DÍA 15 (16ª CLASIFICATORIA)
Cómo le pone al Falla un traumatismo. Por 44 segundos y 57 centésimas se confirman los cinco puntos de sutura para ‘DESAS3’, la comparsa del Bienvenido, por haber excedido el tiempo máximo en escena, fijado en el artículo 17.2, que establece un máximo de 30 minutos. Ojo a las 57 centésimas… Qué de tonterías pa salir en el carnavá, blam blam. Pero las sacrosantas bases ¡¡no tocarlas!!
Y apenas un rato después de anunciarse la sanción comenzaba a rodar la decimosexta función de las preliminares del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz (el COAC 2026). Un lunes con Manolo Cornejo estrenando ‘Los invisibles’ y volviendo a sonreír, y seguidamente ‘La biblioteca’ junto a los hermanos Santander. Además, ‘Los que la tienen de mármol’, la chirigota fúnebre de Melli-Molina, gustó tirando de efectismo, nada nuevo; y el Cascana, cortito, taladró mentes al son son de sus algas asiáticas.
Juan, que hemos amarrado a base de millones de dinero público eso del South International Series Festival. ¡¡Qué te gusta una alfombra roja y un photocall con famosos que desconoces, Cádi!! Y con permiso del Benavides, Maripili, tira de la palanca y que dé su voltereta de campana este cronicón acrobático, fatigado y fustigado. Aro. Y si te sobra pan duro, tenemos hambre: razón, aquí.

‘Al garete’, casi-algo
Las 20.08 horas. Va telón. Al agua, patos. Marejada. Coro a la deriva, desde que abren la boca. “No es que fuera un motín, fue una revolución, y cruzando ya sin rumbo este mundo, somos libres… a estribor, la mayor, a la Taza de Plata”. Saluda, seriote, este navío bucanero local, ‘Al garete’, con José Carlos Armario Hita asumiendo la letra, y Manuel Jesús Picado Sánchez y Alberto Pulido Morejón, la música. Un primer tango de re-presentación, con un repasito a quienes se han embarcado: disidentes sin elección, obreros, mujeres, autónomos que se ahogan, maestros, sanitarios, abuelos, licenciados sin futuro…, “es mi pueblo buscando fuerzas pa navegar, y si rabias igual que yo, vuélvete pirata y enrólate en nuestra rebelión”. A cuarenta voces. Defensa del habla andaluza, de su identidad, en el siguiente…, “la lengua que se desprecia, por toda la gente seria… que mi acento es la bandera de una nación, aletargada por la tradición, dentro de un reino que la humilló”. Con mención al pregonero, el Manu Sánchez, de propina. ¿Cuplés? ¿Casi-algo? Mi no entender. “Como no quererte, Cádi si por verte, navego al garete, me cachi en la mar”. Resuena ‘Los piratas’ del Ares al inicio del popu, y ya está Juan salivando… pero la cruda realidad para tus oídos regresa pronto…, “ay, mira tú, Tacita, ¿cuándo te hiciste tan bonita?, cómo eres tú tan bonita, cómo eres tú tan bonita… hay que vivir con calma… Cádiz es el camino, dónde hay que volver, donde hay que beber… y aunque vamos al garete, y las heridas escuecen, tú me das la fuerza para ser feliz, que robé en tu muralla un alma canalla, para resistir, confío en tiiiii”. ¿Casi-algo? Ya, ya se entiende. Naufragio.
