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“Tú que de la pena inventaste una canción interminable, ¡resiste!”

Sesión de jueves muy potable, la quinta noche de cuartos de final del COAC 2019: con la comparsa de Juan Carlos Aragón ‘La gaditaníssima’ mostrando credenciales de Cádi Cádi; el coro de los estudiantes ‘La nueva era’ soñando con otro mundo happy happy posible; y la chirigota de Puerto Real ‘Si yo dijera lo que pienso’ ganándose al Falla, lo que piensa y lo que dice, a base de ingenio.

DÍA 25 (5ª CUARTOS DE FINAL).

Mucho Venezuela, mucha Venezuela, pero de la tragedia que está viviendo Haití no se  acuerda el Falla. Ni los patriotas de EspÁña y del mundo mundial. A ver si se cuela algo en la quinta noche de cuartos de final del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz (el COAC 2019). En Haíti mucho petroleo no hay, ¿no, primo?

Sesión de jueves muy potable, con la comparsa de Juan Carlos Aragón ‘La gaditaníssima’ mostrando credenciales de Cádi Cádi; el coro de los estudiantes ‘La nueva era’ soñando con otro mundo happy happy posible; y la chirigota de Puerto Real ‘Si yo dijera lo que pienso’ ganándose al Falla, lo que piensa y lo que dice, a base de ingenio.

El fiscal, nuestro adobeitor amateur, con su lazo amarillo, está hoy de huelga. Se ha sumado a la vaga general a Catalunya de este 21-F. ¡Sense drets no hi ha llibertats!, viene desgañitándose megáfono en mano. La gente, en alerta: entienden que viene el tapicero. Maripili, tapízame, tira de la palanca y que dé a luz este cronicón multicolor, con el gluten justo y necesario. Pero antes, unas copitas, y se las apuntamos al Yuntamiento de Cádi. Digo, ¡¡coplitas, coplitas!! DIARIO Bahía de Cádiz

 

La nueva era’, libérate

Las 20.04 horas. Arriba telón. Arriba los aquarius. ¿Pa cuando estás chungo de la barriga? De naranja… “si el dolor te impide caminar, si alguna vez te hizo dudar, hoy comienza una era de amor y libertad… sed bienvenidos a la era de acuariooooo… un nuevo comienzo para descubrir lo maravilloso que es vivir… vuélvete a encontrar, ama y sé libre, no mires atrás, déjate llevar, ama y sé libre, aprende a soñar, a sentir, tú que persigues la felicidad”. Eso eso, la droga es un poblema, o no. Ya lo dijo er Chele Vara. Buenrrollista ese saludo del coro hippie de los estudiantes. Un tango para tirárselo a la cara a los reaccionarios ultracatólicos… “se nos impone una forma de pensar que no entiende que la felicidad no se mide por colores… pero hay mujeres que nunca van a ser princesas… hay hombres que se maquillan, que no se sienten machotes… a ver si nos enteramos que merecemos ser tratados sin que haya nadie que nos acuse por ser tan libres como queramos”. Po sí. Un poco de pederastía dentro de la Iglesia, de plena actualidad, en ese segundo…. “que no me entere que abres la boca, los niños malos, los mentiros, no van al cielo”. Fiscal, ¿tú fuiste monaguillo? En la tandita de cuplés enchampelaos: los veintisiete años, la edad maldita de tantos yesterdai…. “tú tranquilo Albert Rivera que ya has cumplido los treinta y tantos”, jejej, snifff; y los calcetines regalaos de moda en el Falla… “si regalan calzoncillos, medio teatro te enseña el culo”. Vámo a dejarlo… Que en los sesenta… lo mejor fue el sesenta y nueve. Orgía de libertad, en todos sus caminos, en ese popu inspirador y de músicas reconocibles… “a ti se te está olvidando lo que es vivir… donde no haya miedo a soñar despierto, donde las miradas hablen más que matan, donde las palabras sepan curar, donde no se venda la libertad… quiero un mundo nuevoooooo”. Guuaaa, que chute. Fiscal, súbete a la fregoneta. Paz y amol.

