Una vez que se conoce que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha iniciado por fin el trámite para rebautizar el puente Carranza, aplicando la Ley de Memoria Democrática, como puente Rafael Alberti, el equipo de Gobierno de Bruno García en el Ayuntamiento de Cádiz se ha mostrado impasible, dando a entender que hay otras prioridades.
Es más, este Ejecutivo del PP repite al respecto que “nosotros no estamos en los cambios de nombres, estamos en construir futuro para nuestra ciudad”. Argumentario que choca con el proceder de esta derecha durante el presente mandato.
De hecho, recientemente se ha rebautizado el nuevo teatro de verano levantado en el Parque Genovés como Teatro Pemán, rescatando el nombre franquista del antiguo equipamiento derruido años atrás.
Con el pretexto de que oficialmente nunca se le ha cambiado el nombre que se le impuso en plena dictadura, aunque es constatable que desde que se retomaron las obras en el pasado mandato tanto el anterior equipo de gobierno izquierdista como el actual popular (hasta casi ayer, tras exigir Vox públicamente que se recuperara la denominación contraria a las leyes de memoria), este proyecto se ha estado denominando Teatro del Parque.
Pero todavía más sangrante fue que, hace dos años, Bruno García anunciara la apertura de un expediente para devolverle el nombre de Carranza al estadio municipal (que en 2021 se suprimió en base a la misma ley de memoria, y se sustituyó por Nuevo Mirandilla), justificándose en que era una petición del Cádiz CF.
Tras años con ese expediente en el limbo, y de recibir diversas advertencias por estar a un paso de saltarse la ley, hace apenas unos días se ha cerrado el mismo, como si no hubiera pasado nada, para frustración de los nostálgicos. Mientras el rótulo del recinto deportivo sigue sin colocarse, eso sí.
“LA LAMENTABLE SITUACIÓN DE LAS INFRAESTRUCTURAS SÍ ES UNA PRIORIDAD”
Sin embargo, más allá de nombres, el PP aprovecha el próximo rebautizo del veterano puente para instar al antiguo ministerio de Fomento a que priorice y se centre en la mejora de las infraestructuras de Cádiz, “tanto las que afectan directamente a la ciudad como a las que sirven para conectar a la ciudad con el resto de la Bahía y la provincia”.
“Los gaditanos necesitan respuestas urgentes a la lamentable situación de las infraestructuras. Es el momento de que el Gobierno de España acelere las soluciones para la insuficiente capacidad de la AP4, los parones en la obra de Tres Caminos, la situación de la flota de trenes, las conexiones con el Bajo de la Cabezuela y muchos otros asuntos que nunca parece ser su prioridad”, se queja el Gobierno gaditano.
De este modo, se requiere al ministerio encabezado por Óscar Puente, el competente en cambiarle el nombre al puente Carranza, que “se comprometa con financiación a la mejora de las carreteras y de las conexiones ferroviarias con Cádiz y su provincia”.
“Nosotros no estamos en los cambios de nombres -reitera la derecha en el Ejecutivo municipal-, estamos en construir futuro sacando adelante proyectos como la construcción de nuevas viviendas asequibles, el parque del cementerio, el nuevo pabellón Portillo, los Depósitos de Tabaco, la mejora de instalaciones deportivas como Telegrafía Sin Hilos, o la apertura del nuevo centro de acogida para personas sin hogar de la calle Soledad, entre otros”.
“En Cádiz ya tuvimos ocho años de parálisis y cambios de nombre”, opina el Gobierno liderado por Bruno García, que siempre tiene muy presente al anterior alcalde José María González ‘Kichi’; “y es hora de avanzar y de que esta ciudad progrese con compromiso, voluntad política e inversión. Y eso es lo que estamos haciendo y nuestra absoluta prioridad”, se apostilla.














