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Ventajas de afeitarse con navaja y maquinilla manual

En los últimos años se ha experimentado un considerable aumento del número de barberías y peluquerías. El estilo hipster y la revalorización de lo vintage ha realzado el uso y valor de instrumentos tradicionales y muy útiles para el cuidado del bello facial, como las maquinillas de afeitar manuales y las navajas de barbero. El estilo, la moda y la creciente conciencia global por usar productos no desechables, que aumentan la contaminación, son algunos de los motivos que explican la repopularización de navajas y cuchillas de afeitar duraderas.

La maquinillas de afeitar clásicas o las navajas artesanales garantizan un rasurado más profesional, reducen la irritación de la piel y, a la larga, resultan una elección mucho más económica que las maquinillas desechables. Se trata de productos tradicionales que garantizan un mejor afeitado porque están elaborados con materiales de calidad, lo que además aumenta la durabilidad y reduce el riesgo de oxidación.

Estas herramientas ofrecen diversas variantes en relación a la experiencia, la sensibilidad de la piel o la dureza del cabello, que pueden ser determinantes para el resultado o la comodidad del usuario. Por ello es conveniente conocer bien las peculiaridades de cada opción antes de decantarse por una compra.

Maquinilllas de afeitar clásicas o manuales

Las maquinillas de afeitar manuales son la opción más popular y rentable para conseguir un apurado perfecto y respetar el cuidado de la piel. Este instrumento clásico se caracteriza por tener doble filo y estar elaborado con materiales de calidad, lo que aumenta la durabilidad (tanto de la estructura como de la hoja) y lo convierte en un utensilio muy cómodo para el afeitado. Las cuchillas tienen una durabilidad media de tres o cuatro usos; lo que tampoco supone un gran gasto y además evita un constante desecho de materiales altamente contaminantes.

Existen diversos estilos de maquinillas de afeitar manuales, que se diferencian por la composición de su estructura. Estos son los tres modelos más comunes:

  • Las maquinillas de dos piezas están formadas por el mango y la base del cabezal, donde se coloca la cuchilla.
  • Las maquinillas de tres piezas son las más comunes. El mango se une – generalmente por un sistema de rosca – a un cabezal conformado por dos piezas, entre las que se inserta la cuchilla.
  • Las maquinillas de apertura estilo mariposa están constituidas por una pieza única. En la parte superior, el cabezal se abre para colocar la hoja. Se trata de un sistema más cómodo y rápido a la hora de sustituir la cuchilla.

Esta diferenciación no afecta al resultado ni a la comodidad a la hora de llevar a cabo la acción de rasuar, sino que simplemente incide en la forma de cambiar la cuchilla y limpiar el cabezal. Lo que sí varía en el resultado y el trato de la piel es el diseño del peine del cabezal:

  • Los cabezales que tienen los bordes dentados o en forma de sierra se conocen como ‘peine abierto‘. Se trata de una opción ideal para afeitados complicados, aunque puede resultar algo agresivo si no tenemos mucha destreza.
  • Las maquinillas de ‘peine cerrado’ tienen un cabezal con bordes rectos. Ofrecen un afeitado menos agresivo si lo comparamos con el modelo anterior y reduce la irritación de la piel, por lo que se convierte en una perfecta para aquellos que se están iniciando en el afeitado.
  • Por último, el cabezal tipo Slant se caracteriza por un diseño asimétrico que garantiza un apurado perfecto. Una opción recomendada para aquellos que están avezados en la tarea, pero que puede ser una alternativa algo arriesgada para los que no tienen mucha experiencia.

También existen modelos que permiten jugar con el nivel de exposición de la cuchilla con solo girar el mango hacia la forma deseado.

Navajas de afeitado

Las navajas de afeitado son la herramienta tradicional del rasurado. La libertad y amplitud de la cuchilla permite una gran movilidad y eficacia, de ahí que sea el instrumento preferido por los barberos profesionales. La mayoría de navajas de calidad son de fabricación artesanal, siguiendo una metodología histórica.

Además del resultado, otra ventaja de las navajas es su durabilidad. Basta con mantener la hoja bien afilada y seca para asegurar su mantenimiento, garantizar el apurado perfecto y el consecuente cuidado de la piel, ya que, si se hace correctamente, una pasada es suficiente para dejar la piel libre de pelo. Además no requiere de consumibles y, por lo tanto, es la opción más rentable desde el punto de vista económico.

La sencillez del sistema y la calidad de los materiales es un binomio que convierte la navaja barbera en un instrumento capaz de durar toda una vida, e incluso pasar de generación en generación, llegando a ser un potencial regalo lleno de simbolismo, tradición e historia. DIARIO Bahía de Cádiz.

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