Dentro del proyecto para dotar a la reurbanizada plaza del Rey de San Fernando, sin el vestigio franquista del monumento a Varela, de veladores y elementos auxiliares para los bares del entorno, el Ayuntamiento se gastó más de 172.000 euros de dinero público en cerca de un centenar de paravientos para resguardar las terrazas, negocios privados (casi 325.000 euros si se añaden las estructuras de seis veladores en bronce y hierro forjado y sus toldos). Hoy suman alrededor de ocho meses almacenados tras apenas dos semanas de uso.
“El tiempo pasa, los meses se acumulan y el resultado es que este material permanece arrumbado en la antigua pescadería del mercado central, oxidándose, mientras nadie en el Gobierno socialista da cuenta de qué ha ocurrido ni de qué se va a hacer con él”, denunciaba días atrás la concejala del PP Carmen Roa.
Después de casi tres años desde el inicio del expediente, los paravientos se instalaron a finales de mayo de 2025. Sin embargo, apenas unos días después, tras los primeros episodios de viento, se comprobó que el diseño elegido no soportaba las condiciones climatológicas habituales en La Isla. Algunos llegaron a volcarse y a deformarse, lo que obligó a su retirada el 9 de junio por motivos de seguridad.
Desde entonces, esos 94 paravientos para las terrazas “siguen almacenados, sin solución técnica conocida, sin reutilización y sin explicación pública por parte del Ejecutivo de Patricia Cavada”, insisten desde la derecha local. “La cronología es muy reveladora: años para contratar, días para fracasar y meses, demasiados meses, sin hacer absolutamente nada”, remarca Roa en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
SE VOLVERÁN A COLOCAR A FINALES DE FEBRERO
Y como respuesta al principal partido de la oposición, fuentes municipales han defendido que este material está “almacenado y custodiado” debidamente en un edificio municipal y que la solución técnica para que no se caiga con el viento “ya está definida”.
Así, la previsión es proceder a su re-instalación, con maquinaria especializada, una vez finalizado el carnaval, en la segunda mitad de febrero.
Frente a ello, el PP cuestiona que el equipo de Gobierno del PSOE “vuelve a reaccionar tarde y a la defensiva ante un problema que él mismo creó y que sigue sin resolver”.
“FALTA DE PREVISIÓN EVIDENTE”
“La respuesta, una vez más, no aclara lo fundamental: por qué se contrataron, pagaron e instalaron unos paravientos que, tal y como estaban diseñados y ejecutados, no cumplían su función en una ciudad donde el viento no es una circunstancia excepcional. No se trata de un imprevisto, sino de una falta de previsión evidente”, afirman los populares.
Además, este partido entiende legítimo preguntarse cuál es exactamente esa solución que ya tiene el Ayuntamiento para que no se caigan estos paravientos, en qué consiste, “y por qué no se ha explicado con claridad a la ciudadanía después de más de medio año con el material retirado”.
Por otro lado, si ahora es necesario contratar maquinaria externa y ejecutar una solución distinta a la inicialmente prevista, desde el PP se preguntan: “¿cuánto más va a costar este fiasco a los isleños? ¿Existe una estimación económica de esta nueva intervención o se actuará nuevamente sin informar del impacto en las arcas municipales? Todo lo que hace Cavada termina constándonos a los isleños más dinero, desde las obras del mercado central (que triplicaron su coste), hasta la Magdalena que ya duplica lo inicialmente previsto”.
La derecha isleña interpreta que no se trata de problema técnico, sino político: “las decisiones se tomaron desde el Gobierno socialista, bajo la responsabilidad directa de la alcaldesa, que impulsó y supervisó personalmente este mobiliario urbano. Por tanto, son los responsables políticos quienes deben dar explicaciones claras, asumir errores y responder ante los ciudadanos”.













