El alcalde de Cádiz, Bruno García, tras otra reunión hace un mes con el comité de empresa del servicio de ayuda a domicilio para tratar los recurrentes incumplimientos de la empresa Óbolo, se manifestaba por primera vez abierto a “observar las luces y las sombras” de la municipalización de este contrato esencial, como le reclama la plantilla y los sindicatos, y le exigen los dos partidos de la oposición, PSOE y Adelante Izquierda Gaditana, de forma periódica.
Con todo, el primer edil del PP matizaba que “tenemos la obligación y el deber de cumplir el contrato que tenemos vigente y hacer que este se cumpla”. Nada de romper con Óbolo de la noche a la mañana, pese a los repetidos conflictos e infracciones, desde el primer mes.
De hecho, el mismo Bruno García ha confirmado que se va a abrir un expediente de sanción contra la problemática concesionaria “ya que, a pesar de haber realizado varios requerimientos, se siguen produciendo incidencias en el pago de las nóminas y en el registro de control de presencia”.
A colación, acaba de anunciar que la Junta de Gobierno Local ha aprobado solicitar a la sociedad municipal Cádiz 2000 la realización de un estudio de viabilidad jurídica, económica, legal y administrativa sobre la posibilidad de asumir la gestión pública de la ayuda a domicilio “una vez concluya el actual contrato en vigor de prestación de dicho servicio”. Decisión que ya se ha trasladado al comité de empresa.
Más allá, el alcalde se ha jactado de que desde que la derecha volvió a San Juan de Dios a mediados de 2023 se ha producido un incremento en el número de usuarios, de trabajadores y de horas. La plantilla actual asciende a 615 personas (unas 180 más), y un centenar de auxiliares ha ampliado la jornada. En cuanto a los beneficiarios, hoy el servicio llega a 1.316 vecinos, 225 más.
Curiosamente, esta misma semana el PSOE lamentaba públicamente la “lentitud en la toma de decisiones” en la que se encuentra el equipo de Gobierno popular: “ha pasado un tiempo más que prudencial para que el alcalde haya terminado de mirar lo que hacen los demás. Menos observar y más trabajar. Debe aclarar en qué fase exacta de la contemplación se encuentra el proceso”. Para el principal partido de la oposición, “la municipalización es viable y es eficiente”.
CÁDIZ, A LA COLA DE LA BAHÍA
Cádiz 2000 nació originalmente para gestionar el Palacio de Congresos, y años atrás incorporó además la explotación pública de los servicios playeros (limpieza de módulos y arena y socorrismo), en un proceso impulsado por el gobierno izquierdista de José María González ‘Kichi’ al que el PP puso todo tipo de trabas. Sería la empresa que se encargara el día de mañana de la ayuda a domicilio.
Esta futurible internalización de la ayuda a domicilio en la capital llega cuando el resto de ayuntamientos de la Bahía han dado ya este paso. El último, desde este mes de julio, el de El Puerto de Santa María (con un gobierno también del PP, con la paradoja de que lleva igualmente todo el mandato negándose a una municipalización que ahora asume como la solución a los problemas y precariedad ligados las empresas privadas piratas).
En los últimos tiempos los Consistorios de San Fernando y Puerto Real, tras la presión de las trabajadoras (nunca se avanza a iniciativa del gobierno local de turno), también han municipalizado el servicio. Y tanto en Jerez, como en Chiclana y Rota, la ayuda a domicilio se gestiona de forma directa desde empresas municipales desde hace ya unos años.














