Nuevo episodio en la “supuesta campaña de hostigamiento y persecución” que llevan a cabo los responsables de la contrata de basuras en la ciudad de Cádiz, Valoriza, contra sus trabajadores.
En concreto, CSIF denuncia ahora un despido disciplinario a una compañera a los pocos días de reincorporarse tras una situación de incapacidad temporal bajo supervisión médica. La afectada, madre de familia, contaba con casi dos décadas de experiencia en el servicio y estaba a punto de consolidar su jornada completa en la empresa.
En una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, esta sección sindical asegura que esta concesionaria (la más costosa para el Ayuntamiento gaditano) ha ido “más allá de cualquier límite razonable, cuestionando el criterio de profesionales sanitarios, y lo que es aún más alarmante, invadiendo la privacidad de la trabajadora mediante la monitorización de sus redes sociales”.
Según se ha podido constatar, Valoriza habría analizado la actividad en plataformas digitales de esta operaria “dando un tono ofensivo y machista a la redacción del expediente”. Así, la decisión empresarial para despedirla “se ha basado en interpretar que la actividad personal en redes sociales es incompatible con su situación de baja médica, obviando deliberadamente el contexto clínico y los criterios facultativos que avalan su estado de salud”.
“CLIMA LABORAL INSOSTENIBLE”
Para CSIF, este despido forma parte de “una campaña sistematizada, presuntamente, para amedrentar a la plantilla”, habiendo impuesto ya más de un centenar de sanciones repartidas entre los trabajadores en apenas tres años, desde que Valoriza asumió en solitario el servicio de limpieza y recogida de basuras.
Esta situación, denunciada de forma insistente por esta sección sindical, “ha generado un clima laboral insostenible basado en el miedo, la presión constante y la inseguridad en el puesto de trabajo, aumentando la fatiga mental y física, provocando incluso varias bajas por motivos psicológicos debido al estrés al que se ven sometidos los trabajadores”.
“Este tipo de actuaciones no son hechos aislados, sino que responden a una forma de proceder la cual ya ha sido cuestionada en sede judicial, evidenciando un uso desproporcionado de mecanismos de control por parte de la empresa”, se reitera.
Igualmente, este sindicato considera estas prácticas empresariales como “de extrema gravedad, aplicando una política disciplinaria desproporcionada y sistemática que podría estar vulnerando derechos fundamentales que afectan a la intimidad, la dignidad e incluso la salud laboral de los trabajadores”. Es por ello, por lo que este último despido ya está en manos de la asesoría jurídica de CSIF.
“EL AYUNTAMIENTO MIRA HACIA OTRO LADO”
Por último, una vez más se exige al Ayuntamiento de Cádiz con Gobierno local del PP, como entidad contratante y responsable del servicio, que intervenga “de manera inmediata para poner fin a esta situación, garantizando los derechos de la plantilla y frenando una dinámica que está provocando graves perjuicios a los trabajadores y, en consecuencia, al servicio público que prestan”.
“Es inaceptable mirar hacia otro lado mientras se consolida un sistema basado en el castigo, el miedo y la vigilancia excesiva”, subrayan desde la sección sindical, la cual insiste en que “la dignidad de las personas trabajadoras es innegociable”.













