Benidorm (en la provincia de Alicante) y Estarreja (en Portugal) se han llevado el premio Hoja Verde Europea 2028 (European Green Leaf, enfocado a ciudades de menos de 100.000 habitantes), de manera compartida, en la final celebrada en la localidad portuguesa de Guimarães, y a la que también llegó Chiclana.
Igualmente, Zaragoza ha sido designada como Capital Verde Europea 2028 (reconocimiento para ciudades mayores a 100.000 habitantes). En ambos casos, se trata de una iniciativa de la Comisión Europea, que premia la acción local hacia un futuro más verde y sostenible.
“No hemos conseguido el reconocimiento Green Leaf 2028, pero estamos muy orgullosos de haber llegado a la final y de haber podido defender nuestra candidatura”. Es la reacción en redes sociales del alcalde chiclanero, José María Román, tras conocerse el varapalo.
El primer edil socialista considera que el resultado final “ha favorecido a dos candidaturas que ya se habían presentado en ediciones anteriores, pero nos quedamos con la satisfacción del trabajo realizado, la ilusión compartida y el reconocimiento recibido”. En este punto, agradece “de corazón” el apoyo de todas las entidades y personas que “han creído en nuestra candidatura y nos han acompañado en este camino”.
Román, que acudió a Portugal liderando la expedición chiclanera, no duda en defender “un trabajo en el que hemos puesto todo nuestro compromiso, esfuerzo e ilusión, y que fue alabado por los miembros del jurado. Para nosotros, ese reconocimiento es también una recompensa y un impulso para seguir trabajando por una ciudad más sostenible, participativa y comprometida con el medio ambiente”.
“No siempre se gana un premio, pero llegar a la final, compartir nuestro proyecto y recibir el reconocimiento del jurado ya es un logro del que sentirnos orgullosos. Seguimos adelante con más ganas que nunca, convencidos de que el compromiso, la colaboración y la sostenibilidad son el camino”, apostilla el alcalde en la información recogida por DIARIO Bahía de Cádiz.
El premio Hoja Verde Europea celebra los logros medioambientales de las ciudades, y obtenerlo, más allá del título en sí, conllevaba además una ayuda económica (Estarreja y Benidorm dispondrán cada una de 200.000 euros) para hacer realidad las ambiciones propuestas.
En el presente 2026 este premio perseguido por Chiclana lo ostentan Águeda (Portugal) y Vaasa (Finlandia); y en 2027, Assen (Países Bajos) y Siena (Italia). Desde que la Comisión Europea comenzó con estos premios en 2015, solo seis ciudades españolas han conseguido llegar a la final, siete ahora con esta localidad gaditana.
CON HOMENAJE A WILLIAM HUTTON
Además de Román, la delegación de Chiclana trasladada a Portugal ha estado integrada por la concejala de Planes Estratégicos, Transformación Digital e Inteligencia Artificial, Ana González; el decano de la Facultad de Ciencias del Mar y Ambientales de la UCA, Javier Benavente; la representante de Iberostar Hotels & Resorts y su programa de reciclaje ‘Wave of change’, Olivia Bonis; la estudiante Carolina Guerrero, que durante varios años ha colaborado con el Consejo local de la Infancia y la Adolescencia; así como personal técnico municipal.
Esta delegación multidisciplinar defendió por la mañana la candidatura en la final ante un jurado de la Comisión Europea en el palacio de los Duques de Braganza de Guimarães, actual capital Verde Europea. Una presentación que recordó además a William Hutton Riddell, ornitólogo británico que en los años 30 del siglo pasado se enamoró de la playa de La Barrosa e inculcó a los bodegueros de Jerez su devoción por las aves y la protección de la naturaleza.
El Ayuntamiento chiclanero ha trabajado en este proyecto con el apoyo de más de cincuenta entidades y profesionales de la Bahía de Cádiz y de varias asociaciones nacionales y europeas, así como de distintas delegaciones municipales.
Ya por la noche del mismo jueves, se conoció el fallo del jurado en la ceremonia de entrega de premios en el teatro Jordão de Guimaraes. Y no hubo suerte para Chiclana.
“SE HA TRABAJADO MUCHO EN LOS ÚLTIMOS TREINTA AÑOS”
Antes de viajar a Portugal, el alcalde ponía en valor que su localidad se coló en esta final europea “después de haber superado el filtro de un panel de expertos internacionales independientes en distintos indicadores como la calidad del aire, el agua, la biodiversidad, las zonas verdes, el uso sostenible del suelo, los residuos, la economía circular, el ruido y la mitigación y adaptación al cambio climático”.
A juicio de José María Román, este Green Leaf hubiera supuesto “el reconocimiento al esfuerzo que hemos realizado para avanzar de dónde estábamos y dónde nos encontramos”.
“Chiclana se puede merecer este premio porque se ha luchado mucho y se ha trabajado intensamente en estos últimos treinta años, logrando una transformación muy importante y ser una ciudad con calidad ambiental, carriles bicis o espacios verdes. Nos presentamos desde la convicción de todo el esfuerzo que se ha hecho, lo cual no significa que no haya tareas pendientes”, consideró.