El gran show’, comparsitita

“Todo una ilusión, el carnaval es mi gran show, yo sólo una parte de él… donde los sueños se hacen realidaaaaad”. Que viene, que viene, el futuro, pese a los direstivos del Canalsú (no me amenacéis a los currantes, ome): “para apoyar y fomentar la cantera, además de recompensar el esfuerzo realizado”, esta tarde se cuela entre los mayores a la comparsa ‘El gran show’, flamante primer premio de infantiles. Nos deleita con una muestra de sus coplillas mágicas y circenses. Ante todo, buenasnoches. ¡Que te caeh, José! Hay cantera, mamá. El jurao les agasaja con un pancartón: “esta comparsa me gusta”. Mejón que alguna de adulto. ¡Cantera cantera!

Los fantasmíbiris mamarrachíbiris del templo de las coplíbiris’, volcaos

Selu, ya me ha despertaooo tu hermana… “Cádi, enamorado de túa, de tu carnaval, de tu carnaval…”. Ya suenan los singulares fantasmíbiris mamarrachíbiris del Falla, con sábanas del Noly. Y vuelven a salir los chavalines de la comparsita infantil en el primer pasodoble… “no suelen cantarte, dándote cariño, hoy te lo doy yo… esta letra va por ti…”. Letrilla que más bien es un dardo contra el Canalsú y su supuesto maltrato a la cantera, y un piropo al OndaCádi, “esa sí es la nuestra”. Y otro pasodoble sin-barreras que parece también interpretado en lengua de signos… “mis manos cantan por ti…”. El camello de Martínez Ares y de Juancarlo te canta con su poesía y todo el primer cupletillo… Tú es que ves fantasmas, dónde no lo hay. “Yo traspaso paredes, y traspaso un local…”, entre las cuartetas de ese popu gamberrillo y pamplinoso. Y enamorado de túa, claro. El Fiscal, otro mamarrachíbiri. Con tomate.

La gaditaníssima’, que levante la mano la guitarra

De la Caleta a la Alameda. Amanecen estos pierrots del Juancarlo, a cantarte poco a poco, Cádi… “yo quisiera cantar, dándote el corazón, y en tus calles antiguas echarlo a rodar… que si el mundo es un desastre, Cádiz resiste… y si algún día la alegría te abandona y los otros pueblos lloran, Cádiz resiste, si el dinero no vuelve, si dios juega al despiste, aquí se puede, Cádiz resiste… y tú que de la pena inventaste una canción interminable… tú resistirás llena de juventud, llena de carnaval, mientras seas la cuna de la libertaaaaad”. Todo masticaíto. Que no te implosione la cabesa. Que lo digieras a la primera. También me vale. Enorme grito de sensatez contra la imbecilidad posmoderna en ese primer pasodoble… “no me sale de los huevos que los nuevos puritanos, se asusten de lo que van a escuchar en el carnaval gaditano, quizá se les haya olvidado que esto es el carnaval, la voz de mi pueblo, explosión de pasión y veneno, que se pone de frente y canta de pie, sin permiso de usted… son los verdugos primeros que me quieren fusilar… a los nuevos fascistas del mundo moderno, que quieren callar al pueblo, a ver si sacan a Franco de su panteón y allí se entierran ellos”. No caben todos, me da a mi. Y sobrevolando el asunto de las polémicas corbetas para Arabia Saudí en la otra letrilla que exculpa al currante que sólo buscan sobrevivir… “mientras nadan los Borbones en millones con turbantes y se forran los fabricantes de la bomba nacional… mientras que la gente sabe que los jeques compran sus muertos, no le digas a un obrero que sus barcos que son el pan de cada día, se pagan con bombardeos o se cierra la Bahía… que a un obrero quieran cargar su conciencia… ustedes no tienen vergüenza”. Un cuplé cuplé fumao viendo fúrbol en su pantallón LG… “mi mujer es de las que pasa por delante…”; y “según dice el New York Times, la ciudad es una delicia para el visitante, ojalá que vengan con levante…”, jeje. Y como no cambia el mundo, hago del mundo mi patria… no tengo bandera ni tengo balcón, ni tengo vergüenza y ni tengo perdón…. pero tengo mis carnavales pa que no se pare mi corazón. Y ese popurrí engullible, de Cádiz para Cádiz, para que lo entonen también los Chele Vara durante su campaña chirigotera, o no… Repasando claroscuros del carnaval y la gaditanía, con su chorreón de crítica sociá… “y no es patrimonio de la humanidad, el artista se muere por ganar en el Falla, el canalla canta por carnavales preso por libertades…; mánchame mis manos con las tuyas, con tu cara dura y con tu canción, que las mías todavía no son tan carnavaleramente pura… parecemos plañideras, cantando sólo por fama y dinero, vestidos con lentejuelas…; ay mi libertad, ningún gobierno mierda me la va a quitar… para que en la calle suene como si fuera un cañón, hace falta una canción que apunte clara a las sienes, de gobiernos que gobiernen sin escuchar nuestra voz… hace falta que la unión sea más grande que el tirano…; que levante la mano la guitarra…; y es tan gaditanísima la mala educación del levante, la forma nuestra de no tener nada y tirar palante, la diaria aventura de ir a la playa, la caballa y el fideo juntos, la puesta de sol en la Caleta cual si se acabara el mundo, la fea costumbre de dejar cerradas las Puertas de Tierra, la manera de librarnos del mal llorando por los rincones, mientras cantamos nuestras canciones de carnaaaaaa”. El cantar, una manera de sobrevivir, de luchar, de ser, de estar. Fiscal, ¡resiste! No te tires todavía…

