PASE DE LA GRAN FINAL
Y poniéndole el lacito a la ¿gran? final, el supositorio bufonesco de Bienvenido…, “y a mi no me compra nadie… señorito andaluz, malparido, hijo bastardo de Andalucía, que le ha robado la salud, al pobre, enriqueciéndose con su agonía, maldito perturbado criminal… le advierto a su excelencia que no queda paciencia, que los que ya han perdido su salud, no le temen a la muerte… todo es un desastre, todo es un desastre…”. Agárrate la falsa sonrisa, Juarma, que toca ‘DSAS3’. Dientes, dientes. La lucha obrera se merece un letrón encoñao…, “el Cádiz que a ti te enamora, está hecho de sales, de luz y de viento… está hecho de carnaval, de compás y melodía… es lo mismo que sentía cuando la quería, como tú ahora la quieres, pero a saber de dónde vienes… a mi me enamora Cádiz cuando está hecha de humo negro, y cuando está hecha de rabia y sale a luchar, y se incendia la Bahía, es cuando a mi me enamora y por Cádiz doy la vida”. Y la paradoja de traer otro chiquillo a este planeta podrido…, “recompensa del amor… y en tu cuerpo se instaló, bendita sea nuestra suerte… nueve meses en la fragua… sabemos que este mundo, que ha perdido el rumbo, puede que no sea la mejor opción, pero lucharemos por hacerlo más humano y luminoso… que te tome como ejemplo, día a día, guerra a guerra, yo le diré que eres tú la mamá más bonita que existe en la tierra… empuja, dale que viene, y que ya no se detiene el milagro de la vida”. Potito. “Yo apoyo a Vox en su lucha, a tomar porculo los extranjeros”, remarca un cuplé, con sarcasmo, con el Abascal con to la cara del Bin Laden; y con vacilaciones, el otro…, “y me da igual si esta noche cantamos a última hora, lo que no sé si cantarte el estribillo, o el rosario de la auroraaa, aaaaa, aaaaa”. Que lo que robó su mafia, se lo gaste usted en farmacia, y en medicamento torotorototro medi, medicamento. “La salud ¿derecho?, aquí todo tiene un precio, el que quiera salud que la pague… se coló en un caballo de Troya, el plan perfecto… campana contra la precariedad, el desmantelamiento y el dolor, suena por la sanidad, la pública absoluta y gratuita, que suene tu sinfonía, infinita… si tu mano alguna vez se levantara contra alguno de nosotros en tu vida, no estarías maltratando a quien te mata, estarías maltratando a quien te cuida… sabrás que no ha nacido el cacique, que nos pueda arrodillar, somos una marea todopoderosa e invencible, invencible… gracias a la vida por los sueños y el amor, por dejar que exprima hasta su última gota, con salud, con salud, con salud”. Juan, palote. ¡¡Sanidad, pública, sanidad, pública!!, salta como un resorte parte del patio butaca. Hala, chillar más bajito y pa casa. Pese a las horitas, la obra global marea-blanca de Bienvenido sigue siendo in-su-pe-ra-ble.
(extracto de la crónica diaria de la Gran Final del COAC 2026, AQUÍ)
PASE DE SEMIFINALES
Y a mí no me compra nadie… Eso huele a Bienvenido, bienvenido…, “le advierto a su excelencia, que no queda paciencia, que los que ya han perdido su salud, no le temen a la muerte… aquí dentro hay un dolor que no le duele… que le ha robado la salud al pueblo malherido… todo es un desastre, todo es un desastre, atraco a mano armada bananero, negocio disfrazado de cordero, todo es un desastreeeee”. Colocado el gotero de ‘DSAS3’, en vena. Aliento fraternal viajero a Grazalema y al resto de poblaciones gaditanas glú glú glú…, “aquel autobús desgastado, maltrecho y ajado, con rumbo a la gloria, con parada en mil pueblos, la mochila a reventar… por supuesto la guitarra, iba como polizón, su presencia aseguraba que nunca faltaba ninguna canción… un trocito de la vida, de cada uno de nosotros, que ahora solo piensa en ti y que puedas salir del dolor poco a poco… tiraremos de tu carro hasta que salga del barro cada pueblo de la Sierra”. Solidaridad en verso. Y segundo letrón a la salud mental, dolorosa…, “silencio en la cama, en la escuela, en la casa, en la calle, en la noche y el día, en palabras vacías, como un sucio mandamiento… tan volátil como el aire, nadie le toca la piel, nadie le huele la sangre, y nadie le pregunta jamás el porqué… el invisible ruido, que vive escondido como una tormenta negra de dolor, en la mente del que callay que empuja las paredes del silencio, hasta que un día se revienta la muralla… y el ruido se vuelve ensordecedor, en la voz del vecindario, en la ambulancia que llega, y en la esquela del diario… mientras que sea un estigma la salud mental, la terapia vital para ordenar el pensamiento, sufriremos el castigo de no callar al ruido, cuando griten los silencios”. Vaya bastinazo de cuplés, niño. “Aunque me haya leído el premio Planeta, yo no he sentido lo de Martínez Ares… ajú Sonsole, todos nos equivocamos, y aunque seáis madrileños, eso de errar es humano, pero nadie se equivoca pa dar por culo y venir en verano”, jajaja. Y el segundo, con pullazo gordo…, “todo el mundo conoce a Juanma Moreno, el escritor de moda en Andalucía… él llama al Yuyu, el Yuyu acude, cuando siente la llamada, será porque va de papa, por eso Juanma lo llama, porque si fuera de mama, estaría esperando a que lo llamara”. Pum. Que lo que robó su mafia, se lo gaste usted en farmacia, y en medicamento torotorototro medi, medicamento. ¡Jesús!, ¿cuándo me vas a poner la sonda?, implora un vecino del gallinero. “La salud, ¿un derecho?, aquí todo tiene un precio, el que quiera salud, que la pague… el que tenga dinero se salva, y el que no, que se muera… no ha nacido el cacique, que nos pueda arrodillar, somos una marea todopoderosa e invencible, invencible… gracias a la vida por los sueños y el amor, por dejar que exprima hasta su última gota, con salud”. Popurrinaso, en forma y fondo, en fondo y forma. Bienvenido-compromiso ya no te saca una comparsa, juega a otra cosa. Vicks vaporub, ¡¡viva!!
