La Junta de Andalucía daba por iniciada a mediados del pasado diciembre la obra prometida desde hace más de dos décadas de la Ciudad de la Justicia de Cádiz, con la correspondiente foto pala en mano del presidente Moreno Bonilla, su consejero de Justicia y el alcalde Bruno García.
A partir entonces, y hasta más allá de 2030 siempre que se cumplan los plazos y trámites más optimistas (y de hecho se empiezan a acumular retrasos con la excusa de los temporales invernales), se recuperarán en estos suelos de los antiguos depósitos de tabaco cedidos por el Ayuntamiento, las naves históricas, el depósito y las antiguas casas de los ingenieros y se levantará una torre de nueve plantas “que será un nuevo emblema de la capital gaditana”.
Así, tras esa primera piedra, electoralista para la oposición (no hay que olvidar que a mediados de este 2026 se celebrarán elecciones autonómicas), lo único que se ponía en marcha era la denominada Fase 0 (cinco meses de trabajos “preparatorios”), con un coste de apenas 130.000 euros para una Ciudad de la Justicia que en global, y sobre el papel, absorberá a medio y largo plazo unos 330 millones de fondos públicos, al implicar a la iniciativa privada para que haga negocio con una actuación que hace unos años se presupuestaba en 70 millones.
La idea es ejecutar el proyecto en seis fases para agilizar lo máximo posible la obra, con el objetivo de que los primeros servicios judiciales puedan funcionar ya en este espacio de extramuros, en pleno barrio de Loreto, en enero de 2029.
LICITADOS NUEVOS TRABAJOS PREPARATORIOS
Y la novedad es que, cuando todavía no se ha acabado con esa Fase 0 interrumpida por las sucesivas borrascas de enero y febrero, la consejería ha sacado a licitación la Fase 1 (dos meses más tarde de lo previsto), centrada en los trabajos de consolidación de las antiguas casas de los ingenieros.
Una actuación también previa presupuestada en hasta 966.000 euros, con una duración de hasta ocho meses (la idea es empezarla en junio), que se centrará en reponer cubiertas, aislamientos y paramentos verticales, reparar humedades y asentar muros y paredes afectados. Estas mismas edificaciones protegidas tendrán que someterse a rehabilitación para poder tener uso (sería la quinta y última fase).
Estos trabajos de consolidación y protección de ambas fases “son fundamentales para que la construcción del futuro nuevo edificio y el resto de las actuaciones en la zona no afecten al depósito, las casas de los ingenieros y las naves existentes”, se recalca.
En el caso del antiguo Depósito 1961, se adecuará en la Fase 2 para albergar los servicios comunes General y de Ejecución y el Instituto de Medicina Legal. La Fase 3 es la destinada a construir el nuevo edificio (“la fase más compleja y costosa”, a ejecutarse vía concesión de obra pública), que acogerá el Tribunal de Instancia, la Audiencia Provincial, el Juzgado de Guardia, las salas de vistas, la zona de detenidos y todos los servicios de apoyo a la Justicia. Y en la Fase 4 se rehabilitarán las naves existentes para los archivos y un salón de actos.
“CONTINUAMOS CON LA PROGRAMACIÓN PREVISTA”
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, el consejero de Justicia, Administración Local y Función Pública, José Antonio Nieto, se jacta de que el Gobierno de Moreno Bonilla continúa así con la programación anunciada para dotar a Cádiz de una demanda histórica “desbloqueada tras décadas de promesas incumplidas”.
“La Ciudad de la Justicia de Cádiz es uno de los proyectos estrellas del Plan de Infraestructuras Judiciales. Desde nuestra llegada no hemos perdido ni minuto para cumplir nuestro compromiso con la capital gaditana. Los gaditanos por fin tendrán unas instalaciones judiciales acordes con las necesidades del siglo XXI”, reitera este político del PP.
“LA PRIMERA PIEDRA NO FUE MÁS QUE PROPAGANDA ELECTORAL”
A colación de la licitación de la Fase 1 del proyecto, Adelante Izquierda Gaditana ha vuelto a criticar el “paripé político” que supuso el acto de colocación de la primera piedra del pasado diciembre.
“No ha sido hasta ahora, mediados de marzo y tres meses después de esas fotos con las palas, cuando la Junta ha sacado a licitación la primera fase de estos trabajos, a pesar de que desde el propio Gobierno andaluz se comprometieron a iniciar dicho procedimiento en enero”, recuerda el portavoz municipal izquierdista, David de la Cruz.
Además, una licitación pública se prolonga durante varios meses hasta su adjudicación definitiva, por lo que las propias previsiones de la consejería sitúan en junio el inicio de estas obras de consolidación. Ello demuestra a esta formación de la oposición que “el acto de colocación de la primera piedra no fue más que un acto de propaganda política de cara a la campaña electoral andaluza”.
“¿Qué otro sentido tiene poner la primera piedra medio año antes de la fecha estimada para el inicio de las obras, mientras en el solar no se está haciendo absolutamente nada?”, se pregunta De la Cruz.
Para AIG, lo ocurrido vuelve a evidenciar la utilización de Cádiz como escenario para la estrategia política del presidente andaluz, “con el beneplácito del alcalde Bruno García”. Un “teatro político” que se produjo además en un momento en el que el Gobierno andaluz del PP trataba de desviar la atención pública tras la crisis generada por la negligencia en los cribados de mama.















