Muchos vecinos de Puerto Real han vuelto a sufrir en pleno puente festivo de diciembre un desesperante corte de agua, debido en principio a una avería en unos elementos muy antiguos de la red de abastecimiento, en el entronque hacia la zona de Casines. Y no sólo por no ver caer ni gota de sus grifos, sino también por la escasa y dispersa información oficial facilitada sobre la incidencia.
Se repite así lo vivido a finales del pasado marzo (la incidencia más cercana, pero no la única en los últimos años…): una sucesión de averías ya dejó a parte de la población sin servicio durante horas. Ello motivó que la empresa municipal GEN y el Ayuntamiento pusieran sobre la mesa un problema con una compleja (y costosa) solución, y es que la red arterial y el anillo principal del centro de la localidad están construidos mayoritariamente con tuberías de fibrocemento, con una vida útil de 40 a 50 años: parte se instaló entre la década de los 50 y de los 70 del siglo pasado, material que ha superado sobradamente su ciclo de vida.
La última avería detectada en la madrugada del sábado al domingo ha afectado principalmente a las zonas de Casines, Ciudad Jardín, Miramar y Cruz de la Degollada. Y desde el principio, los técnicos de GEN han estado trabajando “de manera continuada” en una solución alternativa: “se está canalizando una red alternativa porque se prevé que la avería principal requerirá más tiempo”, avisaba esa mañana la alcaldesa, Aurora Salvador, a través de sus redes sociales.
La misma Salvador, siempre tras ser informada por los técnicos, aseguraba ya el lunes a primera hora que a lo largo de la madrugada “quedó normalizado el suministro” salvo en Casines, “con caudal pero no presión”.
Aunque igualmente señalaba una nueva avería en la calle La Línea, que los operarios trataban de aislar “para que a lo largo de la mañana esté todo totalmente normalizado”. A su vez, desde GEN se insistía -según recoge DIARIO Bahía de Cádiz- en que el suministro se recuperaría con el paso de las horas de forma gradual, “y la presión del agua aumentará paulatinamente”. Pero no ha sido así…
ACTIVADO EL PLAN DE EMERGENCIA LOCAL
Y tras más de 48 horas sin solución definitiva al problema, con varias zonas todavía sin suministro regularizado, el Ayuntamiento (que vuelve a pedir disculpas y comprensión a la ciudadanía señalando que se sigue trabajando sin descanso) ha optado por activar el Plan de Emergencia Municipal en nivel 1.
En este plan participan 112, Bomberos, Policía Nacional, Policía Local, Cruz Roja, Protección Civil y diferentes áreas municipales. El objetivo principal es “garantizar el acceso a agua potable y servicios básicos para los vecinos afectados”, se remarca. Contempla asimismo la atención prioritaria a personas vulnerables, como enfermos, dependientes y mayores.
Para ello, se han habilitado instalaciones municipales donde los ciudadanos pueden asearse y llenar garrafas: el Centro Cívico Ciudad Abierta, la caseta municipal y el Complejo Deportivo Paco Gallego. También existen puntos de abastecimiento de agua en estos tres espacios municipales, y en uno de los muros de la Escuela Infantil Elvira Lindo.
Además, a lo largo del martes, un camión cisterna con capacidad para 25 metros cúbicos “con todas las garantías sanitarias para el consumo humano”, procedente de Málaga, llegó a la ciudad para paliar la falta de suministro en las zonas todavía afectadas. El camión ha ido trasladándose por diferentes puntos estratégicos con el objetivo de facilitar el acceso a los vecinos que necesitaran agua potable para uso doméstico y alimentario. Al respecto, se recomendó acudir con recipientes “apropiados” y seguir las indicaciones de las autoridades para garantizar que el suministro de emergencia se realice con la máxima seguridad e higiene.
Igualmente, se insta a personas dependientes, mayores o enfermas que contacten con la Policía Local al 856 21 33 66 para la entrega de garrafas de agua.
HASTA TRES AVERÍAS
Desde GEN se han localizado hasta tres averías en los últimos días: la primera en la zona de La Degollada (a la altura del bar kiosco Oca), la segunda a la altura de la rotonda de La Degollada intersección con calle Cedro, y la tercera en el entorno de calle La Línea: “cuando se tiene controlada una avería saltan otras debido a la antigüedad de la red de saneamiento, una especie de efecto dominó”, se subraya.
En este punto, desde la empresa municipal encargada del servicio de aguas resalta que la resolución de la avería actual “se enfrenta a importantes retos derivados del estado de la red de abastecimiento”. Por un lado, la antigüedad de las tuberías “favorece la aparición de fisuras invisibles o de difícil localización. Estas pequeñas fugas pueden mantenerse durante meses sin ser detectadas, provocando la pérdida de grandes volúmenes de agua”.
Por otro lado, se alude al riesgo de roturas adicionales, y es que cada intervención para reparar una avería puntual “implica riesgo de fracturar tramos contiguos, debido a la fragilidad del material existente. Esto genera nuevas incidencias que prolongan el tiempo de solución”. A lo que se añade que los diámetros y sistemas de unión de las conducciones antiguas “no se ajustan a los estándares actuales, lo que complica la búsqueda de piezas compatibles y la conexión con materiales modernos como PVC o polietileno”.
Y claro, todo ello conlleva interrupciones del servicio, pues la sustitución de grandes tramos o entronques requiere cortes, y molestias para la vida diaria de la población.
MENOS DE 9 KILÓMETROS DE LA RED TIENE MENOS DE 15 AÑOS
Según el inventario de redes actualizado meses atrás, de los 240,5 kilómetros de la red de abastecimiento del término municipal, únicamente 8,76 km tienen menos de 15 años: un total de 78,46 km corresponden a tuberías de fibrocemento con más de 30 años de servicio, y de los 139,86 km de tuberías de polietileno, algunos tramos también tienen más de tres décadas.
La oficina técnica de GEN anunció en primavera la necesidad de un plan director de obras para redes de abastecimiento y saneamiento, estableciendo prioridades y un plan de actuación a varios años. A la vista de las incidencias recurrentes, dicha planificación se perfila como una prioridad evidente para la Villa.
