(extracto de la crónica diaria de la 4ª semifinal del COAC 2026, AQUÍ)
PASE DE CUARTOS DE FINAL
Comienza su guardia bufonera Bienvenido, bienvenido…, “y a mí no me compra nadie… señorito andaluz, malparido, hijo bastardo de Andalucía, que le ha robado la salud, al pobre, cambiando el oro por cobre, maldito perturbado criminal… le advierto a su excelencia que no queda paciencia, y mire por su suerte, que los que ya han perdido su salud, no le temen a la muerte… aquí dentro hay un dolor que no le duele, y hay un canto y un grito, desoído, y hay una ansiedad, esa ansiedad, que su merced tanto teme… todo es un desastre”. Brutal esa entrada de ‘DSAS3’, madre. El primer pasodoble tiene destinatario: un tal Fran Rivera, por ciertas declaraciones dignas de Bertín Osborne o Pablo Motos…, “maestro de sol y de sombra, de casta y linaje, de gloria y albero… en tu cabeza no está las luces de tu vestío, impertinente, monosabio matador, chulo de sangre caliente, cortito de mente, machito traidor… tú que incendias y provocas, con tu lengua loca, a ese toro rubio yanki bravucón, y lo incitas a que embista, su pitón imperialista, y cornear la democracia, eres un pobre nostálgico abusón, incendiario del rebaño, aristócrata inconsciente… ojalá que la justicia te cortara oreja y rabo, y tu faena terminase, dando la vuelta al ruedo, en el patio de una cárcel”. Pim pam pum. También, también lleva nombre y apellidos el otro pasodoble reglamentario, que vuelve a ensalzar a la sanidad y sus profesionales, pero…, “la columna vertebral de esta vieja sociedad, corazón y mecanismo, un motor de humanidad… gracias por tu bondad y tu legión de guerreros, y gracias por devolvernos a nuestro andaluz, al patriarca del sur, gracias por volver a darle vida a nuestro pregonero”, el Manu. Y el teatro se revolea en sí mismo. ¡Sanidad, pública! Pero pero pero… si es que hasta los cuplés los tiene niquelao el gachón…, “yo me cago en los muertos de Pedro Sánchez… querido facha, aquí estás lo que pedías, tras insultarme en las redes no escribas más picha mía, porque me sangran los ojos con tantas faltas de ortografía”, jajaaja. Y espera el otro, que parece que va por ya tal de la calle San Vicente, pero no…, “hay gente que envejece mu malamente… cuando el ego supera el talento… conozco a uno que con certeza, en una lista de bocachanclas sería el cabeza… del mundo es el ombligo… a mí me da mucha pena que Donald Trump esté chocheando”. Bastinazo. Que lo que robó su mafia, se lo gaste usted en farmacia, y en medicamento torotorototro medi, medicamento. El popu es otra sacada de… arte al servicio de una causa: “les cuento la historia, de un reino podrido por su enfermedad, del plan perfecto sin error y sin fisura, la salud, ¿derecho?, aquí todo tiene un precio, el que quiera salud, que la pague, se coló en un caballo de Troya, el plan perfecto… frente a las carencias, por las consecuencias de la incompetencia de su excelentísima requeteilustirsima eminencia, el remedio que nos queda es practicar la resiliencia… campana contra la precariedad, el desmantelamiento y el dolor, contra las artes del rey Baltasar y la privatización… si tu mano alguna vez se levantara contra alguno de nosotros en tu vida, no estarías maltratando a quien te mata, estarías maltratando a quien te cuida… gracias a la vida, por los sueños y el amor, por regalarle a mis ojos la luz, por dejar que exprima hasta su última gota, con salud…”. Mi vida por un gotero de Jesusitodemivida. Les ha sobrado veinticinco minutos. Puntos de sutura a devolver. Interpretación, buenrrollismo, musicalidad, calidad artística, denuncia y compromiso… y sin mandar al caraho en ningún momento al Juarmamoreno, explícitamente. Juan, recétame la fórmula.