‘La carne-vale’, don Simón
Copa arriba, chin chín. “Y vino Baco, y con Baco, qué bueno está el vino… un mortal, inmortal, cogiéndola mortal…”. Con chaparrón de papelillos y serpentinas remata su presentación de charla con Momo la endiosada comparsa gaditana ‘La carne-vale’, con la autoría de Julián Delgado Ruiz y Francisco Javier Gallardo Márquez. Ya verá tú la resaca. Un primer pasodoble para saludar la vuelta al Falla con sus amigos, su familia, sus mochilas, y desear…, “larga vida al carnaval y larga vida a mi gente”. “El fracaso soterrado de esta falsa sociedad…”, se aborda en la otra letrilla reglamentaria, centrada en las personas sin hogar. Acabando con garra y potencia. ¿Excesiva? Toquesito al Martínez Ares, y jarto de vida-sin-vida, que es el niño el que acuesta al padre, en esos dos cupleses con bulla. “Y es que soy tan divino, que un trabalengua con la tajá te puedo cantar”. Sábado de carnaval en un popu alegrote con Baco de botellona por Cádi…, “el vino, qué malo es el vino, yo me creía tu hermano, y soy un primo… que ya me vuelvo al Olimpo, y ya vuelvo a ser divinoooo…, cayendo en Cádi comprobé, lo que tu carne vale”. Juan es abstemio. A ratos.
‘L@s quince en las algas’, son algas asiáticas…
Algas, toneladas de algas invasoras en la orillita de La Caleta…, “ahora están sembrando acelgas… matorrales nos invaden, por el día y por la noche, han quitado al socorrista y ha colocado a un guardabosques… venga, venirse todos a limpiar, que luego mucho cantar, Caleeeeetaaaa”. La involución de ‘Los quince en la piera’ de hace más de dos décadas. El Cascana, Juan Luis Soto Velázquez, autor en solitario de la letra, se planta este año con su familia-chirigota ‘L@s quince en las algas’, acompañado por la música de Pedro Cózar Vila y Moisés Rodríguez Botana. Precisamente, el primer pasodoble recuerda aquella mítica agrupación en tanga de 2003, y a Paquito del Mentidero. Cómo hemos cambiado, que cantara Presuntos implicados…, “hace más de veinte años la Teo era nuestra desdicha, ahora tenemos a Bruno que es lo mismo pero con picha…”. Pamplineo alrededor de la gripe aviar, para seguir, que “las pastillas de Avecrem ahora vienen con catarro”, y esa suegra que descansa en paz, “que se murió de un shanwi mixto, cuando lo pudo pedir de pollo”. Juan, sonríe, sieso. Los cupleses, de dos en dos, con guasa con el David Palomar y toquetaso al exobispo, que “lo que más le gusta es la chistorra del monaguillo”. “¿Más mierda me va tirá, chiquillo?”. Las instrucciones para clavar la sombrilla, “hasta que le demos a un fenicio en el tobillo”, y el bailoteo al son son, “son algas asiáticas, son algas asiáticas”, de lo más celebrado en ese tíbio pupurri caletero-activista-localista con su mensaje ecologista…, “que sientas mi playa tan tuya como mía, no profanes el templo, que es un trocito de nuestra Andalucía…”. ¿Las segundas partes nunca fueron buenas?
