Como han ido anunciado tanto el consejero de Sanidad como el presidente andaluz en los últimos días previos a la convocatoria de elecciones autonómicas para el 17 de mayo, el Consejo de Gobierno de la Junta ha tomado razón de la inclusión del proyecto de construcción del eternizado nuevo hospital de Cádiz en la Unidad Aceleradora de Proyectos (UAP), instrumento que, en la teoría, “permitirá impulsar y agilizar su tramitación administrativa”.
Este respaldo, según se subraya en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz, da fe de la “importancia estratégica” de una infraestructura que se dice “clave” para el sistema sanitario andaluz, pese a que lleva prometiéndose desde hace más de dos décadas, y todavía no se ha puesto ni un ladrillo… que “permitirá dar respuesta a las necesidades asistenciales de la población de la provincia, en un contexto marcado por el incremento de la demanda, la evolución de los modelos asistenciales y los avances tecnológicos”.
La inclusión del proyecto en la Unidad Aceleradora de Proyectos, se insiste, permitirá impulsar su desarrollo “mediante una tramitación preferente y una mayor coordinación administrativa”, facilitando así su avance y acortando los plazos necesarios para su puesta en marcha.
Con esta actuación, el Gobierno de Moreno Bonilla, el mismo que se juega su mayoría absoluta en las urnas principalmente por el cuestionado desmantelamiento y privatización de la sanidad pública, se jacta de reafirmar su compromiso con la mejora de las infraestructuras, “apostando por un modelo sanitario más accesible, eficiente y centrado en las personas”.
FIRMA Y PRESENTACIÓN “HISTÓRICAS”
A este punto se llega después de la “histórica” firma del convenio de cesión gratuita de suelos de la antigua CASA para la prometida construcción del nuevo hospital, protagonizada por la ministra de Hacienda, el delegado del Estado de la Zona Franca de Cádiz, el consejero de Sanidad y el alcalde; un esperado acuerdo tras años de trabas y rifirrafes partidistas que obliga a la Junta de Andalucía a levantar y costear este complejo en un plazo de ocho años.
Ni 24 horas después, el presidente andaluz Juan Manuel Moreno Bonilla, ausente en dicha rúbrica, también quiso tener su foto “histórica” presentando una recreación virtual de lo que podría ser “el hospital que necesita Cádiz”, un “gigante de doce plantas y más de 220.000 metros cuadrados”.
DOCE PLANTAS, 782 CAMAS, 25 QUIRÓFANOS…
El imaginado hospital en Puntales (todavía no existe proyecto real ni se sabe cuánto costará) se concibe como una infraestructura sanitaria integral, “orientada a la eficiencia, la accesibilidad y la humanización de la atención, con una organización flexible y una fuerte apuesta por la digitalización de los procesos asistenciales”. Además, incorporará una dimensión docente e investigadora.
La futura infraestructura contará con un total de 782 camas, todas ellas en habitaciones individuales, de las cuales 582 estarán destinadas a hospitalización operativa. Dispondrá además de 50 camas de UCI para adultos (40 críticas y 10 intermedias), 33 de UCI neonatal (15 críticas y 18 intermedias) y 17 de UCI pediátrica (11 críticas y 6 intermedias). En el ámbito asistencial, incluirá 334 consultas (211 para adultos y 123 de carácter materno-infantil), así como 25 quirófanos, entre los que se contemplan espacios híbridos, robotizados y de urgencias.
Entre sus principales áreas destacan los hospitales de día, el área quirúrgica, los servicios de urgencias, las áreas diagnósticas y de apoyo clínico, así como espacios destinados a docencia, investigación y atención al paciente.
En principio, el complejo del Hospital Regional de Cádiz tendrá una altura de 12 plantas (con la posibilidad de crecer en altura hasta las 20 plantas, si el día de mañana fuera necesario) e incluso con un helipuerto en la azotea, y un aparcamiento con capacidad para unos 2.400 vehículos.












