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FOTO: DIARIO Bahía de Cádiz

“Seguid así que va a acabar el carnaval encerraíto dentro de la jaula”

Una función completita, la segunda de cuartos del COAC 2018, con cuatro comparsas poniéndoselo difícil al jurado y haciendo disfrutar al aficionado: ‘Los prisioneros’ de García Argüez, ‘Los desvelaos’ de Fran Quintana, ‘Comparsa El ángel de la guarda’ de los Caparapas, e incluso ‘Las guerrilleras’ de Borja Romero. Además, ‘Los brujos Titis’ continúa hechizando a Cádiz con ingredientes gaditanos.

DÍA 21 (2ª CUARTOS DE FINAL).

Como siga este rollo interesado como sigue, para que no se hable de lo importante, ya está pensando algún oportunista en cambiar los ¿dónde está Wally? por ¿dónde está Puigdemont? Y mientras desde Madrid, jueces, políticos y prensa vendida al régimen siguen metiendo sus hocicos en Catalunya, el Gran Teatro Falla se encierra en sí mismo resguardándose del ventarrón con la segunda sesión de cuartos de final del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz (el COAC 2018).

Una función completita, con cuatro comparsas poniéndoselo difícil al jurado y haciendo disfrutar al aficionado equidistante, no por ello menos neutral. ‘Los prisioneros’ de García Argüez, ‘Los desvelaos’ de Fran Quintana, ‘Comparsa El ángel de la guarda’ de los Caparapas, e incluso ‘Las guerrilleras’ de Borja Romero, aprueban con nota este segundo pase. Además, ‘Los brujos Titis’, la chirigota de Manolito Santander, continúa hechizando a Cádiz con ingredientes gaditanos.

Mucho homenaje por asquí, mucho homenaje por asllá, y se tuvo que morir el fundador de Ikea, el Ingvar Kamprad, sin antifaz ni mesa lack honorífica que valga. Los que ya están montados, aunque sobra algún tornillo, son nuestros colaboradores más prensados, el tontito de las banderitas y el señor mongolo (de Mongolia). Maripili, dale a la palanca y que nazca este cronicón en estricto diferido. Pero antes, aquí debiera aparecer la publi del Yuntamiento de Cádi. El encargado se ha equivocado de puerta.


‘LOS NOSTÁLGICOS DE LA TRANSICIÓN’, NOCILLA

Las 20.37 horas. Arriba esa morriña. El dios Momo les concede a los personajes de los dibujitos de la tele de los setenta y ochenta del siglo pasado un rato para que se suban a la batea a cantarte unos tanguillos… “hemos venío a verte to estos dibujitos, y sentirás la nostalgia de cuando eras mu chiquitito… y aunque no lleguemos lejos con el tipo de este año, llamadnos pa los bautizos, las comuniones y los cumpleaños”. El chiri-coro del Valdés, presente. ¿Llevan lazos amarillos? ¿Llibertat? Un primer tango combatiendo el acoso machista que impregna todos los rincones de la sociedad, y es que las manadas no sólo existen en el mundo animal… “hay tantas manadas responsables, que sólo callan y esconden… y me avergüenzo de ser un hombre”. Y animando al niño enfermo ingresao en el hospital, en la otra letrilla… “la vida muchas veces pone gigantes en el camino, y nunca te desesperes si vuelves a caer… que la ilusión no se pierde, luchando queremos verte, nunca te rindas que a ti te sobran superpoderes”. El tontito de las banderitas acaba de localizar a Super ratón. El señor mongolo (de Mongolia) no le quita ojo al amo del calabozo, tú el bárbaro, tú el arquero, acrobata, magos y el caballeroooo. En la cama túyajabe duran ya poco, pero menos duró el concurso que se inventaron en Sevilla para miarmas… “y tengo condones con la foto de Enrique y Ana”. Eso es para que se te quiten las ganas de comer. Y otro cuplé “más caliente que una croqueta en la freidora…”, que ya si eso lo sacan en semifinales… Perdóname Cádiz si no hago un musical, si no traigo una coral, si canto desafinao… pues sólo pretendo hacer, un coro muy animao. Y el que lo coja, pa él. El popurrí pamplinoso y guasón es musicalmente un chute de melancolía, evocándote esa etapa de tu vida que no volverá… “y si por febrero apagas la tele y sales de tu casa, te espero por la plaza”. El chimpón con Clara, levántate y anda, no tiene el mismo efecto que en prelis, no.

