Más fino que un cabello y más afilado que una espada
Me pasa con Oliver Laxe como con David Uclés, que me dan mucho coraje. Bueno, sinceramente me dan mucha envidia, no siempre sana, aunque sé que hablar de envidia sana es lo correcto para quedar bien. Es esa envidia que me pone ante el espejo, el que me devuelve mi imagen mientras una voz en...












