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Impotencia amarilla ante los contratiempos y derrota en Cornellà

El Cádiz se vuelve de Barcelona de vacío (2-0) tras evidenciar una vez más sobre el verde que no hay plan B: en cuanto se da un contratiempo, el equipo no sabe reaccionar, proponer, irse arriba. Una decente primera mitad acababa con gol en contra en el descuento, de los que duelen; y tras el descanso, nunca se dio la sensación de querer buscar la igualada frente a un Espanyol, recién ascendido, sobrado. “Si no cambiamos ya, esto irá a peor”, ha avisado Cervera.

JORNADA 9. El RCDE Stadium cerraba en la noche del lunes la jornada liguera recibiendo a un Cádiz ya necesitado de sumar de tanto en tanto de tres en tres para no meterse demasiado abajo en la tabla. Tras el parón de selecciones y el nuevo lío con Osmajic, castigado a entrenarse con el filial por sus trifulcas nocturnas, los de la Tacita afrontan en apenas dos semanas cuatro duelos, y la mayoría con equipos de su ‘liga’, ante Espanyol, Alavés, Villarreal y Mallorca.

“Que se sientan cómodos con el balón es peligroso”, avisaba en la previa del choque Álvaro Cervera, recordando el “repaso” que el conjunto catalán, recién ascendido, le dio a los gaditanos en pretemporada. Y en el once inicial colocaba a: Ledesma, en portería; Haroyan, Chust, Pacha e Iza, en defensa; Fali por delante de los centrales, junto a Jonsson y Alarcón; con Sobrino y Salvi en las alas, y Choco Lozano como hombre más adelantado. Y en el banquillo, una semana más, el juvenil Bastida, que acaba de renovar su vinculación con el club hasta 2026: “cada día es mejor, cada día me convence más”, ha reconocido el técnico.

Los hombres de Vicente Moreno, con el subidón todavía en el cuerpo de la victoria al Real Madrid, quizá se esperaban otro partido, sin embargo la primera mitad se desarrolló con bastante igualdad, al menos durante la primera media hora, y diferentes intercambios y oportunidades en ambas porterías, más peligrosas las locales: como la doble ocasión en el 10 de Pedrosa y Óscar Gil; el disparo lejano de Sergi Darder en el 22; el balón al poste de Raúl de Tomás en el 31, al impactar su lanzamiento en un defensor y desviar la trayectoria; y en el 37, el mismo RDT se topaba con los reflejos de Conan Ledesma en lo que parecía el primero de la noche, culminando una jugada de estrategia.

Por parte amarilla, ningún disparo entre los tres palos, es verdad, aunque sí varios acercamientos rápidos y eléctricos, y remates desviados o forzados de Choco, Tomi Alarcón y Pacha Espino, y más posesión de lo habitual; tratando en muchas fases de presionar muy arriba para no dejar pensar a los pericos, mostrando entonces su mejor cara.

Mas el decente primer tiempo visitante se veía ensombrecido por el 1-0 ya cumplido el 45, en un córner que sobraba, tras un balón al larguero y Raúl de Tomás encontrándose con el rechace para no perdonar. Doloroso.

La segunda parte comenzaba con el conjunto de casa más pausado, un disparo desde la frontal de Salvi que atrapaba Diego López en dos tiempos, y en el minuto 57 el segundo tanto de RDT, anulado por claro fuera de juego. Rondando el 60, Cervera empezaba a mover el banquillo, buscando un revulsivo: entraban Álvaro Jiménez y Alberto Perea, por Salvi y Fali.

Y no pasaba casi nada… pero en el minuto 65 sí subía al electrónico el 2-0, en un disparo de Nico Melamed que tocaba en Chust y entraba sin que el meta argentino pudiera reaccionar.

Con el partido ya más que cuesta arriba para el entonces indolente Cádiz, salían al verde Martín Calderón, Álex Fernández y Álvaro Negredo por Alarcón, Jonsson y Choco; con la esperanza de que al menos se viera algún detalle en la parcela ofensiva tirando de la presumible calidad de los recién incorporados.

Pero el arreón esperable de los gaditanos no terminaba de llegar, ni ocasiones, ni presión, ni dominio, ni intensidad, ni nervio, nada. Mucha impotencia futbolística cuando el objetivo no es defender, defender y defender, y a ver qué pasa.

En los últimos suspiros, ya demasiado tarde, estaba a punto de subir al marcador el 2-1 en una falta lateral botada por Perea a la perfección a la cabeza de Negredo; y en una acción individual de Jiménez, que blocaba el portero.

“Estamos en un momento raro, complicado”, reconocía Cervera tras el partido sobre la actual situación liguera del equipo. E insistía en lo de siempre: “nos cuesta muchísimo y cuando nos meten un gol, no hay respuesta. Si no cambiamos ya, esto irá a peor, cuanto antes mejor. No me gusta decir que todavía queda tiempo”. DIARIO Bahía de Cádiz

/ FOTO: Cádiz CF

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