‘COMPARSA LOS ÁNGELES DE LA GUARDA’, FRESONES CON NATA

Comparsa alada, y con cascabel. A volar con los Carapapas… “tu ángel de la guarda, y tu compañía, no te desamparo ni de noche ni de día, tu ángel custodio, no tengas miedo yo te espanto los demonios…  tú mi alegría, no sientas penas, que tus penas son las mías”. Presentaditos y listos para los pasodobles. De primero, repasito a los amigos del tontito de las banderitas, que me mira torcío… “como soy un ángel me la sudan las banderas, incluso puedo entender que luchen por su independencia, este país muchas veces me da vergüenza… no los vi sacar las banderas contra los ladrones, los recortes, ni por tantos parados que ya no pueden más…”, cuando de verdad esta EspÁña no provoque náuseas, “entonces saca tu trozo de tela y presume de bandera”. Bieen picha, bieeeen. Letrón. Y en el siguiente, hay amor y desamor, con sorpresita final… “tú no me salvaste, me encadenaste… y si yo te he aborrecío tú no me has querío… ya no te quiero en mi vida, y aunque todo lo he perdío, le he vencio a la bebidaaaaa”. Y un espontáneo anónimo desde la oscuridad, con tol arte, adoba el momento a gritos de ¡alcohol alcohol!… El señor mongolo (de Mongolia) se está revoleando por los suelos. Esa reacción disparatada es de monumento de varios metros, jeje. Se ríe por no llorar, aro. Un cornudo tecnológico, o no, en un cuplé y otro críptico, pero… “si no te has enterao de ná ya te lo explica Enrique Miranda”, jeje. Tú me llamas yo te canto, tú me embrujas yo te guardo… Cái de mi corazón. El popurrí entra mecido, estos ángeles de la guarda sin esperarlo se ven con alitas y pendientes de Cádi… “si tú no crees en mí, me llamas casualidad… ningún ángel que te encuentres por ahí se merece una lágrima de ti, el amor que te quiera, te hará reír… me paso las noches, volando por Cái, estaré contigo si tú me llamas”. A cobro revertido.

‘LOS CRAZY DE LOS 40’, APIO

Un tal Eugenio se ha quedao con la parienta. Y estos puretones separtados del Alvarado se apuntan en el gimnasio para volver al mercao… “que guapo estoy, mi que chanda tengo… pecho, cintura, en dos meses me quito la gordura…”. El amor cuando se acaba, se acaba, y “no todos somos iguales”, hay hombres que se lo toman como sucias ratas con la que fue su mujer, y algunos se lo toman con resignación, filosofía y respeto. Por ahí anda el primer pasodoble. Y este grupo de amigos vuelve a recordar que lleva veinte año subiéndose a estas tablas, para poner verde al concursito para miarmas que se algún listo pensó convocar en Sevilla, y si hubiera que elegir, po se quedan “contigooooo”. Con el Falla, of course. El monitor sueco se marca su cameo hablado, promocionando las pastillitas azules en el segundo cuplé, para levantar la mancuerna. El primero es un chiste que el Tente, avispao, acaba de localizar en el Mundo Today, ayyyy ayy. Qué bien se está separao. Popurrí defendido con dignidad, la dignidad que pierde este personaje cuarentón entre ropa modenna, tatuajes que luego no te ves y veganismo con hambre… “una vez más mi corazón está en tus manos”. Vienen como implorando cariño. El señor mongolo (de Mongolia) le tiene alergia a los chanda. El tontito de las banderitas ya hace suficiente ejercicio izando y arriando trapos.

