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Vista del nuevo salón de plenos / FOTO: DBC

“Los isleños se emocionarán cuando vuelvan a pisar el edificio”; el histórico Ayuntamiento ‘resucita’ 15 años después, sin inauguración

Casi 15 años después de que se desalojara, cerrara y vallara, el imponente e histórico edificio del Ayuntamiento de San Fernando vuelve a la vida. Tras la mudanza de los últimos días, y con diferentes departamentos ya funcionando en las flamantes instalaciones, está casi todo listo para que el lunes 15 se reabra a la ciudadanía; cuando además se cumplen cinco años del inicio formal de la rehabilitación, que iba a durar 20 meses y a costar 8 millones, y que finalmente se ha prolongado unos añitos más y terminará rondando los 13 millones de inversión. La inauguración solemne se aplaza debido a la pandemia.

El 14 de marzo de 2016 se escenificaba la firma del acta replanteo que, formalmente, suponía el pistoletazo a las muy esperadas obras de rehabilitación del histórico Ayuntamiento de San Fernando, cerrado y degradándose desde una década antes, e incluso –con 20 meses de plazo de ejecución, según el contrato- se podía calcular entonces que estarían listas a finales de 2017, tras una inversión de casi 8 millones de euros. Qué ilusos.

Prácticamente cinco años después –unos 13 millones en global y cerca de tres años más de lo previsto-, volvimos a ser convocados (la prensa, en esta ocasión cambiando los cascos por las mascarillas…) para ser testigos de la profunda transformación acometida, a horas de la reapertura 15 años después del monumental edificio aunque sin los fastos ni la pompa que cabría imaginar, gracias al coronavirus.

“Hemos querido que el Ayuntamiento comience a funcionar en cuanto se ha podido. La inauguración que preveíamos (con posible presencia de altas autoridades del Estado, incluyendo la invitación al rey Felipe VI) tendrá que esperar y en estos momentos de pandemia no era recomendable. Pero habrá inauguración institucional y compartida con los isleños”, apuntaba a los periodistas una alcaldesa feliz, tras el tour del pasado jueves por varias de las flamantes dependencias del Consistorio, aún con la mudanza en proceso, guiado por arquitectos del equipo de Alt-Q Arquitectura, encargado del proyecto de rehabilitación y al frente de la dirección de obras. De hecho, la propia Patricia Cavada empezaba a trabajar esa jornada en su nuevo despacho sin que hubiera llegado todavía su mesa.

A lo largo del viernes estaba marcado que finalizara el traslado a las ‘nuevas’ dependencias del personal que va a ocupar el edificio inicialmente, para terminar de preparar todo durante el fin de semana, de cara a la apertura al público de las instalaciones este lunes 15 de marzo con la atención a los primeros vecinos en la Oficina de Atención al Ciudadano (OAC) y Gestión Tributaria. Eso sí, debido a la pandemia, sigue implantado el sistema de cita previa. El acceso controlado será por la trasera, en la calle Calderón de la Barca.

La alcaldesa en el antiguo salón de plenos junto a la mesa de Las Cortes / FOTO: DBC

“NO QUERÍAMOS UN EDIFICIO ALEJADO DE LA CIUDADANÍA”

“Se hace realidad un proyecto que comenzó hace demasiados años. Vamos a atender a los isleños en un lugar como se merece, no queríamos un edificio Consistorial pensado sólo para la estructura política o administrativa, alejado de la ciudadanía. Los vecinos, sobre todo los que llegaron a conocerlo abierto, se emocionarán cuando vuelvan a entrar”, sospecha la primera edil socialista, insistiendo en una idea: “venimos trabajando en mostrar los valores positivos de San Fernando, tanto los intangibles como los tangibles, como es este imponente edificio; simbolizando lo que ha sido esta ciudad y lo que puede ser en el futuro”.

