Más de un centenar de familias de Puerto Real continúa hoy viviendo en precario, casi dos meses después del incendió en el garaje comunitario de su bloque de cinco plantas de la calle Uruguay (edificio Miramar), en la barriada del Río San Pedro.
El edificio cuenta con 124 viviendas y este fuego, que inicialmente obligó al desalojo de los vecinos, provocó daños estructurales que motivaron el apuntalamiento de partes del inmueble para evitar riesgos, así como la división del bloque en dos zonas: la verde, menos afectada, y la roja, con problemas estructurales más graves.
Además, las llamas dañaron los bajantes. Como consecuencia, cualquier uso de agua en los pisos (duchas, lavadoras, fregaderos o inodoros) filtraba directamente al garaje. Ante esta situación, fue la propia comunidad de propietarios quien solicitó el corte del suministro, que se ejecutó a través de GEN, dejando a las familias sin agua corriente ni saneamiento.
El Ayuntamiento ha conocido al respecto que ya han llegado los nuevos tubos para reponer los bajantes y que la empresa contratada por la comunidad prevé iniciar la instalación de inmediato. Con ello, se espera que las familias puedan ir recuperando progresivamente la normalidad en las próximas semanas.
Pero entretanto, estos vecinos disponen desde este viernes 16 de nuevos módulos de aseo para higiene personal. El Ayuntamiento ha habilitado estas instalaciones tras formalizar un contrato de emergencia de seis meses, prorrogables otros seis si fuera necesario.
Se trata de dos módulos completos, masculino y femenino, cada uno equipado con: tres inodoros, tres duchas y cuatro lavabos. Se han montado junto al propio edificio y se suman al uso de duchas e inodoros de la Sala de Barrio.
“EL AYUNTAMIENTO A APOYADO EN TODO MOMENTO A LOS VECINOS”
A colación, en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz el Consistorio recuerda que desde el incendio del pasado 20 de noviembre se puso a disposición de las personas afectadas las instalaciones de la Sala de Barrio como espacio de apoyo para cubrir necesidades básicas (duchas e inodoros) “siendo el 25 de diciembre el único día que permanecieron cerradas”.
Posteriormente, instaló tres grifos exteriores para que pudieran recoger agua y se contrataron dos aseos químicos, “un servicio que posteriormente asumió la comunidad de propietarios, aunque este dejó de abonarse el pasado 7 de enero, quedándose el vecindario nuevamente sin este recurso”, se precisa. Y ahora se han habilitado estos dos módulos complementarios.
De la misma manera, la alcaldesa Aurora Salvador reitera que el Ayuntamiento ha estado apoyando en todo momento a los vecinos, “especialmente porque se trata de una situación excepcional que afecta a la vida diaria de más de un centenar de familias”.
Aunque el origen del problema es de carácter privado y corresponde a las aseguradoras del edificio, deja claro la primera edil izquierdista, “hemos puesto todos los medios a su alcance para garantizar soluciones temporales y aliviar las dificultades del vecindario mientras se completan las reparaciones”.