‘LOS DE LA GRAN PUÑETA’, BERENJENAS

Los pajaritos también pían en La gran puñeta, lugar de los hechos del cuarteto del tándem Aguilera-Puliestán. El médico recién llegado ya conversa y se intercalan chistes hasta con telarañas, como ese perro, de escayola… con el arcarde, el multitareas multipersonalidad y el hippie. Y caen dos pájaros, el Carli y el Subiela. El juego de la pajita más corta va por donde va. En la parodia el doctor ha montao consulta en medio de la plaza y van pasando los pueblerinos, hasta que tocan los cuplés… Esto es pa darle un cabezaso. “Qué bonito es este mundo maravilloso… está es la única manera de cantar un cuplé sin que te denuncien”, apunta el primero. En el otro, “las tecnologías se están metiendo en mi vida, como mi suegra”, jeje. Al menos la entrada tiene un puntillo. En el tema libre, la denuncia se impone al humor, soterrado, ¿no te crees lo del unicornio?; no picha, lo que no me creo es que Susana Díaz haya invertío en sanidad… po no mantienes tú con tres médicos to los hospitales”. Y por ahí entra la presidenta, “¿esooooo?”. Pero el tiempo se echa encima, tic-tac, tic-tac, “no había uno más chico en la comparsa”, y al remate puñetero… “pido perdón a todos mis compañeros y a la afición por poner primero un premio… que mi cuarteto no es mío, que este cuarteto es del pueblo”. El tontito de las banderitas y el señor mongolo (de Mongolía) hace media hora que están friendo puñetas. Se les están quemando.

‘LOS PRISIONEROS’, MENUDO

Pío pío, pío pío, corea paraíso, y ya cuelga en el balcón fallero la jaula del Subiela, y el Carli… y el Chapa, y el Noli, y el Taleguilla… “carcelero carcelero… hoy vengo por ti prisionero, porque preso por tus cosas vivo, y entre rejas vivo pa cantar… quién fue el tonto que me dijo que aprendiera yo a volar, total, pa ná… y yo cantando, prisioneroooooo”. De categoría esa presentación. Inquietante cómo esos pajarillos se parecen tanto a nosotros tras los barrotes, o viceversa, mujeres y hombres. La comparsa es pasión, sentencia el Subiela, y el tontito de las banderitas, apunta. “Una mujer si quiere puede solita parar el mundo… dos mujeres son dos huracanes, reescribiendo la palabra libertad, y ni te cuento si ya van de tres en tres…  así que ya cuatro no sé la que pueden liar, cuatro con arte pa dar y regalar, rompiendo barreras… la que se puede formar, si son de Cádiz y son pregoneras”. Ahí va, con destinatario ese primer piropaso. Y contundente el otro pasodoblón, reflejando el hastío del hasta dónde puede llegar este mundo cada rato más puritano y tontolculo… “dije en cierto sitio con una copla lo que pensaba, y salieron tres tipos y me dijeron que yo era un facha… luego en otro sitio canté lo mismo exactamente, y me llamaron rojo, antisistema y delincuente… qué de alguaciles tiene ahora la moral… qué pasa aquí, qué debo decir que ya no sé cómo coño escribir… entre todos nos vamos a cargar la libertad más sencilla y sagrada… seguid así que va acabar el carnaval encerraíto dentro de la jaula”. Si no lo está ya. Pío pío pío. Un trauma en el segundo cuplé, sin embargo… “más pellejo se ha comío Isabel Preysler y es millonaria”. Vamos a quitarnos una a una, el uno al otro las plumas, dame un piquito amor mío, pero no digas ni píooooooo. Y ese popurrí, niña, llena y envenena, con vehemencia y elegancia… “cuanta gente encarcelada en los barrotes de su vida, cuanta gente encarcelada está buscando una salida… tú dices la reina, yo digo mi mare, tú pides futuro, yo pido presente… dices muro, yo digo ventana, tú dices mi Cádiz, yo digo mi jaula”. Si estos prisioneros no te motivan, no tienes gluten en el cuerpo, ni ná. Es el veredicto del señor mongolo (de Mongolia). Y ¿yo?, prisionero de ese bocata de shoppedpork… Dame pan, primo, dame pan.