Gádix’, mil años no es nada

Mil años entre Cádiz y Gádix… “hoy van a descubrir la nueva Cádiz, en el año 3000… Gádix es el futuro de vuestra ciudad, si quieres que se haga realidad, es la hora de luchaaaaar”. El futuro se viste de coro, pitufo, para adelantarnos qué será de este rincón, si te levantas del sofá. También soplará el levante allá. Qué pelos. “No entiendo los referentes que tiene la sociedad, con ídolos como estos así nos va…”, lamenta ese primer pasodoble con el Ronaldo, la Belén Esteban y empresarios negreros como guías. Asín nos va. En la otra letrilla engañosa, o no, hay pena y alegría, una pérdida y una ganancia a lo Albert Espinosa… “con él no soy la viuda, soy la mujer… las gracias le doy al destino por bendecirme con este coro, con este coro”. Un cupletillo te avanza cómo será el Falla mañana, en ese concurso compiten dos mil agrupaciones, quince horas duran las sesiones, y en vez de popurrís, se cantan reguetones… “y el cambio más importante es que nuestro coro si pasa a cuartos”. Pero ¿estamos en cuartos y mil años antes, no? Un reloj inteligente y chivato, que todo lo sabe, de nada entiende, en la otra letrilla pedorra… Gádix Gádix en el 3000 es mi paraíso, se llame como se llame, es la ciudad más bonita del mundo. Vamos al popu, a ver cómo suena, vive, lucha, siente, canta, piensa Gádix… “tenemos trabajo, futuro, paz, somos la envidia del resto de humanos en el año 3000… somos lo que somos gracias a tus manos… pueblo de Cádiz ponte en pie, pueblo de Cádiz, Gádix, un día seráaaaaas”. El fiscal no es tan optimista, no. Pero bebe ginebra Bombay Sapphire.

Si yo dijera lo que pienso’, mmm…

El mundo se divide en dos, los que dicen lo que piensan, y los que se callan tó… “lo que hay que traer es repertorio, tiki tiki tí… adió Migue, diooooo, que ese no ehhhh… todo lo que pienso, me lo voy a guardar pa míiiiiii”. Ya divaga la chirigota coordinada de puertorrealeña en el Limbo y su original idea como enganche, que engancha. “Ya tenías la medalla, que tú eres Andalucía”, atraca el primer pasodoble dedicado al coplero de la calle San Vicente, ya con su medalla confirmada. De segundo, recurriendo a aquella falsedad de que todos los políticos son los mismo… “España es mucha España… van a engañar ná más, sean de izquierda o de derechas actúan todos igual… y mientras que ellos nos siguen asfixiando, seguimos tragando… quiénes serán los culpables nos preguntamos, mientras seguimos votando”. En los cupleses, la que lió Maradona… “por culpa de los kilos… gramos…”; y alusión a la Tejerina y los de Castilla con su cultura… “ella es la que está falta de una cosa… dura”, jajajaj. Le voy a hacer caso al pensamiento… miento miento. “Cómete el chocooo… po sabe lo que te digo, me voy contigo… olé una sevillana, ¡qué originá!… ay qué perdigón ay qué perdigón… tan libre es el pensamiento como una copla de carnaval… ¿qué hemos cantao catorce?, ¡catorce túuu!”. Y sin destrozar ningún bombo, piensa el fiscal. Po no está malota, dise el fiscal. Chirigotón, respira el teatro que no se ciega con los nombres.

