DIARIO Bahía de Cádiz
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10 años de libertad (dentro de lo que cabe)


El jueves 10 de julio celebramos en el Centro Cultural Reina Sofía de Cádiz los 10 años de este diario. Unas viandas sin gambas ni croquetas, unas cervezas y refrescos –gentileza de Cruzcampo-, la música en directo del grupo Detergente Líquido y, sobre todo, una reunión de personas entrañables, allí no había intereses socioeconómicos ni políticos, había, por encima de todo, fraternidad y ganas de que un medio de comunicación sea libre, dentro de lo que cabe.

Manuel Rubio, acompañado por su hija, me contaba historias cotidianas del edificio, relacionadas con su prolongada vida y que sea por muchos años más porque ya estamos ante un testigo de la historia y este tipo de personas son fuentes primarias de información para todos, desde un ciudadano de a pie a un investigador universitario. Hay que saber callarse cuando habla el que más ha vivido y el que más sabe, eso ya no se lleva, ahora el padre o la madre van a decirle al maestro cómo tiene que enseñar a sus hijos y el paciente le indica al médico qué debe recetarle.

Nuestro director, Dany Rodway, nos ofreció un discurso sui géneris, muy acorde con el acto y con su personalidad. “Estoy harto de llevar la camisa por dentro”, exclamó de pronto, colocando una especie de nota a pie de página en su disertación al tiempo que se tiraba de la camisa hacia fuera del pantalón. Y hubo más, Dany sacaba tiempo para saludar al que iba llegando tarde al evento sin romper el hilo de la plática. Al final apuntó algo crucial: no puede estar la prensa digital en plan tribu, medios digitales cada uno por su lado, no, eso debe racionalizarse, es cierto, porque el futuro es la Red y hay que ofrecer calidad, algo que se logra, entre otros factores, mediante sinergias empresariales aunque suene técnico y hasta cursi. Vamos, que la unión hace la fuerza.

Ya hace años que los lectores de prensa son más numerosos en Internet que en el papel, la publicidad parece que despunta un poco pero donde no ha dejado de subir es en Internet. Sin embargo, los anunciantes aún se preguntan si su publicidad es efectiva y una parte de la respuesta se halla en la unión de cabeceras para que los públicos estén más concentrados. Y el reto de los medios es seguir intentando captar audiencia joven, el nativo digital que tarde o temprano se cansará de picotear por un lado y otro y querrá más calidad o se volverá un ciudadano superficial y anodino.

Es necesario que el periodismo se acerque todo lo posible a las angustias y los problemas que sufren los ciudadanos para que los ciudadanos vuelvan a hacer suyo al periodismo y a los periodistas, los empresarios de todo tipo deberían plantearse muy en serio este tema si es que desean que la democracia sea mejor en lugar de levantar un mundo basado no en la formación del ciudadano, entreteniéndolo y informándolo, sino en una comunidad de consumidores donde todo es, en efecto, consumo e información comercial, donde el centro de todo es la ganancia fácil y rápida y la simple distracción del contribuyente.

He asistido y he visto y sabido de bastantes actos de aniversarios y ritos sociales sobre la base del “cumpleaños” de algo o de algún premio de lo que sea. Y la verdad es que cansa que suelan llenarse de políticos de alta alcurnia, de periodistas que van porque los han mandado sus empresas al olor del dinero y los intereses, de tanta pose de pitiminí, de tanta charla falsa para luego si te he visto no me acuerdo. En el “cumple” de Diario Bahía de Cádiz estaban honorables políticos que renunciaron a ser protagonistas, no había relumbrón, había periodistas amigos, gente amante de la cultura, del saber y de la amistad.

En España, desde la transición y antes, las relaciones entre prensa y política han sido frecuentes y hasta incestuosas. Eso no es normal o no debería serlo. La política y la prensa, el poder y el Poder y la prensa, deben ir cada uno por una acera distinta. Sin embargo, no es así, y los grandes grupos de comunicación están endeudados hasta las cejas con los bancos y haciendo campaña política todo el año a favor de uno y en contra de otro, es una vergüenza el adoctrinamiento anticonstitucional que recibo desde unos medios u otros, de esos llamados “de masas”. Mucha gente los sigue pero los mismos medios saben que en gran parte lo hacen por costumbre, por necesidad de oír palabras, por apasionamiento o sencillamente porque se aplican la teoría de elegir lo menos malo.

No es fácil ser libre en el periodismo en una sociedad como la nuestra. La ausencia de “gente más pública y más notoria” en el cumpleaños número 10 de un diario lanzado por un joven periodista es a la vez un motivo de orgullo para el medio y otro motivo pero de preocupación. El orgullo se deriva de que la ausencia indica que el periódico no está aún “domesticado” y eso es un periódico, un instrumento donde los periodistas ejercen su oficio resistiendo las presiones que los periodistas sabemos que existen. Dany Rodway no es “de la cuerda”, aún no lo controlan y a pesar de eso el ayuntamiento le cedió un lugar privilegiado de la ciudad de Cádiz para desarrollar la efeméride, eso es bueno, ya lo tienen en cuenta, se lo ha ganado sin pertenecer a nadie. Lo malo es que ser libre tiene un precio también, un precio que no se paga con dinero sino con la soledad, lo que ocurre es que hay que intentar apostar por estar mejor solo que mal acompañado.

De todas formas, en la celebración se dio cita el futuro del diario: su gente que es quien debe mantenerlo en pie. Como dijo Rodway, el niño ya tiene pelitos, ahora que le vayan creciendo, se han puesto de moda otra vez las barbas grandes tal vez como reacción a una sociedad lampiña. Porque o levantamos una prensa libre o líbrenos el Cielo de la libertad y de la sociedad que nos proponen.

¿No quieren emprendimiento? Pues en Diario Bahía de Cádiz lo tienen pero el emprendimiento es libre, las buenas empresas “pasan” de estar debajo de las tetas del poder político y se buscan la vida en el mercado, así es cómo avanza un país que quiera de verdad estar en primera línea. Los políticos, en lugar de querer empresarios vasallos que le hagan el juego a la mediocridad que con frecuencia representa la actividad política, deben dejarlos en paz si actúan con honradez y mucho más si se trata de iniciativas periodísticas. Claro que esto no es más que teoría pero ya se sabe que la mejor práctica es una buena teoría.

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