor marrón los vecinos deberán tirar los restos orgánicos tales como: restos de fruta y verdura, restos de carne y pescado, cáscaras de huevo y frutos secos, pan y sobras de comida, posos de café e infusiones, pequeños restos de jardinería, entre otros.
Además, este bombo cuenta con sistema de apertura mediante tarjeta, “lo que permitirá hacer un seguimiento del uso y avanzar hacia un modelo de tarifa justa, en el que cada vecino pague en función de su implicación en la separación de residuos”.
El objetivo final de esta recogida selectiva es que esa basura orgánica pueda convertirse en compost y/o biogás, cerrando así el círculo de la economía circular y reduciendo la cantidad de residuos que termina en vertederos.
Y para que los puertorrealeños conozcan esta novedad, en las próximas semanas se pondrá en marcha una campaña divulgativa por barrios para explicar el funcionamiento del sistema y se entregará un kit de orgánica compuesto por un cubo aireado de 10 litros, un rollo de bolsas compostables y un folleto explicativo. La misma estará a cargo de Hyla Formación.
“UNA OBLIGACIÓN LEGAL Y UNA NECESIDAD ECONÓMICA”
En la presentación de estos contenedores, el concejal de Medio Ambiente, Iván Canca, ha insistido en que esta implantación supone “un cambio de modelo en la gestión de residuos”, un cambio además marcado por la legislación vigente.
Al respecto, este edil verde ha remarcado que desde la entrada en vigor de la Ley de Residuos en 2022, los residuos que se depositan en el contenedor gris “suponen un coste elevado”: 30 euros por tonelada, lo que en Puerto Real se traduce en casi medio millón de euros anuales. Por ello, la incorporación del quinto contenedor “es una obligación legal y una necesidad económica para el municipio”.
Durante el año 2025, en la Villa se recogieron 17.732 toneladas de residuos en el contenedor gris. Se estima que alrededor del 40% de este volumen corresponde a materia orgánica. Por ello, iniciar su recogida selectiva “supone una oportunidad clave para mejorar los índices de reciclaje, reducir el depósito en vertedero y potenciar la generación de compost o energía renovable, contribuyendo así a la mitigación del cambio climático”.
















