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Luto en el mundo de las letras por el jerezano Caballero Bonald, quien leyó y escribió “para interpretar la vida, para aprender a descifrarla”

Ha fallecido a los 94 años el poeta, escritor y ensayista gaditano José Manuel Caballero Bonald. Nacido en Jerez, premio Cervantes, doctor Honoris Causa de la UCA, hijo predilecto de Andalucía, de la provincia de Cádiz y de su ciudad natal, fue una de las voces contemporáneas más destacables de la literatura española. Un escritor comprometido y de prestigio internacional, amante de la cultura de su tierra. Su ciudad está de luto oficial.

El mundo de las letras está de luto. El poeta, escritor y ensayista gaditano José Manuel Caballero Bonald ha fallecido en Madrid a los 94 años de edad. Nacido en Jerez, premio Cervantes, doctor Honoris Causa de la Universidad de Cádiz, hijo predilecto de Andalucía, de la provincia de Cádiz y de su ciudad natal, fue una de las voces contemporáneas más destacables de la literatura española y miembro destacado de la llamada Generación de los 50 con Ángel González, José Agustín Goytisolo y Jaime Gil de Biedma, entre otros.

Se va uno de los autores más reconocidos y premiados, una figura indiscutible en todo el mundo de las letras españolas del último medio siglo. Un escritor comprometido y de prestigio internacional, amante de la cultura de su tierra, reconocido por la calidad de su prosa y de su lírica.

Jerez ya ha declarado una jornada de duelo, y este lunes se va a guardar un minuto de silencio en la Fundación Caballero Bonald, donde se abrirá un libro de condolencias, según avanza el Consistorio en un breve comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.

“Nos hemos levantado con la triste noticia del fallecimiento de nuestro querido José Manuel Caballero Bonald. Jerez siempre ha estado muy orgulloso de su premio Cervantes, y sé que en esta ciudad lo vamos a recordar siempre con mucho cariño. Y sobre todo, vamos a mimar como él siempre ha querido ese inmenso legado cultural que va a hacer que su figura perviva para siempre”, ha apuntado en sus primeras declaraciones al respecto la alcaldesa, Mamen Sánchez.

Se va “una persona muy singular y un jerezano universal, que nos ha dejado con 94 años”, ha señalado por su lado la delegada del Gobierno andaluz en Cádiz, Ana Mestre; incidiendo en que “ha sido un escritor muy importante en el día a día de la sociedad jerezana, pero también ha sembrado y cultivado grandes relaciones en el ámbito de la cultura; ha puesto en valor, siempre, las tradiciones, la crítica y nos ha hecho reflexionar con nuevos criterios y, sin duda, así lo ha manifestado a lo largo de su vida en toda su obra”.

Desde el principal partido de la oposición, el PP, también se ha expresado su pesar público por la muerte de “una de las figuras más destacadas de la literatura de Jerez y uno de los grandes nombres de la cultura española”.

Igualmente, la Universidad de Cádiz se ha sumado al pésame por este adiós de quien era doctor Honoris Causa de la institución: “nos deja una obra intensa, amplia y brillante, donde cultivó una amplitud de géneros: novela, poesía, ensayo, etc. Un autor total en profunda conexión con la cultura andaluza, de la que fue en todo momento defensor y divulgador, a partes iguales, como es el caso del flamenco, donde el magisterio de su palabra y el legado de su compromiso propició una labor impagable a favor de su conocimiento y dignificación”.

“QUE EL PENSAMIENTO CRÍTICO PREVALEZCA SOBRE TODO LO QUE TIENDE A NEUTRALIZARLO”

“Me hice escritor porque antes había leído a escritores que me abrieron una puerta, enriquecieron mi sensibilidad, me incitaron a usar la misma herramienta que ellos para interpretar la vida, para aprender a descifrarla. Sin esa enseñanza previa, nada habría sido lo mismo, claro”, reflexionaba Caballero Bonald en su discurso de agradecimiento al recibir en 2012 el premio Cervantes “por el conjunto de sus obras que ha contribuido a enriquecer el legado literario hispánico”.

Un galardón del Ministerio de Cultura dotado con 125.000 euros con el que se rinde anualmente público testimonio de admiración a la figura de un escritor. Fue el segundo gaditano, tras Rafael Alberti, en obtener tal distinción. Desde 1976, han sido reconocidos entre otros Jorge Guillén, Alejo Carpentier, Dámaso Alonso, Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Antonio Buero Vallejo, Maria Zambrano, Miguel Delibes, Camilo José Cela, Guillermo Cabrera Infante, Rafael Sánchez Ferlosio, Juan Marsé, Ana María Matute y Eduardo Mendoza.

