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Invertir en 2020, ¿oportunidad o desafío?

Que este año está siendo complicado para quienes operan en los mercados financieros no es ningún secreto. En una economía tan globalizada como la nuestra, un acontecimiento tan inesperado como una pandemia supone una presión bajista inevitable. Pero, tras el susto inicial, ¿hay motivos para seguir enfrascados en el pesimismo o surgen oportunidades atractivas para invertir nuestro dinero? A continuación trataremos de arrojar algo de luz sobre esta cuestión mediante un breve análisis de dos de los principales mercados de inversión.

El mercado bursátil arroja unos resultados que invitan a un cauto optimismo

Si bien es cierto que en marzo se produjo uno de los desplomes bursátiles más sonados de la historia, también es verdad que quienes compraron durante la brutal caída han conseguido ganancias que no se presentan todos los días. Por ejemplo, invertir en el índice Nasdaq 100, que agrupa a algunas de las empresas más populares del mundo, ha terminado siendo una gran idea este año y cotiza a finales de junio en máximos históricos.

Se ha cumplido una vez más la máxima de que comprar cuando hay sangre en las calles puede traernos grandes beneficios si sabemos jugar bien nuestras cartas. Es decir, podemos aprovecharnos de escenarios de incertidumbre como el que vivimos si invertimos con prudencia y arriesgando solo sumas de dinero que estemos dispuestos a perder para poder operar con mente fría. No debemos olvidar esto último, ya que nuestro éxito dependerá en buena medida de ello.

El mercado inmobiliario se ha visto afectado por el miedo de manera muy significativa

El mercado inmobiliario también se ha visto presa del pánico este año. Y, ante situaciones de miedo e incertidumbre, el miedo se apodera hasta de mercados aparentemente tan sólidos como el de los bienes inmuebles. Se han producido así situaciones curiosas, como que muchos propietarios de pisos destinados al alquiler vacacional se hayan desecho de ellos por miedo a la ausencia de turistas. Si echamos un vistazo a la realidad, vemos que contradice este temor. Es cierto que temporalmente el turismo se ha visto bloqueado, ¿pero es razonable pensar en la irreversibilidad de una situación tan atípica como esta? Si creemos que la respuesta es no, comprar propiedades residenciales para destinarlas al alquiler turístico puede ser una interesante oportunidad de inversión.

A nivel de inmuebles comerciales, la situación es similar y se están produciendo compraventas de locales y oficinas a precios más bajos de lo normal. Si tratamos de tomar cierta perspectiva y mirar la situación a vista de águila, observaremos que las rentabilidades medias de estos inmuebles rondan un nada despreciable 10 %. ¿Tiene sentido entonces la situación actual de pánico en el mercado inmobiliario?

En resumidas cuentas, concluir que un cauto optimismo financiero puede ser una postura más que razonable no parece algo tan descabellado como hace apenas unas semanas. Ahora que comenzamos a tener un poco de perspectiva tras el impacto inicial del cisne negro del coronavirus, comienzan a verse los fallos en los que los inversores caen en escenarios de tensión e incertidumbre. Es decir, puede que estemos ante un momento de oportunidad más que de desesperación. DIARIO Bahía de Cádiz

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