(extracto de la crónica diaria de la 6ª de cuartos del COAC 2026, AQUÍ)
PASE DE PRELIMINARES
Y poniendo el tampón de la función, con el Falla a reventar, ¿hoy sí os quedáis a la última, no?, debuta la comparsa ratatá tatá tatá tatá ratatatatá… Bufones a las puertas de un hospital, y no hay que ser muy espabilao para pillar lo que hay detrás del nombre, ‘DSAS3’, y todo lo que se viene: otra lucha social hecha comparsón. Si en 2025 se ponía el foco y la pluma en la turistificación, en esta ocasión el arte de Jesús Bienvenido se pone al servicio de la defensa de la sanidad pública, trasladando el grito de la marea blanca al altavoz del Falla. Te podría haber sacado un pasodoble resultón y cañero, como la mayoría, pero no, el chavá te clava un repertorio casi completo y encima sin mentar en ningún momento al gran responsable del deterioro sangrante de la sanidad de todos, al Juarmamoreno. Y lo volverás a votar en unos meses, verá tú. Masoquista. Y empezando la nueva obra como se terminó la última…, “y a mí no me compra nadie… señorito andaluz, malparido, hijo bastardo de Andalucía, que le ha robado la salud al pobre, cambiando el oro por cobre, enriqueciendo su agonía… maldito perturbado criminal, usted nos ve como bufones verbeneros, en su corte de usureros para ciegos de cortijo… le advierto a su excelencia, que no queda paciencia, y mire por su suerte, que los que ya han perdido su salud no le temen a la muerte… aquí dentro hay un dolor que no le duele… todo es un desastre, atraco a mano armado bananero, negocio disfrazado de cordero”. Paro paro. Vamos a los pasodobles. Sintiéndose querido en su Viña, en esa conversación con una viejita que le agradece que siga cantando, que siga siendo la voz de ese barrio que va diluyendo su esencia…, “me distes las gracias como si las mereciera, y ahora te las doy yo a ti, por hacerme sentir, que soy profeta en mi tierra… del barrio de nuestra vida, son las coplas malheridas, lo poquito que nos queda”. Y espera, que viene cosa gorda: “la quiere vestida de negro, la quiere callada, la quiere obediente, y la quiere cristiana sin morder la manzana del placer desconocido… y la lastima, y la hiere, y la mata, luego la besa en la boca con pasión, y le dice impenetrable, cuánto lo siento amor mío, tú eres mía o de nadie… psicópata y cruel, este amor sin amor, esta mentira, esta patraña, es lo que la ultraderecha tiene en su enferma cabeza cuando dice que ama España”. Fuuuuua. Barbaridad. Ese girito deja noqueado al Falla. Pasodoblón que activa los muelles. Juan, no te tires. Que tocan los cupleses, ome. Jarto de operaciones estética viene el primero…, “yo es que por más que la miro, no reconozco a la Macarena”; y enchampelao, ya llega la demanda de Abogados Cristianos…, “temo que quieran hacernos, a ver cómo te lo explico, lo que el obispo de Cádiz, le hacía a ellos cuando eran chicos”. Pum. “No le deseo salud, deseo sin acritud por el octavo mandamiento, que lo que robó su mafia, se lo gaste usted en farmacia, y en medicamento torotorototro medi, medicamento”. Colócate el fonendoscopio que ese pupurrí es para auscultarlo: “les cuento la historia de un reino podrido por su enfermedad… la salud ¿derecho?, aquí todo tiene un precio, el que quiera salud que la pague… se coló en un caballo de Troya, el plan perfecto… el grito atronador de una campana, hay otra oportunidad, campana contra la precariedad, el desmantelamiento y el dolor, contra las artes del rey Baltasar y la privatización, campana, suena por la sanidad, la pública absoluta y gratuita, que suene tu sinfonía, infinita… sabrás que no ha nacido el cacique, que nos pueda arrodillar, somos una marea todopoderosa e invencible, invencible… gracias a la vida por los sueños y el amor, por dejar que exprima hasta su última gota, con salud”. A Juan le ha dado un patatús. Indefinible. No es una comparsa, es Cádiz, es compromiso necesario y a la vez belleza que duele. Es Bienvenido. Siempre. DIARIO Bahía de Cádiz
(extracto de la crónica diaria de la 15ª clasificatoria del COAC 2026, AQUÍ)
FICHA DE LA AGRUPACIÓN
Comparsa: ‘DSAS3’
Localidad: Cádiz
Autoría letra: Jesús Bienvenido Saucedo
Autoría música: Jesús Bienvenido Saucedo
Dirección: Daniel Obregón Guillén
Representante legal: Daniel Obregón Guillén
En 2025: ‘Las ratas’





















