Y ahora ¿qué hago sin mi charco?
Como de casa, conocido: sabía la altura que tomaba el chorreo al peatón, al ver la velocidad de aproximación de los vehículos. Cosas del aburrimiento, posiblemente la mía y de la desidia y el hacer por hacer, gastar por gastar sin que nadie compruebe que la obra, el dinero de los gaditanos se gasta correctamente. ...
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