DIARIO Bahía de Cádiz
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Cangrejadas

La era de los móviles ha despejado grandes incógnitas, por ejemplo en lo que se refiere a la catadura de algunos. Ahora ya no solo se abusa de menores -a los que se les modifica las fotografías para que sean víctimas propiciatorias al insulto y vejación- sino que además se tuitean las imágenes por las redes sociales para escarnio público.

Los cuerpos de Seguridad han intervenido una nueva difusión de pornografía infantil con video incluido que se paseaba por grupos escolares.

La pornografía no podía ser diferente al mundo oscuro en el que vivimos, pero teníamos la esperanza que las nuevas generaciones sí.

Hemos fallado si los jóvenes lo único que los inspira es difundir fotos de menores manipuladas a las que añaden insultos y descalificaciones, tan graves que no solo las víctimas han denunciado sino muchas más gente concienciada a las que les habían llegado las fotos y el video por mensajería.

La pornografía infantil me saca de mis casillas, se lo confieso. Pero si esto se produce dentro del marco de colegiales me supera. Se supone que los llevamos a los colegios para que se eduquen no para que con la impunidad que da la pertenencia a un grupo se les saquen fotos que luego sirvan para escarnecerlos.

Han sido detenidos tres mayores de edad, pero el video (de alto contenido pornográfico) había sido difundido por menores ávidos de ingresar -supongo- en el fantástico mundo de “los popus”.

Espero que no quede en gamberrada porque no lo es el que tu imagen sea manipulada, ni que abusen de ti y te graben y difundan como chascarrillo antes de la clase de matemáticas. El mundo se mueve para coger sitio en el espacio, transfundiendo atracciones y reflejos en el agua a base de mareas, pero quizás debería sacudirse con fiereza como los perros una vez mojados para despojarse de todo aquello que le sobra, como la intolerancia, la falta de respeto o la nula empatía. Parece que caminamos hacia atrás, cambiado el paso como los cangrejos sin mar que nos espere ni arena que nos acoja, aguardándonos.

La juventud me espanta porque no los veo más que hormonar con conductas que a nosotros nos estaban prohibidas, dándoles una normalidad que a veces me parece temeraria. No soy una estrecha pero creo que en la vida hay tiempo para todo, incluso para destrozarte. Difundir videos de abusos como muestra de orgullo guerrero me da arcadas de las que no me contengo, porque me suena todo tan caduco, tan omnipresente en nuestra historia humana en la que algunos se creen por encima de Dios y del diablo para hacer lo que les da la gana.

Porque… ¿saben qué? Las vejaciones no se acaban cuando los cogen los de Seguridad, porque habrá investigaciones y el colegio se revolverá como una serpiente atacada. No quedará títere con cabeza y los mensajes, los cuchicheos, las especulaciones y la santa rumorología harán su agosto en estos tres meses que quedan de curso escolar. Luego ya veremos, pero de momento cieno a paladas llenas.

La modernidad está muy bien y el saludar a tus amistades y el que les mandes fotos de  dónde has estado y las reciban al instante. Pero también es verdad que tu correo se convierte en algo manipulable que deja de tener intimidad porque cualquier asno puede enviarte un video desagradable que te jorobe un día perfecto de primavera. Si en ese video estás tú y encima te insultan, vejan e injurian, ya ni les cuento. Si a eso se une que eres menor, multiplica el efecto. Espero que les caiga una buena porque esta vez (angelitos) son mayores de edad,  los presuntos. Espero que se haga justicia, más que nada por el día de mañana cuando otro quiera más publicidad a la cerdada que ha hecho que se lo piense dos veces , no ya antes de publicitarla, sino siquiera de hacerla.

Si quieren grabar videos pornográficos que se acerquen la cámara a los bajos y canten un gregoriano. Luego lo pueden publicitar. Por mí, como si se cortan las dos manos por encima de las orejas. DIARIO Bahía de Cádiz

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