Al inmueble se le quiere dotar además de un uso turístico y cultural, poniendo en valor sus elementos patrimoniales y singulares, como las mazmorras (en alguna se pueden sospechar en los muros pintadas de los allí recluidos en el pasado), la antigua capilla o la mesa de Las Cortes.

“Todo en la obra tiene su motivo justificado y quien quiera explicaciones puede solicitarlas”, dejaban caer en algún momento de la visita entre estancias, principalmente las más nobles (donde no ha sido sencillo introducir los servicios que exige un edificio moderno), miembros de Alt-Q, tras unos días en los que partidos de la oposición han preguntado al aire muy irritados por las bancadas del antiguo salón de plenos o por el mobiliario de la antigua Biblioteca Lobo. En ambos casos, descartados durante los trabajos por su mal estado de conservación e incluso por su escaso interés, como las estanterías de la biblioteca. Para remarcar la propia rehabilitación, “los elementos nuevos se identifican”, nada de tratar de imitar lo antiguo.

Y en el caso concreto del polémico rótulo de ‘Casas Consistoriales’ que se colocó en la última fase de la actuación, y que la delegación territorial de Cultura de la Junta de Andalucía ordenaba retirar -actualmente está en licitación la obra para su desmontaje-, uno de las arquitectas, junto a la concejala de Desarrollo Urbano, Claudia Márquez, admitía a DIARIO Bahía de Cádiz que no se ha querido recurrir ni polemizar con la administración autonómica. Aunque sin dejar de reconocer que la razón la lleva la parte municipal y que ese cartel tenía su motivación. Al respecto, se invita a todos a acercarse a la portón principal del Ayuntamiento y observar en la parte alta ese mismo rótulo, que se ha tratado de reproducir en la fachada para llenar además el vano resultante tras suprimirse el azulejo del Sagrado Corazón de Jesús, que se añadió durante el franquismo y que no debió estar nunca en un edificio civil.

‘Casas Consistoriales’ en la puerta principal / FOTO: DBC

UNA REHABILITACIÓN INTEGRAL

El proyecto ha contemplado la necesaria rehabilitación integral del edificio, tanto interior como exterior, adecuándolo para un uso mixto, como en las antiguas Casas Consistoriales, tanto para su función política, institucional y administrativa, y también para la atención al ciudadano y hasta al potencial visitante/turista.

Las intervenciones más significativas se han centrando en el nuevo y coqueto salón de plenos en un voladizo sobre un funcional salón multiusos en planta baja, un nuevo espacio de atención al público en el espacio del antiguo patio de la cárcel, la rehabilitación de la escalera de tipo imperial (que algunos pudieron conocer de cerca en navidades, cuando se abría esta zona a visitas restringidas), la ubicación del archivo histórico en la planta baja para ganar en accesibilidad, donde se ha reubicado también la Biblioteca Lobo (“casi tienes el mundo aquí en cuatro paredes”, resaltaba ante los curiosos periodistas uno de los archiveros poniendo en valor la histórica colección), un nuevo semisótano para las instalaciones que precisa el edificio y zona de almacenamiento; así como la rehabilitación de las agrietadas fachadas, que han pasado a ser color almagro, el mismo que se usaba en el siglo XVIII en edificios institucionales.

El rehabilitado Consistorio va a albergar además de la Alcaldía a los departamentos de Presidencia, Secretaría General, Tesorería, Intervención, Servicios Generales (que incluye la OAC y el Departamento de Estadística), Gabinete de Comunicación, Protocolo, Gestión Tributaria, Servicios Jurídicos, Recursos Humanos, Archivo y la Biblioteca Lobo. El sindicato SPLI, por su lado, ya ha salido a la palestra considerando un “nuevo desprecio” del Gobierno de PSOE y Cs que la Policía Local no vaya a contar con un puesto aquí, en funciones de vigilancia o custodia de edificios e instalaciones municipales.

