El Ayuntamiento de San Fernando ha presentado alegaciones a la redacción del nuevo Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), solicitando a la Junta de Andalucía que recoja “necesidades de desarrollo de la ciudad” que dependen de su inclusión en este documento normativo. Principalmente, el enlace entre la Navantia San Fernando y el nudo de Tres Caminos, una carretera que se viene reclamando desde hace décadas; y la “transformación” del tramo de autovía CA-33 entre La Isla y Cádiz.
El equipo de Gobierno del PSOE sostiene que es necesario que esta norma urbanística de rango superior incorpore “actuaciones clave” para el municipio, “ya que su inclusión es un requisito indispensable para poder ejecutarlas”.
La principal demanda es que el próximo POTA contemple la conexión por carretera entre el astillero isleño y Tres Caminos; un enlace directo que conectaría “de forma eficiente” la factoría naval con la autovía, evitando el paso por el actual entramado viario urbano que limita las posibilidades y operatividad de Navantia.
Una carretera que además pondría fin al colapso total que sufren los accesos actuales a la antigua Bazán, especialmente agravado por las horas punta (y los padres recogiendo a sus niños del cole en coche) y las obras de remodelación del nudo de Tres Caminos.
Y es que por este punto transitan a diario vehículos particulares, autobuses, transporte pesado, vehículos especializados del astillero y personal civil y militar, “provocando un cuello de botella permanente con afecciones a la movilidad urbana”, se subraya en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Asimismo, la inclusión de este potencial proyecto en el POTA se entiende que resulta clave para la competitividad y eficiencia logística de Navantia San Fernando, al facilitar el transporte de materiales hacia la planta y de salida de esta, evitando que tengan que realizarse por mar, consiguiendo con esto la reducción de costes de producción.
INTEGRACIÓN URBANA DE LA AUTOVÍA CA-33
La segunda alegación se centra en la transformación de la autovía CA-33 a su paso por la localidad en una travesía urbana integrada. El objetivo fundamental es que deje de actuar como “un muro que fragmenta el municipio”, convirtiéndose en un enlace de unión que permita integrar en una sola pieza a los barrios como La Casería y Bazán, el centro comercial Bahía Sur y los polígonos industriales Fadricas I y II.
Esta actuación se considera necesaria para el desarrollo de la zona de Polvorines y la futura Ronda Norte, “ya que, mediante la creación de nuevas rotondas, se ofrecerían a la ciudad diversos puntos de acceso y salida que eliminarían la difícil conexión de estos sectores”, se defiende.
Es más, para la alcaldesa Patricia Cavada, resulta “ridículo” que un complejo comercial como Bahía Sur, que recibe alrededor de un millón de visitas mensuales de media “tenga actualmente una única entrada y salida a través de un puente estrecho de un solo carril”.
Los socialistas fundamentan esta propuesta en experiencias similares ya ejecutadas con éxito en otros puntos de Andalucía, como en la Costa del Sol, El Puerto de Santa María o el eje Sevilla–Dos Hermanas: “demuestran que es técnica y operativamente posible convertir autovías que unen núcleos urbanos muy próximos en avenidas urbanas más amables, seguras e integradas”. Además, se entiende que esta hipotética operación permitiría crear pasos inferiores bajo la vía del tren.
TRATAMIENTO URBANO PARA EL TRAMO DE AUTOVÍA HASTA LA CAPITAL
De la misma manera, el Consistorio isleño reclama que el tramo de CA-33 entre San Fernando y Cádiz reciba “un tratamiento íntegramente urbano”, como ya se habló hace unos años en una reunión entre Cavada y el alcalde de la capital, Bruno García.
Este sueño implicaría no solo su adecuación viaria, sino una intervención profunda con iluminación moderna, ajardinamiento y “una urbanización acorde a la fachada de una ciudad del siglo XXI”.
Más allá de lo accesorio, se pide que se contemple en el POTA esta intervención ya que esta carretera en su extremo más próximo a Cádiz se convierte, especialmente durante los meses de verano, en un punto negro para el tráfico y un escenario de gran peligrosidad. Y es que los accesos y salidas a la playa de Cortadura carecen de carriles de aceleración adecuados, lo que genera situaciones de riesgo constante.
La alegación plantea la necesidad de sustituir estas incorporaciones deficientes por rotondas y sistemas de accesibilidad acordes al uso intensivo de la vía.
En definitiva, para el Gobierno isleño, sus recomendaciones a la revisión del Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía responden a “una visión estratégica de ciudad y de Bahía”, orientada “a resolver déficits históricos de movilidad, reforzar sectores clave como la industria naval y la defensa, y avanzar hacia un modelo territorial más integrado, sostenible y competitivo”.
Eso sí, una cosa es que el POTA llegue a incluir las actuaciones, pero otra muy lejana es que la administración competente (principalmente el Gobierno de España) esté por la labor y encuentre presupuesto para ejecutarlas algún año.













