Navantia, grupo público naval y tecnológico propiedad de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) con tres astilleros en la Bahía de Cádiz, cerró las cuentas de 2025 con un incremento del 30% en su cifra de negocio consolidada, alcanzando los 1.978 millones de euros.
Y pese a ello, el resultado neto del ejercicio ha sido una vez más negativo: 149 millones de euros en rojo (-119 millones como sociedad individual), por el efecto de las filiales internacionales, principalmente en Reino Unido, en su primer año de implementación del Plan Operativo. De hecho, las previsiones de la compañía apuntan a que el aumento del negocio permitirá alcanzar la rentabilidad en 2027.
Pérdidas insignificantes para una empresa pública si se tiene en cuenta el impacto económico y social de la actividad de Navantia en el entorno de sus diferentes centros productivos en España.
En este sentido, el pasado ejercicio la actividad generada por la compañía estatal se tradujo en un total de 29.435 empleos directos, indirectos e inducidos, con una aportación al PIB nacional es de 1.850 millones de euros. Navantia representa así el 1,03% del PIB industrial nacional y el 1,29% del empleo industrial, con especial incidencia en las provincias donde cuenta con centros productivos.
En términos absolutos, en el caso de Cádiz, la actividad de los astilleros públicos en 2025 contribuyó al PIB provincial con 648 millones de euros (frente a los 523 millones de 2024), lo que representa alrededor del 23% del PIB industrial de la zona; cifra que ronda los 744 millones en A Coruña, y los 459 millones en Cartagena.
En cuanto al empleo propio, la plantilla del grupo se situó en 6.761 personas a cierre de año, de las que 5.113 están empleadas en la sociedad individual.
CONTRATACIÓN RÉCORD
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, se subraya que Navantia finalizó 2025 con una contratación récord de 6.627 millones de euros, lo que supuso multiplicar por cuatro los pedidos firmados en 2024. La cifra estuvo impulsada fundamentalmente por el aumento de los contratos de defensa en el mercado nacional (en un contexto mundial de rearme irracional obligado principalmente por EEUU), sumados a la consolidación de la posición de la empresa en mercados internacionales.
Con este crecimiento de la contratación, la cartera de pedidos consolidada del grupo creció hasta los 12.826 millones de euros (frente a los 8.163 al cierre de 2024). Esta evolución no solo confirma la carga de trabajo en todos los centros de la compañía a medio plazo, sino que, además, se traducirá en un incremento significativo de la cifra de negocio a medida que se avance en la ejecución de los nuevos programas contratados.
Esta cartera de pedidos presenta un claro predominio de los contratos del ámbito de la guerra, que concentran en torno al 88% del total, “garantizando estabilidad y continuidad en la actividad”.
Así, el fuerte incremento de la contratación es el primer paso hacia un aumento de la cifra de negocio, que se situará en el entorno de los 3.000 millones de euros en 2027, “y marca la senda hacia el equilibrio financiero, junto a la mejora de la eficiencia operativa, el aumento de la productividad y la consolidación de la actividad internacional”, se defiende.
El pasado 2025, la actividad se vio impulsada por la ejecución simultánea de grandes programas industriales, entre ellos las fragatas de la serie F‑110, con tres de los cinco buques ya en construcción; los submarinos S‑80; el segundo lote de corbetas para Arabia Saudí (que se desarrolla en San Fernando) y el inicio de nuevos encargos para la Armada española (entre ellos, los BAM 7 y 8, el BAC y los buques hidrográficos costeros).
A ello se suman los contratos de sostenimiento con la Armada y la US Navy (en la Base de Rota), junto con la actividad de Reparaciones (civil y militar, donde destaca Navantia Cádiz, aunque ha perdido a alguna de las grandes navieras de cruceros), y el desarrollo progresivo de programas en el ámbito de la energía eólica marina a través de Navantia Seanergies (que tiene una de sus patas en Matagorda).
En paralelo, el incremento de la actividad ha venido acompañado de un esfuerzo inversor “relevante” para reforzar las capacidades industriales, con 120,2 millones de euros en inmovilizado material y 4,9 millones de euros en inmovilizado intangible por parte de la sociedad matriz. Entre las actuaciones más destacadas figuran los avances en la Fábrica Digital de Bloques de Ferrol, la Línea de Paneles Planos de Puerto Real y la incorporación de soluciones de seguridad industrial basadas en inteligencia artificial.
Desde la empresa estatal, tras el repaso a las cifras, se sentencia que este ejercicio 2025 confirma la solidez de los principales indicadores del grupo, “con un fuerte crecimiento de la contratación, una cartera de pedidos en niveles elevados, el incremento de la actividad y una mejora progresiva de la ejecución operativa”, sentando las bases para “una evolución favorable” de los resultados en los próximos ejercicios.