‘Los invisibles’, po toma otra vé
¡Amo a hacerlo bonito! “Pobre de aquel que aun mirando nada ve, que aun entendiendo nada entiende, que abraza la indolencia a pesar de ser consciente… soy invisible, y me he vestío de carnaval para dejar de ser fantasma… soy invisible, y vivo preso de esta cárcel que solo imponen tus ojos… soy como mi tierra, la pieza de puzle que nunca pudiste encajar… menos más que tengo el carnaval”. Retratando al personaje dice holaquéhay ‘Los invisibles’, comparsa de Manolo Cornejo, que sale un rato de su bujío, por febrero. Conectando con esa presentación. Con autocrítica y aprendizaje entra el primer pasodoble, buscando que vuelva a encandilar su copla, oscurecida el pasado concurso…, “que aún soy novato en esto, que son solo tres comparsas… aprendí que nadie tiene tu cariño asegurao, y desearlo es mi pecao… vengo sin miedo al fracaso… lo que aprendí primero es que te quiero”. Y rendido a la carnavalera, a su pareja-carnavalera, el segundo…, “eres mi alma y mi alegría… no te rindas, que compartir carnavales será compartir la vida… quiero admirarte como coplera…”, y si algún día llega el niño o la niña, y también se envenena de esta pasión, que digan: “sale en carnavales, como su mare, como su mare”. Los cuplés ganan por la forma más que por el contenido, con repasito al Cádi Romana, “yo creo que los romanos eran en verdad de la chirigota de Tenerife”; y de viaje cleptómano por Roma. “Y al compás de un tresporcuatro te renuevo mi querer, que mientras tú ni me miras, yo sueño con carnavales pa volverte a ver”. El tono risueño y la moralina planean por ese pupurrí con sus paladas de metacarnaval…, “oye la historia de este invisible, y cuando marche me dirás si logré cambiar algo en ti… antes de juzgarme, mírate… invisible es el futuro de nuestra ciudad, devolverle vida está en tus manos, en la fuerza de tu rebeldía… lucha por to lo invisible antes que sea inexistente, que en Cádiz hay cosas que no se ven, pero en el alma se sienten… ay carnaval, tu magia universal, hace visible lo invisible, siempre te quise con los cinco sentidos… y si alguna vez sentiste, como yo ser invisible, aún puedes cambiar el mundo, solo tienes que saber mirar en lo más profundo… abre los ojos al tresporcuatro, que jamás te dieron un regalo como te dio este teatro…”. El Falla y sus poderes, Juan.
‘La biblioteca’, con ovarios
Más metacarnaval, ahora entre estanterías de libros. El nombre no engaña. Bibliotecarias que atesoran “el legado de nuestros copleros… y si te sigues preguntando quién demonios soy yo, soy la madre que te parió… en la biblioteca del carnavaaaaaal”. Abre sus tochos ‘La biblioteca’, comparsa de los hermanos Santander Grosso, Manolín y Palmira, junto a la letra del cuñao y pareja, Manolo Cornejo, el invisible del párrafo anterior. Shiiiiiiii. Interesante y original ese primer pasodoble empiropao…, “siempre que suena un piropo a Cádiz en nuestras coplas, la llaman mujer y madre, amante y novia… siempre usamos el femenino… creo que está bastante lejos de que sea una mujer… no permitiría cómo sus hijos se marchan a otro lao, nunca votaría al descendiente de quien tanto le ha quitado… por muchas vidas que pasen, para ser mujer y madre, aún te faltan dos ovarios”. Y pullita al párroco de Santa Cruz, para avanzar…, “que me perdonen las manos que ayudan a los más pobres… si vas a hablar de lo que es o no es cristiano, quédate callado… confiésate primero, y veremos el jueves santo quién es más digna portando al que murió en el madero”. Ahí no se mete Juan. Pasa página. A los cuplés: ¿Cádi Árabe con olor a grifa? Y ¿Halloween con Hulio Iglesias metiendo sustos? “Ay tiquitiquitiquitiquitán, Cádiz de buscar ya me estoy jartando… que no viene en los libros, por qué te quiero tanto”. El popu se deja escuchar, pero no aporta nada novedoso más allá del submundo carnavalero, salvo esa quema de libros odiosos…, “y si algún día se te olvida la esencia, volveré a abrirte la biblioteca”. De ocho a dos y de cinco a nueve.