‘AVV GRUÑÓN ARENILLAS’, MAIZENA

Con medio Falla todavía dándole al alpiste y al agua, se reabren estos cuartos con la chirigota elitista pitufo-gruñón… “que aquí venimos a protestar”. Discrepando con el tema de las prostitutas, el primer punto de esta reunión de vecinos… “toda la culpa es del hombre que sus mentiras esconde en la cama de un burdel, la culpa es de tantos guarros, tantos maridos cobardes…”. Las putas y el porno, puntales de la economía española en pleno siglo veintiuno, se aporta como dato en el pasodoble. El grupo, como quejoso con el ambiente de Burgos. En el otro pasodoble, el que la coja pa él, mirando a dónde casi nadie mira cuando pasea por la Tacita, a los sintechos… “cada cartón una historia, y en cada historia hay un hombre… deja que sigan muriendo, habiendo en Cádiz tres mil pisos vacíos”. Más flojito, pordió. Le compran un perrito al niño… “po mi perro es andalú, y para entenderlo tendré que escucharlo catorce veces”, en un cupletillo que persigue ese remate desde su alumbramiento. Ascensores y colesterol no se llevan bien en el cuplé complementario. A vivir que son dos días, tú vívelos cómo quieras pero yo… vi a llamar a la pulisía. “Qué me gusta a mi un concierto de los Héroes del silencio”, se resalta en ese pupurrí inrritadamente irónico, o no, pero que el carnavá “se quede donde está”. El tontito de las banderitas ggrrrrrrrr. El señor mongolo (de Mongolia), gggrrrrrrr, por dos. ¿Más flojito?

‘LAS GUERRILLERAS’, SOPA TOMATE

Plantadas a las Puertas de Tierra, “las de paraíso…”, “que mi Cái es lo primero… que las guerrilleras se ponen en las puertecitas pa que en mi Cádi no entre cualquiera…”. Tú entra, tú no. La comparsita del Borjita, con espumaderas. Conversación entre madre e hijo en el pasodoble número uno… “deja las coplas, y tu guitarra, que el carnaval no da pa vivir… escribiéndole a Cádi yo me olvido de este mundo… no da para vivir, pero a mí me dan la vía”. Justificando una pasión sin ánimo de lucro. Y parece que una viuda sigue enamoraíta de su esposo, en “la distancia… y sé que volverá, tengo un amor verdadero”, en la otra letrilla. Un nota ligando en tinder, y hay tinder-sorpresa, iiiiinnn, en el previsible primer cuplé. El segundo no llega a ser cuplé, es un oyequelacanteratambiénexiste, y se acompaña de una patulea de chavalines y chavales, a la una menos veinte de la madrugada. ¿Mañana no hay cole? Pero qué tiene Cádi que si se pone delante mía, me doy por vencía. “Hay buenos comparsistas, hay malas personas”, insiste en dejar como puyita inicial, marca de la casa, ese seductor popurrí-Cervera, defendiendo al ataque… “no te dejo solita, que por mi Cádi yo mataría… entran los que no mienten, los que no matan, los que no se rinden y siguen luchando con la palabra, el que entienda que Cádi es un sentimiento… el que no quiera a mi tierra se va a encontrar con las guerrilleraaaaaas”. El tontito de las banderitas va en zapatillas. El señor mongolo (de Mongolia) se niega a pagar diez leuros para entrar.