Los del ferry’, caballa… caletera

Huele a África. Y sabe a casi que no llegamos por culpa del levante tres palitos en el Estrecho. Nos embarcamos en el ferry de Ceuta, que esta noche vuelve a desviarse hasta la ciudad hermana… “venga vámonos pa Cái que ya estamos en carnavá… ya va entrando y toca el pitoooo”. Sí, Cádi y Ceuta, mucho más cerca de lo que cuentan los kilómetros, si comparten hasta prefijo telefónico… “recuerda que hasta un día fuimos provincia de Cádiz… que demuestra que mi tierra en tu fuente ha bebío… yo deseo pregonarlo esta noche en el Falla, mi deseo de morir caballa, pescaíto en tu Caletaaaa”. Eso es amol. Y confesión en ese segundo pasodoble, que viven en una banda sonora constante… “yo digo que mi canto bajito es una forma de ser… por eso pongo música yo siempre a mi vida, porque sirve pa cerrar mis heridas, si se canta y tararea”. En los cupleses, mojaos… lobos de mar, pero “yo le temo al blanco del tipo cuando me vaya a cantar a la calle”; y chantajeo frustrado al jurao… Uno me dicen que es Cádiz, otros me dicen que es Ceuta. Ese popu tampoco naufraga en este segunda travesía siguiendo la costa gaditana… “me encuentro contigo y otra vez, arena en los bolsillos… quiero poder cruzar a diario, este puente imaginario de coplas que da a ti… Ceuta origen de mis coplas, Cádiz mi puerto finaaaaal”. ¡Fuerza Ángel! La tripulación se come el Falla a besos. Como el papa, con chocos, cuando pisa tierra. El fiscal no es objetivo, tiene pasado ceutí: quince días en un sofá-cama, exactamente.

Los morosos’, ¡Raimundo!

Y el último bombaso de la jornada lo pega la comparsa morosa taratachínde los Molina… “tú intención siempre ha sido cobrarme, pareces nuevo, con los años que llevo, qué poco me conoces… si yo te quiero pagá, lo que pasa es que la peseta ya no existe…”. El cencerro también ha venío desde Chiclana. Cuidao cuidao cuidao. El niño ilusionao, hoy canta con el padre… mañana parece que no, “siento que tanto trabajo ha merecido la pena… y ahora qué, cómo le digo que por no estar dado de alta”, no va a poder subirse con ellos en los tablaos. ¿Emmm? Pom pom. Vaya, infancia de penurias y sinsabores las que pasaron los chiquillos, según la segunda letra, dramón… “yo soy un sinvergüenza, moroso porque quiero, y no es porque en mi casa me falte a mi el dinero, tan sólo por febrero… déjame que ponga coloreres a la vergüenza que pasé en aquellos momentos, siendo un moroso que no quiere serlo”. Las deudas resucitan a un muerto en un cuplé; y pidiendo mil euros en el otro a diversos carnavaleros, para acabar reguetoneando… “Raimundo Jifuentes, el que te faking la cartera”. Yo te quiero pagar… pero el dinero se viene conmigo. Aquí tienes otro peaso. “Yo quiero tener un millón de amigos… no pases por el coviran de la calle Botica, que aunque no tenga alarma, tu nombre pita… esquivando en cada esquina he aprendido hasta a bailar…”, y fiado y entrampado discurre ese pupurrí que acaba hasta con medio forillo y tipo embargado… “te debo mi sonrisa que en el alma llevo, ay Cádi de mi alma, cuánto te debo, debo siete años de un amor sincero…”. Fiscal, guarda la cartera. Y los donuts.

La 0.59 horas. Baja el telón. Fiscal, ¿sigues en huelga general? Pensaba que era tu estado vital. Ve guardándote la solidaridad con los presos políticos catalanes en los bolsillos, que nos vamos a tomar la tensión al Olivillo. Y entre palpitaciones, una frase célebre trankimazin: “Estos días azules y este sol de la infancia”, dicen que dejo escrito el poeta sevillano Antonio Machado camino del exilio, en un papel encontrado en su abrigo. Su último verso suelto… ¿sería el inicio de un pupurrí de comparsa con purpurrina? Ya, hoy 22 de febrero, se cumplen ochenta años de su muerte, del adiós de quien tuvo una única patria real: su infancia.  Dany Rodway


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