‘Los que la tienen de mármol’, panteón pitillo
Aquí, aquí, aquí no hay quien viva. Efectista se planta la chirigota del Melli, recostada bocabajo y asomada desde dentro del nicho…, “de mármol, la tengo de mármol, que en esta vida hay que tener la cara así… que también te vas a morir… que comience la de-función”. Este momento de muerte, desde Chiclana, se apellida ‘Los que la tienen de mármol’, con letra de Jesús Manuel Selma y música de José Antonio García Molina. Piropillo tesquieroCádi de ultratumba…, “dicen que un muerto siempre se convierte en polvo, pero en verdad los que vivimos los carnavales nos convertimos en papelillos… que yo aquí no descanso… te juro por mis huesos que antes de vivir sin ti, muero contigo”. Y ración de drama y acoso escolar en el otro pasodoble vitalista…, “dejemos ya de creernos que son cosas de niños… si estás así y te sientes en un pozo de amargura, háblalo, no te calles y denuncia los abusos, que aquí nadie es más que nadie… que lo de Sandra nos quite la venda… que en la vida todo tiene solución, menos la muerte”. La potencia fúnebre pone pitoso al teatro. Cupletinas chistosas, de tres en tres…, “yo creo que eso va a ser de no masticar bien los alimentos”, apunta uno de ellos en Urgencias, donde a un nota le están sacando de atrás un pepino, dos bananas, una berenjena… ejem. ¿Y lo mal repartío que está Ed-mundo? “A mí no traerme flores, lo puse en mi testamento, a mi traerme un puchero, que un puchero levanta a un muerto”. “Señores, nos estamos muriendo por encima de nuestras posibilidades…”, preludia un popurrí con vida, que sabe re-matar los sentíos facilones de la afición más entregada a la pompa y el artificio…, “la vida se te escapa si no corres, que no quede nada en la hucha, que vivir no es pa mañana… disfrútalo ahora, es el momento perfecto… dentro de este nicho solo cabe lo vivío… muere por febrero y vente conmigo, te sacamos del hoyo y si te enterramos es de papelillos… y si hay que llorar contigo, aquí está tu chirigota… ¡los muertos!”. Los tuyos, Juan. Por si.
‘La conexión’, cuelga, cuelga
Y echando el último cubo de agua a la sesión, saluda desde Puerto Real ‘La conexión’, y no es una metáfora ni del puente Carranza ni del segundo puente, no. Perdí la apuesta. Comparsa con letra de Felipe Marín, Margarita Pérez y Antonio José Toledo, y música de Andrés López y Alejandro Rodríguez. Qué pechá de gente, picha, casi más que ahorita mismo en el Falla. Eco eco. ¿Digamelón? Trabajan en la Telefónica de hace unas décadas, conectando vidas e chismes del día a día mientras escuchan al otro lado de la línea en silencio. Rememorando en la primera letrilla la infantilizada y sumisa existencia de la mujer en los años de la gris dictadura…, “para que digan que antes con Franco había libertad y se vivía bien”. En el segundo pasodoble se me ha perdido la cobertura. Quizá le cantaban al tío Gilito tras recibir un mazazo del doctor, y arrepentido, daría toda su riqueza y posesiones… “por una vida con su familia siendo feliz”. La infelicidad del cáncer capitalista. Rubiales, impulsivo también con su abogada; y Bertín Osborne, facha y semental. Resumen de los cupleses. “Ring ring ring, me hace el corazón cuando tú me llamas… estando tú al otro lado pierdo el sentido cuando escucho, cariño mío, cómo me hablas por carnaval”. Jornada de trabajo de estas telefonistas del ayer, conectando historias en un popurrí sencillito…, “reuniendo con mis manos esas vidas… si me llamas yo me quedaré por siempre aquí a tu vera, la vida entera… grita, tú que puedes, que no hay nada más bonito que escuchar la voz de alguien a quien quieres”. No es lo mismo escribir un wasap que un mandar un audio, Juan, no es lo mismo.
Las 00.53 horas. Baja el telón. ¿Bajan los huevos de precio?, no. Juan, ve metiéndote adoquines en los bolsillos que se avecina un martes en alerta despeina-pelucas, se anuncian fuertes rachas de viento y agua va. ¡Agua! Pero antes, saca el libro de las frases célebres y borda un final vanidoso para este cronicón insatisfecho: “No basta con mirar: hay que ver. No basta con oír: hay que escuchar”, dicen que dijo Paulo Freire, un pedagogo, educador y filósofo brasileño. Menos samba e mais batatas com choco. Dany Rodway
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