“Leer un libro, escuchar una sinfonía, contemplar un cuadro, son vehículos simples y fecundos para la salvaguardia de todo lo que impide nuestro acceso a la libertad y la felicidad –apuntaba en aquel acto-. Tal vez se logre así que el pensamiento crítico prevalezca sobre todo lo que tiende a neutralizarlo. Tal vez una sociedad decepcionada, perpleja, zaherida por una renuente crisis de valores, tienda así a convertirse en una sociedad ennoblecida por su propio esfuerzo regenerador. Quiero creer, con la debida temeridad, que el arte también dispone de ese poder terapéutico y que los utensilios de la poesía son capaces de contribuir a la rehabilitación de un edificio social menoscabado. Si es cierto, como opinaba Aristóteles, que la ‘la historia cuenta lo que sucedió y la poesía lo que debía suceder’, habrá que aceptar que la poesía puede efectivamente corregir las erratas de la historia y que esa credulidad nos inmuniza contra la decepción. Que así sea”.

“UN ESCRITOR DE UNA ALTÍSIMA CALIDAD LITERARIA”

José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, 1926), quien reconoce a Jack London, Emilio Salgari, Robert Stevenson o José de Espronceda entre sus primeras lecturas, cursó estudios de Náutica y Astronomía en la vieja Escuela de Náutica de la capital gaditana (de esta época son también sus primeros poemas y sus contactos con los miembros de la revista gaditana ‘Platero’, de la que fue cofundador, junto a Fernando Quiñones o Pilar Paz Pasamar, entre otros); aunque posteriormente se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Sevilla.

Ya en Madrid establece relación con el que sería el Grupo del 50 (Blas de Otero, José Agustín Goytisolo, Ángel González, José Ángel Valente, Jaime Gil de Biedma, Alfonso Costafreda, Carlos Barral) con los que viajó a Collioure (Francia) para rendir tributo a Antonio Machado en el aniversario de su muerte en el exilio. De hecho, durante la dictadura franquista sufrió varias detenciones e incluso pasó por la cárcel por razones políticas.

Ha trabajado como profesor de Literatura Española en la Universidad Nacional de Colombia y en el Bryn Mawr College, en EEUU. Participó en el seminario de Lexicografía de la Real Academia Española, donde permaneció hasta el año 1975. Además, ha sido director literario de Ediciones Júcar y ha impartido numerosos seminarios y colaborado en congresos en diversos países. En el año 2003 escribe los guiones de los 250 capítulos de la serie documental ‘Andalucía de Cine’, producida por la RTVA y dirigida por Manuel Gutiérrez Aragón.

Antes, en 1998, se creó en Jerez la Fundación Caballero Bonald con sede en la casa donde nació en la calle Caballeros, institución municipal que nace –y sigue en activo- como referente de la literatura y poética en la ciudad; entidad que esta misma semana ha mostrado su apoyo a la candidatura de la ciudad de Cádiz como sede del X Congreso Internacional de la Lengua Española en 2025.

Por encima de cualquier otro trabajo, Caballero Bonald es un escritor “de una altísima calidad literaria”, resaltan desde la UCA, como constatan sus numerosos reconocimientos, como la medalla de oro del Círculo de Bellas Artes o el Premio Nacional de las Letras.

Sus incursiones en la poesía, la novela, el teatro y el ensayo suman más de cuarenta obras. Es autor de los poemarios ‘Las adivinaciones’ (1952), ‘Las horas muertas’ (1959), ‘Descrédito del héroe’ (1977), ‘Laberinto de Fortuna’ (1984) y ‘Diario de Argónida’ (1997); de las novelas ‘Ágata ojo de gato’ (1974), ‘Toda la noche oyeron pasar pájaros’ (1981), ‘En la casa del padre’ (1988) y ‘Campo de Agramante’ (1992); y de los volúmenes de memorias ‘Tiempo de guerras perdidas’ (1995) y ‘La costumbre de vivir’ (2001).

Además, ha adaptado las obras de teatro ‘Abre el ojo’ (1978), ‘Don Gil de las Calzas Verdes’ (1994) y ‘Fuenteovejuna’ (1995); y publicado ensayos, estudios y libros de viajes entre los que se encuentran ‘Cádiz, Jerez y los Puertos’ (1963), ‘Los personajes de Fajardo’ (1986), ‘Mar adentro’ (2002) o ‘José de Espronceda’ (2002).

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