ALREDEDOR DE 13 MILLONES

A esta actuación en sí y los sobrecostes que se han ido añadiendo a lo largo de la ejecución de los trabajos -diferentes modificados por imprevistos estructurales y otras circunstancias-, ha habido que sumar la obra complementaria: el arreglo de los tramos de las calles que rodean al perímetro del edificio histórico, el traslado del actual centro de transformación de la zona a una nueva ubicación construida detrás del atrio, y la compra del nuevo mobiliario.

De este modo, contar con el Ayuntamiento como nuevo va a costar al final unos 12 millones de euros, y eso que la obra se adjudicó a Vías y Construcciones por 7,9 millones. Y sin contar con la obra de reurbanización del entorno (unos 600.000 euros), la compra de mobiliario (unos 300.000 euros) y hasta la futura reforma de la plaza del Rey (se estima en un millón más o menos).

Al menos en septiembre de 2019 la Junta de Andalucía confirmaba que cumpliría su palabra dada a principios de siglo y aportaría parte del dinero de los trabajos, que estaba saliendo únicamente de las arcas municipales. Así, recurriendo a fondos europeos, la administración autonómico ha aportado unos 4,3 millones para la rehabilitación, a los que añade los casi 1,7 millones de las obras de consolidación previas.

Hace casi 20 años, en diciembre de 2002, la Junta y el Consistorio isleño firmaron un convenio marco para posibilitar tanto esta eternizada rehabilitación como las obras de consolidación que se ejecutaron en 2007. El edificio se desalojó, cerró y valló en 2006, y a principios de 2015 se tuvieron que ejecutar otras pequeñas obras de urgencia dado su problemático estado. En 2010 se presentó el proyecto definitivo básico y de ejecución para la rehabilitación; y en octubre de 2015 al fin se terminó de adjudicar la obra, que contó con una veintena de empresas interesadas. Los trabajos comenzaron en la primavera de 2016, y prácticamente se daban por concluidos en verano de 2020. La pandemia y el resto de trabajos y actuaciones asociados han ido retrasando este soñado momento, el de la reapertura.

El próximo paso natural en el entorno debe ser la prometida reforma de la plaza del Rey, frente al Ayuntamiento: en los presupuestos municipales para 2020 se reservó una partida de más de un millón para estos trabajos que, salvo sorpresas, implicarán que al fin se haga realidad la moción aprobada en pleno hace ya unos años, la retirada del monumento ecuestre de Varela, en cumplimiento de la ley de memoria histórica. El equipo de Alt-Q Arquitectura también está al frente de este proyecto que todavía queda por terminar de definir.

Antes de la obra / FOTO: DBC
Tras la obra / FOTO: DBC

EL MAYOR EDIFICIO CONSISTORIAL DE ANDALUCÍA

Este edificio es una de las primeras construcciones ligadas directamente a la creación de San Fernando como ciudad, y el más representativo del periodo neoclásico en la Bahía de Cádiz. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento en julio de 2007, fue diseñado por Torcuato Cayón, quien dirigió hasta 1783 las obras, iniciadas en septiembre de 1778.

A Cayón le sucedió al frente del proyecto Pedro Ángel Albisu. Las obras se pararon largo tiempo y en 1888 las retoma Amadeo Rodríguez. De esta forma, la segunda planta se finalizó un siglo después de comenzar los trabajos. La construcción se dio por acabada en 1894, aunque posteriormente se acometieron más actuaciones, la mayor parte para redistribuir los espacios. Desde entonces, las obras de reforma acometidas en este importante edificio no han sido de gran entidad, destacándose el refuerzo de las bóvedas de entreplanta y la colmatación de la misma planta con forjados realizados en 1980.

Este Ayuntamiento (de 70 por 35 varas; ocupa un solar de 2.302 metros cuadrados y tiene 6.858 m2 construidos) es considerado como el mayor edificio consistorial de Andalucía y el tercero más grande del Estado. En junio de 1813 se constituyó aquí el primer Tribunal Supremo de la Historia de España. Dany Rodway

FOTOS del Ayuntamiento hoy día (y de las obras), AQUÍ

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