‘LOS BRUJOS TITIS’, CABALLATI CON TOMATI

¡Qué viene la Viña, qué viene la Viña!, preludia el gallinero… Uuuhhhh ahhhhh. Hechiceros que sobreviven “día a día y además con alegría”, haciendo chapús. “No creo en el más allá, lo digo sin chalauras, no creo en el más allá, más allá de Cortadura”. Se te mete en el coco y ya no sale… no creo en el más allá, más allá de Cortadura, no creo en el más allá, más allá de Cortadura… Más allá de peleítas y lloreras por un premio, el primer pasodoble te recuerda que esto es algo más… “nos hemos olvidado, que en cualquier rincón del mundo, algún gaditano escuchando nuestras coplas estará llorando… esto no es carnaval, esto es algo más, el cordón umbilical que nunca rompe…”. Po asín é. Lo sabemos todos los que hemos estado exiliados más o menos rato. Y vaya esa segunda letra que mira para dentro, a esa empresa “carnavales SA, la única manera de salir del paro y del sufrimiento… se gana más prestigio y más dinero al salir de director en la comparsa… no seamos tan tontos y que no vuelva a pasar, que nos roben algo tan nuestro, y que todo el trabajo termine en Sevilla”. Ahí queda. Cádi, primero. Y segundo. En la abreviada tanda de cupleses, los guiris en el mercado, fotografiando pijotas; y en una barbería de esas modennas… “y cuando salí me habían depilado hasta las piernas…”.  Qué contento estoy con la termomix. Que no parezca que son las una de la mañana, se autoanima Manolito Santander. “Que con un buen polvo se te quita tó… aaahhh aahhhh aaaaahhh, una nevera descongelá es lo que más miedo me da… ¿las almorranas es un mal de ojo?…  y lo malamente que suena un taladro a las cuatro de la tarde…”, esencia de un popurrit bien encalado, con meta: la Viña, ooo ooooo ooooh, que nos vamos ya. Chirigota de Cádi Cádi. El tontito de las banderitas es de echar polvos talco para todo. El señor mongolo (de Mongolia) es más de polvos sin talco. Ya hemos rebasado el horario infantil, ¿no? Pero si los niños saben hoy más que tú, primo.

‘LOS DESVELAOS’, MEDIALUNAS DE MANTECA

Y atornillando la función, la comparsita ojerosa del Fran Quintana, comparsita desvelada por ti, por mí y por to mis compañeros… “a la hora en que te rezan cuatro esquinas de tu cama, mientras duermes, yo me quedo desvelao, pensando en tu destino yo me quedo desvelao…. en vela por el que sufre, por el calla, por los niños que no tienen un mañana, por esta tierra que sigue en coma y no se levanta… despierta mi gaditano, despierta de tu letargo, que sólo tienes una vida, porque durmiendo pudiera ser, que te llegue el díaaaaaa”. Despertando conciencias esa presentación. Me gusta, sonríe el tontito de las banderitas. La igualdad sigue entrando en todas las esquinas de los carnavales, pero “aquí en este concurso, dónde estás mujer coplera, dónde se frena tu pluma, tu derecho a expresar… mientras nos falten autoras, lo que se cante en este concurso se queda a medias”. Alguien tenía que decirlo, apostilla el señor mongolo (de Mongolia). Y patriota suena el segundo pasodoble, mirando por el retrovisor de la memoria… “cuanto me duele pensar que mi patria se pierde, patria era un colegio, una calle, amigos, bañarse en el mar… en esa patria solo había una bandera, era patria sin gobierno, sólo risas y anarquía… hay quien muere por una frontera, en su balcón pone una tela… mi patria es mi infancia, y puedo jurar que yo por ella hoy moriría”. Esa patria sí que mola, y conecta con el coro del Valdés, y se cierra el círculo. Pasodoblón, que te quita el sueño. En los cupletillos, de comparsa, el segundo sin grasas ni hidratos, y trocotrón escatológico sin lactosa. Al que venga a vivir estas fiestas, una cosa le voy a decir, a Cádi no se viene a dormir, se viene a echar buenos ratos, que Cádiz te pone los ojos como platos. El popu es una hermosura noctámbula desde que te acuestas hasta que te levantas, sin pijama pero con honda sencillez… “no puedo dormir, no quiero…”. Un grito a exprimir la vida, sin miedos a las sombras a la derecha, siempre a la derecha… “hay un amanecer… porque es necesario estar perdío para encontrarse… sigue vivo mi querido gaditano, canta al nuevo día, y si vuelven a buscarte los fantasmas del pasado, me llamas y lo hablamos… desvelaooooos”. Insomne quedo.

La 01.58 horas. Baja el telón. Bájame, que me caigo. Tontito de las banderitas, señor mongolo (de Mongolia), cogeos la manita y ya os quiero ver subiendo la calle Sacramento. Un dos, un dos. Y mientras se hace camino al andar, una frase célebre que deje huella: “los hombres despiertos no tienen más que un mundo pero los hombres dormidos tienen cada uno su mundo”, dicen que dijo Heráclito, un filósofo griego, el mismo que dejó para los libros de COU eso de que todo fluye, todo cambia, nada permanece. Salvo los chistes de Falete. DIARIO Bahía de Cádiz Dany Rodway

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