Benidorm (en la provincia de Alicante) y Estarreja (en Portugal) se han llevado el premio Hoja Verde Europea 2028 (European Green Leaf, enfocado a ciudades de menos de 100.000 habitantes), de manera compartida, en la final celebrada en la localidad portuguesa de Guimarães, y a la que también llegó Chiclana.
Igualmente, Zaragoza ha sido designada como Capital Verde Europea 2028 (reconocimiento para ciudades mayores a 100.000 habitantes). En ambos casos, se trata de una iniciativa de la Comisión Europea, que premia la acción local hacia un futuro más verde y sostenible.
“No hemos conseguido el reconocimiento Green Leaf 2028, pero estamos muy orgullosos de haber llegado a la final y de haber podido defender nuestra candidatura”. Es la reacción en redes sociales del alcalde chiclanero, José María Román, tras conocerse el varapalo.
El primer edil socialista considera que el resultado final “ha favorecido a dos candidaturas que ya se habían presentado en ediciones anteriores, pero nos quedamos con la satisfacción del trabajo realizado, la ilusión compartida y el reconocimiento recibido”. En este punto, agradece “de corazón” el apoyo de todas las entidades y personas que “han creído en nuestra candidatura y nos han acompañado en este camino”.
Román, que acudió a Portugal liderando la expedición chiclanera, no duda en defender “un trabajo en el que hemos puesto todo nuestro compromiso, esfuerzo e ilusión, y que fue alabado por los miembros del jurado. Para nosotros, ese reconocimiento es también una recompensa y un impulso para seguir trabajando por una ciudad más sostenible, participativa y comprometida con el medio ambiente”.
“No siempre se gana un premio, pero llegar a la final, compartir nuestro proyecto y recibir el reconocimiento del jurado ya es un logro del que sentirnos orgullosos. Seguimos adelante con más ganas que nunca, convencidos de que el compromiso, la colaboración y la sostenibilidad son el camino”, apostilla el alcalde en la información recogida por DIARIO Bahía de Cádiz.
El premio Hoja Verde Europea celebra los logros medioambientales de las ciudades, y obtenerlo, más allá del título en sí, conllevaba además una ayuda económica (Estarreja y Benidorm dispondrán cada una de 200.000 euros) para hacer realidad las ambiciones propuestas.
En el presente 2026 este premio perseguido por Chiclana lo ostentan Águeda (Portugal) y Vaasa (Finlandia); y en 2027, Assen (Países Bajos) y Siena (Italia). Desde que la Comisión Europea comenzó con estos premios en 2015, solo seis ciudades españolas han conseguido llegar a la final, siete ahora con esta localidad gaditana.
CON HOMENAJE A WILLIAM HUTTON
Además de Román, la delegación de Chiclana trasladada a Portugal ha estado integrada por la concejala de Planes Estratégicos, Transformación Digital e Inteligencia Artificial, Ana González; el decano de la Facultad de Ciencias del Mar y Ambientales de la UCA, Javier Benavente; la representante de Iberostar Hotels & Resorts y su programa de reciclaje ‘Wave of change’, Olivia Bonis; la estudiante Carolina Guerrero, que durante varios años ha colaborado con el Consejo local de la Infancia y la Adolescencia; así como personal técnico municipal.
Esta delegación multidisciplinar defendió por la mañana la candidatura en la final ante un jurado de la Comisión Europea en el palacio de los Duques de Braganza de Guimarães, actual capital Verde Europea. Una presentación que recordó además a William Hutton Riddell, ornitólogo británico que en los años 30 del siglo pasado se enamoró de la playa de La Barrosa e inculcó a los bodegueros de Jerez su devoción por las aves y la protección de la naturaleza.
El Ayuntamiento chiclanero ha trabajado en este proyecto con el apoyo de más de cincuenta entidades y profesionales de la Bahía de Cádiz y de varias asociaciones nacionales y europeas, así como de distintas delegaciones municipales.
Ya por la noche del mismo jueves, se conoció el fallo del jurado en la ceremonia de entrega de premios en el teatro Jordão de Guimaraes. Y no hubo suerte para Chiclana.
“SE HA TRABAJADO MUCHO EN LOS ÚLTIMOS TREINTA AÑOS”
Antes de viajar a Portugal, el alcalde ponía en valor que su localidad se coló en esta final europea “después de haber superado el filtro de un panel de expertos internacionales independientes en distintos indicadores como la calidad del aire, el agua, la biodiversidad, las zonas verdes, el uso sostenible del suelo, los residuos, la economía circular, el ruido y la mitigación y adaptación al cambio climático”.
A juicio de José María Román, este Green Leaf hubiera supuesto “el reconocimiento al esfuerzo que hemos realizado para avanzar de dónde estábamos y dónde nos encontramos”.
“Chiclana se puede merecer este premio porque se ha luchado mucho y se ha trabajado intensamente en estos últimos treinta años, logrando una transformación muy importante y ser una ciudad con calidad ambiental, carriles bicis o espacios verdes. Nos presentamos desde la convicción de todo el esfuerzo que se ha hecho, lo cual no significa que no haya tareas pendientes”, consideró.
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